Con la Ley de la Madre Tierra, los delitos son imprescriptibles

- Selectos

La Ley promulgada ayer por el presidente Evo Morales, elimina el latifundio y veta a los transgénicos. Fundamento. La norma controlará las acciones de protección de la naturaleza

image Firma. El Presidente (centro) promulga la ley. A la izquierda, el Vicepresidente; y a la derecha, el senador Rojas.

La Razón / La Paz

La Ley de la Madre Tierra, promulgada ayer por el presidente Evo Morales, establece que los delitos contra la naturaleza son imprescriptibles y sin beneficio de suspensión temporal. La norma está destinada a preservar la naturaleza a través de su uso sostenible, armónico y equilibrado.

“Los delitos relacionados con la Madre Tierra son imprescriptibles”, dice el parágrafo II del artículo 44 de la nueva norma. En tanto, el primero establece que “en delitos relacionados con la Madre Tierra no habrá lugar al beneficio de la suspensión condicional de la pena”.

“Si no hay naturaleza, si está dañada, sencillamente no hay vida ni humanidad y con esta ley queremos proponer cómo vivir en equilibrio y complementariedad con la Madre Tierra”, expresó el Mandatario, antes de promulgar la norma.

La ley establece la visión y los fundamentos del desarrollo integral en armonía y equilibrio con la Madre Tierra y garantiza la regeneración de sus componentes y sistemas de vida. También otorga 14 derechos básicos a la naturaleza, entre ellos a la vida; a continuar ciclos vitales y procesos libres de la alteración humana; al aire limpio y al agua pura; al equilibrio; a no ser contaminada; a no tener su estructura celular contaminada o alterada genéticamente.

El senador Eugenio Rojas (MAS) aclaró que a partir de la Ley de la Madre Tierra, se elaborarán otras normas, como la Ley de Aguas, Codigo Minero, de Bosques, entre otras. “La Madre Tierra te cobija, te cuida, te da comida, entonces, no se piensa en el ser humano, sino en la naturaleza. Por eso con esta ley tiene que elaborarse otras leyes”, aseveró y luego agregó que es la primera norma que se promulga en el país y el mundo.

A principios de 2010, sectores sociales como la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (Cidob) y  Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq), entre otros, realizaron talleres para elaborar el borrador. En diciembre de ese año, la norma fue aprobada en Diputados y en junio de 2012, en Senado.

“Nos sentimos muy orgullosos de la ley, que ha nacido de las organizaciones sociales y recoge el modo de pensar, producir y vivir de las naciones indígenas originarias y que ahora se convierte en Ley General del Estado Plurinacional”, dijo el vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera.

Además, la norma regula aspectos referidos a la protección administrativa y jurisdiccional de la Madre Tierra; y estipula la obligación que tiene toda persona, autoridad indígena originaria, campesina, de la sociedad civil, de cooperar con la autoridad competente para conservar la naturaleza.

La ley crea, además, el Fondo Plurinacional de la Madre Tierra (artículo 57) y la Autoridad Plurinacional de la Madre Tierra (artículo 53), entidad que se encargará de administrar y ejecutar los recursos económicos estatales y extranjeros, para definir planes y  acciones de mitigación del cambio climático.

En tanto, el artículo 28 establece que las tierras fiscales serán dotadas, distribuidas y redistribuidas de manera equitativa con prioridad a las mujeres, pueblos indígenas originarios campesinos, comunidades interculturales y afrobolivianas que no las posean y se garantiza su uso y aprovechamiento, según las características de las zonas y sistemas de vida. La norma entrará en vigencia con la reglamentación en un tiempo que no debe pasar de los 120 días.

Otros Artículos

Art. 1

Objetivo: establecer la visión y los fundamentos del desarrollo integral en armonía y equilibrio con la Madre Tierra.

Art. 13

Alimentarse para vivir bien: protección a la población de la malnutrición con énfasis en el control de la comercialización de alimentos que dañan la salud. Sanciones a la especulación financiera basada en la producción y comercialización de alimentos.

Art. 24

Agricultura: desarrollar acciones de protección del patrimonio genético de la agrobiodiversidad, prohibiendo la introducción, producción y comercialización de semillas genéticamente modificadas.

Ley elimina el latifundio y veta a los transgénicos

El presidente Evo Morales promulgó la Ley de la Madre Tierra y Desarrollo Integral para Vivir Bien. Crearán la Defensoría del Sistema y los sectores están sorprendidos.

El Deber

La ley de la Madre Tierra y Desarrollo Integral para Vivir Bien, promulgada por el presidente del Estado, Evo Morales, prevé la eliminación de la concentración de la propiedad de la tierra o latifundio y otros componentes en manos de propietarios agrarios y empresas, y prohíbe la introducción, producción, uso, liberación al medio y comercialización de semillas genéticamente modificadas en el territorio nacional.

