Pelea. El presidenciable por PPB-CN no denunció ante la Corte Electoral las agresiones que sufrieron sus seguidores. En contrapartida, la Prefectura cochabambina solicitará el arraigo del postulante.

El Deber (Aideé Rojas). El frente del presidenciable Manfred Reyes Villa, Plan Progreso para Bolivia-Convergencia Nacional (PPB-CN) no presentó ayer la denuncia ante la Corte Nacional Electoral por las agresiones que sufrió un grupo de militantes durante una caravana que realizaban en la Villa Sebastián Pagador, de Cochabamba. Los que sí recurrieron a la justicia fueron los representantes de la Prefectura cochabambina para requerir una fianza personal de $us 100.000 y arraigo contra Manfred, para que responda a un proceso por daño económico al gobierno departamental.
El asesor general de la Prefectura cochabambina, Rolando Ramos, adelantó que el pedido se formalizará en la audiencia de medidas cautelares que se realizará hoy en la Corte Judicial del Distrito de Cochabamba, a las 15:30, ya que, según él, existen indicios de intención de fuga. Por su lado, Reyes Villa aseguró que se presentará a la audiencia convocada por la fiscal Ingrid Mercado y la jueza Mirtha Montaño para responder a los procesos que impulsa el gobierno departamental. Además, dijo que demostrará que es víctima de campaña de persecución política que busca anular al binomio Manfred-Leopoldo Fernández.
El abogado defensor de Reyes Villa, Álex Bráñez, denunció que la fiscal Mercado y la jueza Montaño, que definirán la situación jurídica del presidenciable de PPB-CN, mantienen vínculos políticos con el MAS.
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La Prefectura de Cochabamba inició cuatro procesos legales en contra de Reyes Villa por los casos de supuesta irregularidad en la carretera Vinto-Sacambaya, en el supuesto sobreprecio en el puente Sacambaya, por la compra de vehículos lujosos y el caso del Parque Nacional Carrasco.
Sobre el anuncio que hizo PPB-CN de presentar una denuncia ante la Corte Nacional Electoral contra el viceministro de Defensa Civil, Hernán Tuco Ayma, que supuestamente incitó a la agresión contra los opositores, el delegado de PPB ante la Corte, José Oña, explicó que todavía están elaborando los memoriales y porque esperan el informe del médico forense que atendió al menor Johan Molina, que resultó con fractura de la tibia.
A su vez, el candidato a primer senador de PPB-CN en Santa Cruz, Germán Antelo, responsabilizó al Gobierno de Evo Morales de obstruir la campaña de los opositores, a fin de obtener la mayoría absoluta en los comicios del 6 de diciembre. Por su lado, el candidato a la Vicepresidencia por UN-CP, Gabriel Helbing, culpó a los masistas y a los seguidores de Manfred de polarizar el proceso electoral.
En respuesta, el viceministro de Coordinación Gubernamental, Wifredo Chávez, acusó a los seguidores del MAS y de PPB-CN de protagonizar hechos violentos el fin de semana y pidió dejar de lado las peleas y apostar por las propuestas.
En esa misma línea, el politólogo Henry Baldelomar opinó que los hechos de violencia que se registran en la campaña se producen en función a la aspiración del MAS por alcanzar los dos tercios para controlar de Asamblea Plurinacional, y del otro lado, los opositores tratan de crear una correlación de fuerza favorable a su opción, y sugirió la expulsión de los radicales para evitar más violencia.
Un pacto de no agresión en la C 53
Los candidatos a diputados uninominales por la circunscripción 53 por Plan Progreso para Bolivia-Convergencia Nacional (PPB-CN), Tomás Monasterio, y el Movimiento Al Socialismo (MAS), Jerges Mercado, decidieron pactar por la no agresión entre ambos frentes durante la campaña electoral.
Los postulantes develaron que después de la quema de una gigantografía de Manfred y Leopoldo, al final de la avenida Virgen de Luján, ambos candidatos convinieron un ‘acuerdo de caballeros’ para evitar la guerra sucia entre sus respectivas organizaciones políticas.
Mercado dijo que la intolerancia es la culpable de las agresiones que se han desatado en todo el país, mientras que Monasterio afirmó que en democracia no puede haber guerra sucia y lamentó que hasta los niños resulten víctimas de la campaña.
Este último candidato manifestó que el pacto es una muestra de una nueva forma de hacer política en el país. “La gente está cansada de la confrontación. No veo a Mercado como un rival, sino como a un boliviano que está defendiendo otra visión”, señaló Monasterio.
Por su lado, el candidato de Unidad Nacional a la C 53, Carlos Hurtado, dijo que las agresiones políticas están fuera de lugar. “Si ellos hicieron el pacto, está bien. No nos interesa la guerra sucia. Sólo nos preocupa conocer las necesidades de los vecinos y dejar que sean ellos los que elijan la mejor opción”, expresó Hurtado.