Este medio de comunicación exige al Gobierno garantías para el trabajo periodístico. También por amenazas otro periodista renuncia a canal en El Alto.
Rechazo: el presidente Morales, el 9 de diciembre, cuando convocó a un periodista de este medio
La Prensa
“Amenazan y enjuician a La Prensa por decir la verdad, por investigar e informar sobre la corrupción”.
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El jefe de Redacción de La Prensa, Carlos Morales Peña, y el editor de la sección Al Filo de este medio, Raphael Ramírez, fueron víctimas de amenazas de muerte y amedrentamientos a través de llamadas telefónicas anónimas vinculadas a la denuncia publicada por este medio en diciembre de 2008 en el caso de los 33 camiones de contrabando advertida en el departamento de Pando.
Dejen de publicar mentiras, no saben con quién se han metido; Cabrón, hijo de puta; Sabemos dónde vives y te vamos a matar fueron algunos de los improperios y expresiones vertidas por personas no identificadas a familiares del Jefe de Redacción.
Las comunicaciones comenzaron el domingo 12 a las 22.00 a los teléfonos fijos y celular de Ramírez, a quien advertían que sabían dónde vivía y que lo estaban siguiendo.
Entre las 22.00 y las 23.00 del domingo, Ramírez recibió dos amenazas anónimas al teléfono fijo de su domicilio. Al día siguiente, entre las 09.00 y las 10.00, hubo otras dos llamadas intimidatorias al mismo número. Después otras tres, pero al número del celular que este matutino asignó al editor de Al Filo.
Todos esos amedrentamientos, hechos por una voz masculina, duraron lo suficiente para advertir: Te estamos haciendo seguimiento, Sabemos dónde vives, Vas a pagar por lo que has hecho.
La noche del 9 de diciembre de 2008, Ramírez fue convocado en un acto público en el Palacio del Gobierno por el presidente Evo Morales para que respondiera por el titular de apertura de la edición de la fecha de La Prensa, que trataba sobre las supuestas vinculaciones entre el Mandatario y el caso del contrabando de 33 camiones de mercadería, el año pasado, en Pando.
Horas después, el editor comenzó a recibir amenazas por teléfono, las que continuaron por más de una semana.
Al día siguiente casi fue agredido en dos ocasiones por personas que expresaron su simpatía por el presidente Morales, en la calle Comercio esquina plaza Murillo y Colón (en la acera de la sede de The Strongest).
Desde entonces, en varias oportunidades Ramírez fue señalado en lugares públicos por grupos de personas a quienes, por la peculiaridad de la situación, no se pudo consultar el porqué de esa actitud. En aquella ocasión tuvo que cambiar el número del celular para evitar los amedrentamientos.
Agreden a los familiares
Ayer por la mañana, entre las 09.00 y las 10.00, la esposa de Morales Peña recibió tres llamadas al teléfono particular de la familia con expresiones amenazantes.
Los delincuentes sabían que el Jefe de Redacción de este periódico ya no se encontraba en su domicilio, pues se dirigía a su puesto de trabajo, en la zona de Villa Fátima.
Ésta no es la primera vez que dichos periodistas reciben amenazas de este tipo. Tras la denuncia publicada por La Prensa el 9 de diciembre de 2008, en la que se reveló que “El presidente Evo Morales negoció luz verde con contrabandistas dos meses antes“, las amenazas fueron constantes. Este medio de comunicación publicó información basada en documentación pública sobre el caso que está disponible para cualquier consulta sobre el caso de contrabando.
El Jefe de Redacción de este medio considera que estas acciones de amedrentamiento forman parte de una ofensiva política de grupos radicales que buscan socavar la libertad de expresión y el derecho a la información en Bolivia. Las más de 46 agresiones contra periodistas y medios de comunicación denunciadas ante la Sociedad Interamericana de la Prensa (SIP) forman parte de este contexto en el que se intenta arrinconar y acallar a la prensa libre e independiente que está denunciando casos de corrupción en la gestión de Evo Morales.
A través de una comunicación oficial, el periódico La Prensa exigió ayer al Gobierno del Presidente Evo Morales Ayma y al ministro de Gobierno, Alfredo Rada, otorgar garantías para los periodistas y directivos de La Prensa y para sus familias ante esta nueva arremetida de amenazas contra sus personas.
A su vez, los periodistas, editores, jefaturas y directivos ratifican que estas amenazas no mellarán la voluntad de La Prensa para continuar con su trabajo al servicio de la opinión pública boliviana y su derecho a la información sobre asuntos de interés público.
El Jefe de Redacción resaltó que las amenazas están directamente relacionadas con el trabajo de investigación periodística que lleva a cabo La Prensa respecto del caso de los 33 camiones con contrabando que implica a dignatarios de Estado, como también a las otras irregularidades y corrupción detectadas en YPFB.
El 12 de marzo, el Gobierno de Morales, a través del Ministerio de la Presidencia, presentó una demanda penal contra este medio de comunicación por el caso denunciado sobre el contrabando. Tras el rechazo de diversas organizaciones periodísticas, el Fiscal adscrito a la causa rechazó la demanda por considerar que ésta debía sustanciarse en un Tribunal de Imprenta tal como lo exige la ley.