En sus partes más sobresalientes la nueva norma también crea la Defensoría del Sistema, un Fondo de Justicia Climática, que establece que las tierras fiscales deben distribuirse con preferencia a mujeres y pueblos indígenas, y ordena la regulación y control de la extranjerización en la propiedad, acceso y aprovechamiento de los componentes de la Madre Tierra.

En el momento de la promulgación, Morales dijo que la normativa permite la explotación de los recursos naturales sin causar daño al medio ambiente. “Si no hay naturaleza no hay vida ni humanidad y nuestra propuesta con esta ley más bien es cómo vivir con armonía y en complementariedad (con la Madre Tierra)”, señaló.

El presidente también mencionó que la acumulación de riqueza es un factor que “destroza la naturaleza”, por ello pidió a la gente no pensar en acumular bienes para asegurar su vejez.

Señaló que para evitar ese temor el Gobierno debe garantizar una buena renta dignidad. “Ahora la tarea es implementar la ley, en el tema de minería principalmente”, precisó.

Por su lado, el vicepresidente Álvaro García Linera indicó: “Si hay que producir, hay que producir, si hay que sacar algún mineral hay que hacerlo, pero encontrando el equilibrio entre satisfacción de necesidades y cuidado de la Madre Tierra”.

Con sorpresa y a la vez con desconocimiento del contenido de la nueva ley reaccionaron ayer los líderes de los sectores productivos.

Demetrio Pérez, titular de la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), dijo desconocer los alcances generales de la nueva norma, pero se refirió al tema de la prohibición de transgénicos lamentando que el Gobierno ponga trabas al desarrollo productivo.

Sin embargo, Pérez considera que muchas cosas pueden cambiar en torno a esta norma, sobre todo cuando ingrese a la fase de reglamentación donde necesariamente contará con la participación de todos los sectores involucrados. “Si vamos a seguir pensando así, prohibiendo el desarrollo, vamos a perder terreno y terminaremos dependiendo de otros países que apuestan fuerte por su desarrollo; ahí está el caso de Paraguay, que su producción crece gracias a los transgénicos”, indicó.

Mientras, el presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Julio Roda, se disculpó argumentando desconocer la nueva ley y por estar retornando de un viaje.

El presidente de la Confederación de Ganaderos de Bolivia (Congabol), Mario Hurtado, se limitó a señalar que se había dado un paso importante con la eliminación del instructivo para expropiar tierras mayores a 5.000 hectáreas por parte del INRA, pero que con esta nueva ley puede volver la incertidumbre.

  Puntos sugerentes de la norma 

Sagrada. La ley considera a la Madre Tierra "sagrada" y un sistema viviente dinámico conformado por la comunidad indivisible de todos los sistemas de vida y los seres vivos que tienen un destino común.

Control. La protección de sus derechos debe estar a cargo de la Defensoría de la Madre Tierra, la Fiscalía, el Tribunal Agroambiental y todas las autoridades del Estado, según la norma, aunque no se detalla desde cuándo funcionará la primera institución.

Justicia. La norma también incluye el concepto de la "justicia climática" para reconocer el derecho a reclamar un desarrollo integral del pueblo boliviano y de las personas afectadas por el cambio climático.

Recursos. Se crea además el Fondo Plurinacional de la Madre Tierra y otro de Justicia Climática para conseguir y administrar recursos económicos estatales y extranjeros con el objetivo de impulsar acciones de mitigación del cambio climático.

Distribución. También establece que las tierras fiscales serán dotadas, distribuidas y redistribuidas de manera equitativa con prioridad a las mujeres, pueblos indígenas originarios campesinos, comunidades interculturales y afrobolivianas que no las posean. 

Regulación. La norma establece además la regulación y el control de extranjerización en la propiedad, acceso y aprovechamiento de los componentes de la Madre Tierra y que actividades económicas como la minera y la petrolera se enmarquen en los principios de esta norma. Habrá 120 días para su reglamentación.

Medidas para garantizar alimentos

La ley de Revolución Productiva, dotación de semillas, Seguro Agrícola y el Observatorio Agroambiental son parte de las medidas que impulsa el Gobierno para garantizar la seguridad alimentaria en el país, según informó el representante del Viceministerio de Desarrollo Rural, Armando Sánchez.

El funcionario destacó el apoyo que se brinda al sector productivo del país para fortalecer la producción e incremento de productos agrícolas.

Asimismo, detalló que el Gobierno desde que se anunció el tratamiento de la Ley de Revolución Productiva apoya a los pequeños productores y a las organizaciones productivas campesinas con la ejecución de varios proyectos.

Uno de ellos, dijo que es la implementación de una empresa estratégica de semillas, la cual coadyuvará en la producción de semillas de calidad, además de producir fertilizantes y abonos orgánicos.

Por su parte, el Instituto Nacional de Seguro Agrario priorizará, en caso de desastres naturales, la atención de los pequeños productores que tengan problemas recurrentes con las condiciones climatológicas adversas. En el caso del observatorio agroambiental, permitirá desarrollar información primaria con relación a la superficie de producción, costos y demandas./ABI




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