Fundación de Santa Cruz de la Sierra. Nacimiento de la autonomía cruceña (1561-2013)

- Opinión

Carlos Dabdoub Arrien

CARLOS DABDOUB Cuando Elvira de Mendoza junto a sus tiernos vástagos despidió a su esposo Ñuflo de Chaves y a su hermano Diego que partían desde Asunción hacia la Tierra Rica a fines de febrero o principios de marzo de 1557 o 1558, no sabía esta recia mujer paraguaya que su separación duraría casi siete años. Su destino era descubrir la laguna del Dorado. Remontando el río Paraguay llegaron a Xarayes o Jarayes. Luego se dirigieron hacia occidente, ingresando en la tierra de los llamados Chiquitos, pasando luego por el país de los guarayos hasta encontrarse con el río Grande o Guapay. En la banda oeste de este torrente, don Ñuflo funda el 1º de agosto de 1559 Nueva Asunción, que tuvo vida efímera, -no más de seis años-.

Luego la tropa pide a don Ñuflo el retorno a Asunción, que es rechazada. Se produce un motín. Dicen que Chaves hizo quemar casi todas las naves para dificultar la tentación de volver, sin conseguir su objetivo, quedando abandonado sólo al lado de unos cincuenta hombres. Esta desobediencia a las autoridades asunceñas es considerada por algunos historiadores el punto de partida que torcerá el curso de la historia en el cono sur del continente, al echar los cimientos de una nueva nacionalidad que pugna por su autonomía desde aquellos tiempos.

Mientras tanto, el capitán Andrés Manso, dirigía otra expedición. Su misión era abrir un fuerte militar en la llanura de Grigotá, para detener a los chiriguanos que amenazaban a los vecinos de la villa de La Plata. Logró fundar en 1559 el pueblo de La Barranca.

Ambas avanzadas, la andina proveniente del Perú y la del sur, enviada desde Asunción, se encuentran en las tierras de los Tamacosis, por el lado de Basilio, en la ruta de Peji. Al producirse un litigio sobre posesión de tierras, Chaves y Andrés Manso acordaron que don Ñuflo viaje a Lima. La embajada partió en noviembre de 1559, llegando a la ciudad de Los Reyes en los primeros días de febrero de 1560. De esta manera, Ñuflo de Chaves sería el primer europeo en cruzar de extremo a extremo el Peabirú (ruta que desde las más remotas épocas permitió la comunicación del océano Atlántico con las costas del Pacífico). (Oscar Tonelli Justiniano. El Peabirú Chiquitano. Editorial El País. Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. 2007:54).

Chaves convence al virrey Andrés Hurtado de Mendoza, para que mediante "un albalá virreinal fechado el 15 de febrero de 1560, creara una nueva provincia con la denominación mítico-geográfica de Moxos, cuyo gobierno y diligencias de conquista y colonización eran encomendadas a Ñuflo" (Hernando Sanabria Fernández. A manera de Prólogo. En la obra de Germán Coimbra Sanz. Diego de Mendoza. Segunda edición. 2005: 4-5). Don Ñuflo se dio modo para que el hijo del Virrey, don García Hurtado de Mendoza, que en aquellos tiempos administraba los territorios de Chile, fuese nombrado Gobernador de la provincia de los Moxos, a sabiendas que éste no abandonaría estos trechos, consiguiendo Chaves de esta manera su nombramiento como Teniente General de esta nueva gobernación (Carlos Valverde Barbery. Apuntes para la historia de los movimientos cívicos cruceños. Impresiones San Antonio. Santa Cruz de la Sierra, 2002:14). "El Capitán Chaves obtuvo lo que quiso. Este es el título de propiedad territorial de los cruceños con el que andarán por la historia demandando libertad" (Erick Red Taremacua. El Dinámico Nacimiento de una ciudad colonia. Santa Cruz de la Sierra. Foco en el territorio de la Media Luna. Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos de Santa Cruz. Boletín 63. Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. Marzo 2009: 53). A Manso se le otorgó el territorio al sur, del llamado río Condorillo, hoy Parapetí, hasta el río Bermejo.