“Amenazan y enjuician a La Prensa por decir la verdad, por investigar e informar sobre la corrupción. Pero no nos van a acallar, vamos a continuar informando, le pese a quien le pese“.
Morales Peña también hizo una presentación oficial ante el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDDHH) en la que denunció este atropello a los derechos de los periodistas a informar en un ambiente de respeto a la libertad de expresión.
Anunció que formulará la misma denuncia ante la Relatoría Especial sobre Libertad de Expresión de la ONU, a fin de sentar precedente por esta ofensiva contra los periodistas y medios de comunicación bolivianos.
Una denuncia en el mismo sentido fue presentada ante el Defensor del Pueblo, la Asociación Nacional de la Prensa (ANP), la Asociación de Periodistas de La Paz (APLP), la Confederación de Periodistas de Bolivia (CPB) y los integrantes del Grupo Líder de medios escritos de comunicación, al que pertenece La Prensa.
Repercusiones
Juan Javier Zeballos
Asoc. Nal. de la Prensa
“La Asociación Nacional de la Prensa (ANP) expresa su profunda preocupación por estas amenazas, que no son otra cosa que mecanismos utilizados por sectores radicales para acallar a los medios de comunicación. La ANP se solidariza con la Redacción y los periodistas de La Prensa y a través de su red de monitoreo y vigilancia de la libertad de expresión realizará la denuncia a todas las organizaciones internacionales de defensa de la libertad de expresión. Solicitamos al Gobierno que investigue estas denuncias parar dar con los autores y sancionarlos”.
Pedro Glasinovic
Asoc. de Periodistas de Bolivia
“Estas amenazas (telefónicas) no son más que una forma cobarde de actuar de gente amparada en el anonimato. Como Asociación de Periodistas de Bolivia (APB) estaremos presentes y enfrentaremos cualquier ataque, como afrontamos los regímenes de dictadura también lo haremos contra cualquier gobierno. En el caso específico de este Gobierno (…) está acostumbrado a que la prensa escriba o informe como ellos quieren, pero deben entender que en este país hay libertad de expresión y los medios tienen su propia su agenda y no la del Gobierno”.
Rielma Mencias
Defensora del Pueblo
“Cualquier amenaza debe ser denunciada ante las autoridades llamadas por ley. Como se trata de advertencias anónimas es difícil establecer a los autores; sin embargo, es importante reflejar los argumentos como fueron dichos. Hay que generar prueba o antecedentes (…) En la teoría, las amenazas no se materializan, afectan, y lo que intentan es intimidar. En el caso de La Prensa, ustedes (periodistas y editores) deben tomar previsiones, cuidarse entre ustedes o finalmente solicitar seguridad. No pueden ser amedrentados por las noticias que publican”.
Pablo Zenteno
Confederación de la Prensa
“Nos sumanos a la preocupación de La Prensa. Evidentemente no se puede identificar a los autores porque son anónimos, pero habrá que considerar la presión de los movimientos sociales que muchas veces confunden la labor de los periodistas. En el caso de la prensa, su labor es específica: informar a la población (…) Nosotros acompañaremos a los afectados en esta situación, creemos que se debe recurrir ante las instancias que corresponden porque se trata de defender la libertad de expresión, que debe ser defendida por todos los periodistas”.
Las agresiones contra los periodistas y los medios
Más de 46 casos de agresiones contra periodistas y medios bolivianos se sucedieron en 2008.
La Prensa presentó una denuncia formal ante las Naciones Unidas por las amenazas.
La Sociedad Interamericana de la Prensa denunció que se está violando la libertad de expresión.
Andrés Rojas renuncia a canal CVC tras ser intimidado en El Alto
Hoy dará una conferencia de prensa
Acto: Rojas en un acto público en 2008
El jefe de Prensa del Canal 57, Virgen de Copacabana (CVC), Andrés Rojas, presentó este lunes su carta de renuncia por las amenazas contra él y su familia que grupos supuestamente vinculados con organizaciones alteñas lanzaron en anteriores días.
El periodista no quiso proporcionar anoche detalles a La Prensa de la determinación que asumió, pero adelantó que este martes responderá a los requerimientos de los medios en una conferencia de prensa, organizada para las 10.30, en la Asociación de Periodistas de La Paz (APLP), en el edificio las Dos Torres, piso T.
“He presentado —dijo Rojas— la carta de renuncia para no causar problemas en el canal y precautelar la integridad de mi familia y la mía también”. Hace dos semanas la Central Obrera Regional (COR) de El Alto) exigió la salida de Rojas de esa ciudad porque supuestamente éste “habló mal de los alteños en octubre de 2003”.
En esa ocasión también pidió el cierre de la organización no gubernamental Gregoria Apaza (que mantiene a Radio Pachamama) porque supuestamente lucra con el dolor de los pobres. Igual requerimiento hizo a tres entidades financieras, a las cuales demandó informes de su labor.
Por entonces, el director de CVC, padre Sebastián Obermaier, dio su respaldo a Rojas.
El ex Jefe de Prensa recordó, además, que otros periodistas de radios, como Fides, de la Compañía de Jesús, fueron intimidados en las últimas semanas.
Subrayó que continuará trabajando en el rubro, pero ya no en la ciudad de El Alto.