El que fue maestro de Evo Morales vuelve a la carga para afirmar que García Linera sigue provocando una división en Bolivia y enarbolando su teoría de terminar con la oposición. Dice que si el mandatario no abre los ojos, serán sus bases las que decidan su futuro
Actividad. Filemón Escobar se repuso a un cáncer de pulmón y volvió enrolar lo que le apasiona: la política
Roberto Navia, El Deber
– ¿Ve diferencias entre el país que dejó Gonzalo Sánchez de Lozada y el que está construyendo Evo Morales?
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– Hay diferencias entre los gobiernos militares y los de democracia que vinieron después. Estos últimos nos dejaron el neoliberalismo, pero también la libertad de votar, de criticar, de hacer marchas.
– ¿Hasta cuándo se mantuvieron esos derechos?
– Desde 1982, cuando se recuperó la democracia, hasta Eduardo Rodríguez Veltzé. Carlos Mesa ha sido el presidente más democrático que tuvo el país.
– ¿Cómo ve el Gobierno de Evo Morales?
– Hemos ingresado a un periodo bien peligroso en los marcos de la democracia. Con el argumento del Estado Plurinacional hemos caído bajo un régimen estalinista que viene de la teoría del ‘muchacho’ García Linera. Él dice, desde 2005, que el empate histórico es catastrófico, porque hubo cuatro elecciones y se mantuvo vigente la media luna, a eso llama empate catastrófico, lo que significa un terremoto para el país y que por tanto debe liquidarlo. Linera es el teórico de la bifurcación, de que el río se parte para volver a chocar.
Llegó diciembre del año pasado y el Evo sacó el 63% de votación, entonces la gente de García Linera dijo: ya no hay la media luna, la luna es llena, hemos liquidado el empate histórico y hay un solo caudillo. Pero después viene abril de 2010 y se repone el empate histórico mucho más fuerte de lo que era la media luna, porque la agrupación de Juan del Granado gana las elecciones en La Paz y en Oruro; René Joaquino, en Potosí; Jaime Barrón en Sucre; Montes y Cossío en Tarija; en Santa Cruz Percy y Rubén Costas. El partido oficialista pierde en Achacachi. Cuando el Presidente visita a Rubén Costas y antes éste lo visita a él, García Linera enfila su artillería y dice que tiene que el gobernador cruceño tiene ir a la cárcel por haberse gastado la platita en el referéndum autonómico; con ello vuelve a provocar. Encima de eso la agarran presa a Desirée Bravo, la presidenta del Concejo Municipal de Santa Cruz. Con ello, siguen provocando. Estamos viviendo un periodo en que el Vicepresidente sigue con la política de la bifurcación, o sea, de la confrontación, en el intento de liquidar el empate histórico. Así nos ha tenido el Gobierno en los últimos cinco años.
– ¿Las detenciones y alejamientos de algunos alcaldes son digitados por García Linera?
– La palabra no es digitado. Lo que ocurre es que hay una línea ideológica dentro del MAS, que consiste en que hay que liquidar el empate histórico, que es la teoría de García Linera, por lo tanto hay que enterrar a los otros, a los derechistas que están en contra del Gobierno, y ése es el régimen estalinista. Están utilizando el método de la represión y del encarcelamiento.
– ¿El Presidente sabe de esta figura?
– A Evo lo han engañado, ha caído como un niño, le hicieron la trampita. Porque como tiene el apoyo de Fidel Castro y de Hugo Chávez cree que la línea es correcta, que una alianza de Bolivia con Venezuela, Cuba y Ecuador va a aplastar a Colombia, y se van a adueñar de América Latina.
– ¿Se puede alertar de esto al Presidente?
– Se debe hacer opinión nacional de que la teoría del empate histórico de García Linera es catastrófica. Durante años hemos educado al MAS en no cometer los errores de la escuela de la izquierda tradicional. Yo estuve más de 12 años haciendo seminarios en los núcleos del trópico, de Oruro, de Potosí, de Cochabamba, de Sucre y finalmente hemos gritado desesperadamente para que no cometan todos los errores que se hicieron a lo largo de los años.
– ¿Según su teoría, qué es lo que puede evitar que se repitan los errores del pasado?
