No sólo falta el material del SUMI, sino que hasta la fecha no ha sido aprobado el pedido de medicamentos para el hospital Japonés que corresponde a la gestión 2009. En la maternidad Percy Boland ante la tardanza en la dotación de medicamentos, en varias oportunidades tuvieron que prestarse los fármacos de las casas distribuidoras.
Atención. En las farmacias de los nosocomios no hay antibióticos que corresponden al Servicio Universal Materno Infantil
El Deber (Paura Rodríguez Leytón). En los hospitales Francés y Japonés la dotación de medicamentos del Seguro Universal Materno Infantil (SUMI) es irregular, pues el proceso para atender las solicitudes tarda meses y la situación obliga a los pacientes a tener que comprar las recetas.
Sobre el tema el jefe del Departamento de Insumos, Equipo y Suministros de la Oficialía Mayor de Desarrollo Humano del gobierno municipal, Sergio Wiler, explicó que todos los pedidos requieren un trámite para su aprobación.
El director del hospital Francés, Fernando Lacoa, y la encargada de la farmacia del hospital Japonés, Liliana Rabaj, informaron de que en ambos nosocomios los antibióticos están prácticamente agotados. En el Francés también se acabaron los anticonceptivos.
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Rabaj dijo que no sólo falta el material del SUMI, sino que hasta la fecha no ha sido aprobado el pedido de medicamentos para el hospital Japonés que corresponde a la gestión 2009, pese a que la documentación requerida viene siendo presentada y corregida desde noviembre del año pasado. Sostuvo que existen distribuidoras que ya no quieren realizar cotizaciones debido a las facturas con demora en el pago y que la situación se complicó mucho más con la gripe A H1N1, porque la farmacia tuvo que proveer una cantidad mayor de remedios en un tiempo corto.
La encargada de farmacia del Japonés señaló que recientemente la Alcaldía autorizó pagos hasta septiembre, pero el problema sigue.
En el hospital Francés, el administrador Julio Herrera aseguró que a partir de una reformulación de requerimientos, se prevé que el problema se resuelva en diez días.
En la maternidad Percy Boland aseguraron que ante la tardanza en la dotación de medicamentos, en varias oportunidades tuvieron que prestarse los fármacos de las casas distribuidoras.
En el hospital de niños Mario Ortiz el problema es la entrega de alimentos, porque la Alcaldía no aprueba la cancelación de deudas de este nosocomio por el consumo de carne de pollo y res, leche y pan, desde hace meses. La directora del centro, Nora Vásquez, explicó que debido a que este establecimiento contaba con un stock de reserva, aún no tiene problemas con el cumplimiento del SUMI, pero se encuentra en serios conflictos porque varias de las distribuidoras con las que trabajan cortaron su servicio por falta de pago.
Vásquez indicó que a la empresa Sofía le deben por el consumo de cuatro meses y a la panadería Victoria, de tres.
La comuna centraliza todos los gastos
En noviembre de 2008, la Alcaldía prohibió a los hospitales públicos utilizar sus recursos propios en la compra de medicamentos, alimentación, contratación de personal y otros gastos, argumentando que el dinero adquirido por los hospitales por la prestación de sus servicios es dinero municipal.
Esta situación generó una crisis en los hospitales, pues éstos perdieron su capacidad de adquisición y la posibilidad de resolver situaciones cotidianas de manera rápida empleando sus propios recursos.
No sólo afectó a la provisión de material, sino también la contratación de personal, la cancelación de suplentes por vacaciones y bajas médicas.
El presidente de la Federación de Sindicatos Médicos y Ramas Afines (Fesirmes), René Bilbao, explicó que la la tardanza burocrática de la Alcaldía es un problema que está afectando a la salud de la población y que junto a las autoridades está buscando una solución al problema.