Desde hace cuatro años, el estado de California es azotado por una severa sequía que ha obligado a las autoridades a imponer una serie de severas restricciones en el uso del agua que buscar reducir el consumo del líquido vital en un 25%. Una de las normas más severas es la prohibición que tienen los restaurantes de brindar, por iniciativa propia, un vaso de agua a sus comensales. Es decir, solo pueden dárselo si ellos se lo solicitan.De igual forma, en Los Ángeles se ha reducido la cantidad de agua para regar los jardines, lo que ha ocasionado un singular negocio que consiste en pintarlos de verde, para que se sigan viendo bonitos.A partir de ahora, todas las duchas que se vendan en tiendas de California deberán limitarse a utilizar 1.8 galones de agua por minuto, esta medida iniciará a partir de julio del 2018.“Estos nuevos modelos de duchas serán iguales a las anteriores pero sin gastar tanta agua”, dijo Tracy Quinn, analista del National Resources Defense Council. Otra medida aprobada, que entrará en efecto en enero, buscará que los inodoros no utilicen más de un octavo de galón. Asimismo, los grifos deberán rebajar a 1.2 galones para baños, 1.8 galones para cocinas residenciales y medio galón para baños públicos.Por otra parte, el gobierno de California ofrecerán fondos a 60 mil residentes para que puedan reemplazar sus baños y también las plantas de sus jardines, por otras que sean tolerantes a la sequía. Fuente: peru.com