– Lo que va a salvar al MAS y al denominado proceso de cambio es la complementariedad de los opuestos, en vez de la confrontación. Eso ya se lo anunció hace meses y parece que nadie del Gobierno lo ha tomado en cuenta. Hay que hacer campaña para que el Presidente abandone la política de confrontación y el empate catastrófico y enarbole la bandera de la complementariedad de los opuestos.
– Esta teoría de la complementariedad de los opuestos, ¿no ha sido planteada a gobiernos anteriores?
– En plena guerra federal, Pablo Zárate Villca, en su proclama de Caracollo de 1899 dijo: “No hay regeneración de Bolivia sin el respeto recíproco entre el indígena y el blanco”. En 1910 Franz Tamayo pidió que el blanco entienda al indio y viceversa. En 1930, Jaime Mendoza afirmó que debe haber un vínculo de hierro entre oriente y occidente, entre el aimara y el guarayo. El Evo tiene que, en vez de hacerse digitar con Cuba y con (Hugo) Chávez, y con la izquierda tradicional, apostar a la teoría de la complementariedad. Tenemos que obligarles a que esta gente lea y dé un giro de 180 grados.
– Pero no se puede decir que García Linera no lee, o que ignora la teoría de la complementariedad de los opuestos.
– García Linera se metió al MAS por un tema de la guerrilla en época democrática. Para él la democracia es mierda. Se mete al partido sin pertenecer a él. Es un sociólogo de las tendencias francesas. No ha leído ni a Franz Tamayo, a Jaime Mendoza ni a Zárate Villca.
– ¿Cómo ve a Bolivia dentro de cinco años?
– Si sigue con la política de confrontación, las propias bases del MAS se van a dar la vuelta. Por ejemplo el ‘llocalla’ del Romerito (el ministro de Autonomías, Carlos Romero) ha trabajado toda su vida en el Cejis y ahora acusa a esa organización de ser agente de Usaid. Estos izquierdistas de la nueva ola que nunca han estado presos mienten, engañan y juegan a la maniobra. García Linera ha declarado que yo soy un achachila (viejo), y por eso me perdona. Yo le respondo que en la cultura andina ningún joven abre la boca si no consulta con los ancianos, a los sabios.
– ¿Es pesimista u optimista sobre el futuro de Bolivia?
– Tenemos la esperanza de que el grupo que hemos hecho, en el que estamos con Juan del Granado y con el katarista Simón Yampara, podemos rescatar al actual proceso utilizando la complementariedad de los opuestos.
– Usted, ¿qué papel juega en ese grupo?
– Yo soy un asesorcito.
– ¿Agosto es un mes para festejar, lamentar o meditar?
– Mientras siga la confrontación entre el oriente y occidente, entre la gente del campo y y de la ciudad, a título de liquidar el empate histórico, el futuro es delicado. En Oruro, en 1899 había un 25% de gente europea y un 25% de nativos que iban a buscar trabajo. Por esa composición Oruro era el centro más progresista de Bolivia; ahora eso es Santa Cruz, donde hay descendientes de europeos y de andinos, por eso es la zona más progresista y liberal. Recuerdo que hasta 1960 toda la comida de las minas se compraba de Argentina. En la Comibol se hizo un estudio y se comprobó que llevando carne de Beni en avión era más barato. Así empezaron a surcar los cielos los aviones carniceros con cinco toneladas de carne. De ese modo hemos fomentado a la industrialización de la carne de Beni. ¿A eso se le puede llamar oligarquía?
– ¿Cómo ve el papel de la oposición?
-Debe responder con estos ejemplos a los que hago referencia.
– ¿Se ha venido equivocando entonces?
– Fue provocación por provocación. Por ejemplo, los temas de Porvenir y del terrorismo están en la línea ideológica de liquidar con el empate histórico. Por eso enarbolan las frases oligarquía cruceña, separatista. Hay que sacarles la entretela.
Perfil
Maestro sindical
Filemón Escóbar nació el 26 de octubre de 1936 en Uncía, provincia Bustillos, Potosí. Es padre de tres hijos y tiene tres nietos.
Fue senador por el MAS, dirigente de la empresa minera Catavi Siglo XX y de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia. Pasó por la Cámara de Diputados entre 1989 y 1993. Fue fundador y Secretario General de la Vanguardia Obrera.
Figura cono el padre ideológico de Evo Morales y fue asesor de Federaciones del Trópico de Cochabamba y segundo secretario general del Movimiento al Socialismo. Está alejado del Gobierno y forma parte del grupo opositor del Presidente de los bolivianos.