Al parecer, Chaves tenía "…un claro proyecto: el de erigir una nueva e independiente gobernación, equidistante de la Asunción y de Lima. El motivo que lo impulsaba, conforme al cruceño Finot era que consideraba que tan dilatados y alejados territorios, no podrían ser atendidos adecuadamente desde la distancia, siendo preciso contar con un estratégico "núcleo intermedio, llamado a constituir otra fuerza expansiva, que se dejara sentir con eficacia en las extensas regiones todavía no exploradas" (Enrique Finot. Historia de la Conquista del Oriente Boliviano. Editorial Juventud. La Paz. 1979). En palabras de Gandía, ".no hay duda que, además de la esperanza de la ‘tierra rica’, a Chaves le impulsaba otro proyecto más positivo y más real: crear en los confines del Chaco, entre las Provincias del Paraguay y de Charcas, una gobernación independiente.". (Enrique de Gandía. Historia de Santa Cruz de la Sierra: Una nueva República en Sud América. Talleres Gráficos Argentinos L. J. Rosso. Buenos Aires, Argentina. 1935:72-73).

La creación de la nueva gobernación de Moxos o Mojos fue de extraordinaria importancia para la geopolítica del virreinato de Lima, afirma Álvaro Jordán. Primero, porque se dieron las condiciones para tomar posesión de territorios que le correspondían a España según el tratado de Tordesillas; segundo, la superficie del virreinato creció en una proporción mayor al doble que tenía; tercero, se abría un camino para acceder al Mar del Norte o Atlántico; cuarto, se conectaba el virreinato con Asunción a través de Santa Cruz y en quinto lugar, se establecía un límite a la frontera de la Gobernación del Paraguay. A su vez, esta naciente gobernación obligó a la corona a apresurar el nombramiento del Presidente y Oidores de la Audiencia de Charcas" (Álvaro Jordán. Nativos en la Historia Cruceña. Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos de Santa Cruz. Boletín 63. Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. Marzo 2009: 33.).

Mojos fue entonces una tierra de promisión. Sin embargo, la marginalidad de los poderes centrales, sumada al aislamiento geográfico, determinaron un papel poco significativo de la región en lo político y en la economía y al no encontrar las soñadas riquezas, el objetivo central de las expediciones dirigidas por Ñuflo de Chaves terminó siendo ‘poblar y desencantar la tierra’. "La vida de este hombre se resume en esta frase que escribiera en una carta oficial y que bien podría haber sido su epitafio. a los cruceños les dejó el encargo de poblar y desencantar la tierra; la ciudad se convirtió en madre de ciudades y los cruceños en hacedores de caminos". "Poblar y desencantar la tierra es reafirmación del yo cruceño.". (Alcides Parejas Moreno. La herencia de don Ñuflo. Semanario Uno. Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. Viernes 6 de Marzo de 2009: 16-17).

Luego, el Cabildo cruceño exigiría al virrey del Perú que las elecciones hechas por el cabildo de alcaldes y oficiales, fueran válidas, sin necesidad de recabar confirmación de ninguna otra autoridad "por haber cuatrocientas leguas a la Lima y cien a La Plata". Igualmente solicitaban ciertas franquicias a favor de la nueva ciudad, que fueron aceptadas.

Esta gobernación nació con autonomía plena, dado que era independiente del Paraguay y del Río de La Plata, dependiendo en lo político y administrativo de un lejano poder virreinal, que por otro lado no había terminado de organizarse (Oscar Tonelli Justiniano. Reseña histórica social y económica de la Chiquitanía. Editorial El País. Santa Cruz de la Sierra. 2004:29), tomando en cuenta que la Audiencia de Charcas fue creada varios meses después de conformarse la nueva gobernación de Mojos. Esto significa que cuando se delimita el territorio de la nueva gobernación, cuyo centro era Santa Cruz de la Sierra, aún no existía la Audiencia de Charcas. A partir de 1570, la gobernación cambia de nombre, pasando a llamarse Santa Cruz de la Sierra, designación que persistió hasta la fundación de Bolivia.

