15 votaciones para que Hugo Chávez acumule todo el poder de manera perpetua
CARACAS (JOAQUIM IBARZ – ENVIADO ESPECIAL LA VANGUARDIA)
Una tras otra, los venezolanos han acudido 14 veces a las urnas. Hoy hace el número 15. El motivo del sufragio siempre es el mismo: el deseo del presidente Hugo Chávez de perpetuarse en el poder. Ha habido referéndums, comicios presidenciales, elecciones legislativas, regionales… Se han votado Constituciones y reformas a las mismas. Hoy hay que pronunciarse sobre una enmienda que permita al presidente volver a presentarse en 2012, en 2018, en 2024… Es como una película repetida que forma parte de una estrategia de acumulación de poder. De aprobarse hoy la enmienda, Chávez podría seguir presentándose al final de cada mandato de seis años.
Los constitucionales afirman que la votación de hoy es una nueva ilegalidad y que la pregunta del referéndum es un desacato a la inteligencia y a las normas más elementales del Derecho Público. El profesor Fernando Mires dice que la prolongación del mandato presidencial fue zanjado al triunfar el No en el referéndum del 2 de diciembre del 2007. La Constitución vigente estipula que una reforma constitucional que sea rechazada no podrá presentarse de nuevo en un mismo período constitucional. “La enmienda es, desde el punto de vista jurídico, inconstitucional”, subraya Mires.
Al no existir en Venezuela división de poderes, Chávez no tiene cortapisas para imponer su autocracia. La propia pregunta del referéndum supone otro desacato y tiende a que nadie sepa lo que vota. Se transcribe entera para que el lector juzgue: “Aprueba usted la enmienda de los artículos 160, 162, 174, 192 y 230 de la Constitución tramitada por la Asamblea Nacional que amplía derechos políticos del pueblo con el fin de permitir que cualquier ciudadano o ciudadana, en ejercicio de un cargo de elección popular, pueda ser sujeto de postulación como candidato para el mismo cargo por el tiempo establecido constitucionalmente dependiendo su posible elección exclusivamente del voto popular?"
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“Inquirir al elector si va a votar en contra o a favor de la ampliación de los derechos del pueblo, y si está en contra o a favor de sí mismo, no sólo es un truco ilegal: es una infamia”, declara Fernando Mires.
Del total de 15 campañas electorales que ha convocado Chávez, la de hoy es la más desigual. El alcalde mayor de Caracas, Antonio Ledezma, declara a “La Vanguardia” que aunque en todas las elecciones el presidente usa y abusa del poder y de los recursos públicos, esta vez “actuó con mayor más prepotencia, manipulando a la Justicia, ordenando reprimir a los estudiantes, fomentando que los paramilitares actúen con impunidad contra las fuerzas democráticas. Chávez ordenó ‘échenle gas del bueno a los estudiantes’. Ha criminalizado al universitario. Las amenazas y agresiones a los jóvenes son constantes, con heridos, detenidos, un fallecido”. Según Ledezma, en esta lucha contra Goliat, David sólo dispone de su voto y de la fortaleza democrática. “La oposición carece de protección jurídica, de protección militar, policial, parlamentaria e institucional. Es una de las más inermes del mundo”, recalca Ledezma. De ser Chávez un presidente identificado con la derecha radical, ni la OEA, ni el Centro Carter, avalarían la elección.
LOS ESTUDIANTES DAN LA ESPALDA A CHAVEZ
Como en 2007, cuando la reforma constitucional fue rechazada, los estudiantes galvanizan al electorado para que acuda a las urnas. Los jóvenes dan la espalda a lo que Chávez presenta como revolución. El mensaje populista no cala en el aula: los candidatos oficialistas son derrotadas en las universidades. David Smolansky (dirigente de la universidad de los jesuítas), declara a este diario: “No creemos en una revolución que sólo busca la confrontación, rechazamos el discurso viejo de Chávez; queremos una izquierda moderna, democrática, no belicista. ¿Qué revolución puede aguantar sin el apoyo de la juventud y del trabajador? Allí donde hay una elección libre, Chávez pierde”.