Manuel Domínguez describe de la siguiente manera la titánica obra emprendida por Ñuflo de Chaves: "Fue de Asunción a Lima dos veces (1548 y 1559), caminó 5.600 leguas en diez y seis expediciones, flecha humana que volaba a todas direcciones, en pos de sus quimeras.". La española Maite García es más contundente: "Ñuflo hizo veinticuatro entradas, desde el 30 de mayo de 1541 hasta el 5 de octubre de 1568. Asombra la cifra de más de ¡ochenta y cinco mil kilómetros!" (Nino Gandarilla Guardia. El General Ñuflo de Chávez, Fundador de Santa Cruz de la Sierra. 2005).

Esta nueva población "tenía distinto origen y eran muy otras su textura, forma de vida y normas de acción, que los del Perú serrano y su apéndice charquino. Tuvo principio en la expedición salida del Paraguay, con Ñuflo de Chaves a la cabeza y compuesta por veteranos de la conquista rioplatense y vástagos de éstos, nacidos ya en la comarca y, por esa razón, consustanciados con el medio geográfico de llanura, selva y ríos caudalosos" (Hernando Sanabria Fernández. A manera de Prólogo. En la obra de Germán Coimbra Sanz. Diego de Mendoza. Segunda edición. 2005: 4-5). Sus ordenanzas de viaje son instructivos militares de seguridad, conducta y buen gobierno. Ellas confieren a la figura del Conquistador cualidades de hombre ordenado, con clara disciplina militar, criterio de organización y promotor de una conducta moral en la tropa.

"1561 no sólo marca el año de la fundación de la ciudad sino también el inicio de la identidad cultural cruceña. El conquistador hispano trajo consigo la cultura europea, fundamentalmente europea y cristiana; esta cultura se adaptó a las nuevas circunstancias y para sobrevivir tomó elementos de la cultura indígena: la cultura conquistadora se hacía mestiza, se hacía cruceña" (Alcides Parejas Moreno. Don Hernando Sanabria Fernández. Academia Cruceña de Letras. Vol. 1. Nº 1. 1988:3-7). Con el pasar del tiempo, dicho enclaustramiento crearía la "altivez y espíritu de independencia que caracterizó a los cruceños, y que se había manifestado anteriormente por ejemplo durante el alzamiento de Diego de Mendoza contra el gobernador Juan Pérez de Zurita" (José María García Recio. Análisis de una sociedad de frontera. Santa Cruz de la Sierra en los siglos XVI y XVII. Sevilla, 1988), a comienzos de los años 70 en el siglo XVI.

El escritor Ruber Carvalho interpreta la fundación de Santa Cruz de la Sierra en un reparo que hacen los farallones del Riquío y el Sutós, el 26 de febrero de 1561 como un acto de desobediencia y autodeterminación, ya que Chaves fue enviado como lugarteniente de la gobernación de Mojos y no a fundar pueblo alguno en Chiquitos; en segundo lugar, los dos traslados de la pequeña ciudad o caserío con el nombre de La Barranca primero, y a San Lorenzo después -sobre los que los cruceños imponen el nombre primigenio de Santa Cruz de la Sierra-, refleja el espíritu autonomista de los primeros fundadores, que no cejaron en conservar por encima de todo su gentilicio e identidad. Otro aspecto es que la premisa cruceña se resume desde el inicio de la expedición de Chaves en la conquista de Mojos, y a pesar del cambio posterior del nombre de la Gobernación de Mojos a Santa Cruz, la consigna seguía siendo la de ingresar a Mojos. (Ruber Carvalho. Manual de Historia de Bolivia. Manual de Historia de Bolivia. Una visión desde la llanura. 2005: 53-54).

El historiador Alcides Parejas también afirma que "Santa Cruz nació como un acto de rebeldía. Don Ñuflo de Chaves vino con un encargo del cabildo de Asunción del Paraguay de encontrar un camino hacia el cerro de la Plata.pero luego se da cuenta de que ese encargo era demasiado poco. Por eso, llegó a concebir la idea de crear algo para él, consiguiendo del Virrey de Lima crear la Gobernación de Moxos. Ese es el primer grito de rebeldía". "Y esta gobernación necesitaba una ciudad que fundó como Santa Cruz de la Sierra. Por tanto, la Gobernación de Moxos y su capital, nacen como un acto de rebeldía de Ñuflo de Chaves" (Alcides Parejas Moreno. Entrevista. El Nuevo Día. Domingo 25 de febrero de 2007). "Al desligarse la nueva gobernación del Paraguay, Santa Cruz se convirtió en el nuevo foco conquistador del área. Por tanto, a partir del 1561 año de la fundación de Santa Cruz de la Sierra, la historia del Oriente Boliviano girará en torno a esta ciudad" (Alcides Parejas Moreno. Historia del Oriente Boliviano. Siglos XVI y XVII. Universidad Gabriel René Moreno Santa Cruz, 1979: 69).

Así había nacido el poblado de los cruceños, afirma Gómez Coca. "Era la victoria de un hombre que un lejano día se había embarcado en España hacia el nuevo continente; pero no sólo para ser soldado, sino para escribir sus propias hazañas y pergeñar el futuro de un gran pueblo: Santa Cruz de la Sierra, ni paraguaya ni tampoco amanuense del viejo Tahuantinsuyo. Fue y seguirá siendo la capital histórica de los vastos territorios de Mojos, Chiquitos y la rebelde Chiriguania" (Aquiles Gómez Coca. ¡Qué tiempos aquellos de mi viejo Santa Cruz! Crónicas y relatos de Santa Cruz. Fundación NOVA. Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. 2008: 271).

Nino Gandarilla dice que "la propia fundación de Santa Cruz de la Sierra fue un acto de amor. Tuvo (Chaves) que amar la nueva tierra para ponerle el nombre de su pueblo natal a la que estaba fundando, mientras que otros acostumbraban bautizarlas con sus apellidos". (Nino Gandarilla Guardia. El Espíritu de la Fundación sobre la Emancipación de Santa Cruz. Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos de Santa Cruz. Boletín 63. Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. Marzo 2009: 47).

Con el tiempo, el crecimiento de Santa Cruz de la Sierra fue "fruto del mestizaje entre la gente de Chaves y Manso que la poblaron y las indias del lugar o las que ya los acompañaban de antiguo" (Humberto Vázquez-Machicado. Obras Completas. Editorial Don Bosco. La Paz, 1988). Pronto los mestizos fueron el grupo étnico mayoritario. Se los llamaba ‘mancebos de la tierra’. Más tarde se los conocerá como ‘criollos’, (palabra proveniente del portugués ‘crioullo’, que designaba al hijo del amo y su esclava negra). A pesar de largos periodos de hostilidad entre europeos y nativos, "los españoles de Santa Cruz (llamados "cruceños" desde la temprana época colonial) mezclaron su sangre y su cultura con esta etnia guaraní (chiriguana)" (José Luís Roca. Ni con Lima ni con Buenos Aires. Plural editores. 2007:67).

Con la mezcla española se formaron las nacionalidades de los paraguayos, de los tupis del Brasil y la de los ‘cambas’ al este de Bolivia. Todos hablaban la misma lengua con sus respectivas variaciones. Tomaron de ellas algunos vocablos y el idioma agudo con que habían llegado se convirtió en lengua de acento grave. Esta gente llegaba a la región con un verdadero arsenal de recursos culturales para crear alrededor de su territorio un cinturón activo de aliados con el que se movían hacia adentro de la comunidad y hacia fuera en la guerra. Este es un aspecto significativo para considerar que los cambas constituían una sociedad dominante y rectora de la conducta y de las costumbres en esos lugares y en esa época (Eric Red Taremacua. Los Grandes Errores Del Conquistador. Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. 2008:111).

Es muy probable que desde la propia fundación de Santa Cruz empezara a gestarse un pensamiento local de autodeterminación, enriquecido por las características muy propias de los pueblos nativos llaneros, amantes de la libertad y marcado por la ausencia primigenia de las soñadas riquezas creadas por la exótica leyenda de El Dorado o Paitití en las inmensas llanuras amazónicas de Moxos y Chiquitos.

Los fundadores y mártires del nacionalismo cruceño bien pudieran ser Ñuflo de Chaves y Diego de Mendoza, -muerto por orden del centralismo limeño-, que fuera elegido a fines de 1568 gobernador de Santa Cruz, por los mismos vecinos convocados por el cabildo, "que se asumía autónomo y soberano para darse leyes y elegir a sus autoridades, inclusive con relación a la corona española".

Han trascurrido 452 años desde la fundación de Santa Cruz de la Sierra, y la utopía por la autonomía cruceña sigue de pie.




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