García Linera usa el argumento de los dictadores


“O se está con la patria o se está contra ella. Aquí es negro o blanco”. La frase fue lanzada por el vicepresidente Alvaro García Linera al intentar precisar el difuso y utilitario concepto que tiene el MAS del patriotismo y de la “lucha contra el terrorismo”.   image                                                                        image

Las facetas del Vice. Duro cuando se disfraza de «poncho rojo», tierno en la misa (antes del rompimiento con la Iglesia Católica)

La frase mueve a preocupación. Ocurre que la patria ha sido frecuentemente invocada para cometer los peores abusos y ha sido la coartada para justificar los hechos más abominables de la historia.



Los que se proclaman “salvadores de la patria”, por lo general han sido los causantes de los más grandes pesares para sus pueblos. La historia está plagada de hechos concretos que demuestran la exactitud de esta apreciación.

No olvidemos que las más feroces dictaduras han sido impuestas con el pretexto de “salvar la patria”. Recordemos que Pinochet gobernó Chile alegando que se debía salvar la patria del peligro del comunismo. Idéntico argumento usaron Videla y Massera en la Argentina al implantar su “proceso de reconstrucción” que significó la muerte, tortura y desaparición de miles de argentinos.

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Pero no es necesario que salgamos de nuestras fronteras para encontrar ejemplos de la utilización del concepto de patria para reprimir al adversario político. Hugo Banzer, durante su dictadura de 7 años, apeló de forma permanente a la patria para reprimir duramente a la oposición a la que identificaba como la “antipatria”.

Algo más cercana en el tiempo está la dictadura de Luis García Meza. El gobierno de “Reconstrucción Nacional” utilizó en ese entonces el cliché de que actuaban para “salvar a la patria de las manos del extremismo izquierdista”.

Tomando en cuenta estos elementos uno podría concluir que la “patria” puede justificar todo pero no es así. El concepto de patria y su consecuencia, el patriotismo, es una de las más grandes virtudes que puede tener una persona. Se trata del amor a ese espacio donde desarrolla sus actividades, donde forma una familia, donde uno se identifica plenamente con los que le rodean y con su cultura.

El lado oscuro de este concepto es el patrioterismo, actitud malsana mediante la cual se pretende ocultar las más bajas expresiones de la condición humana. Y malsano es apelar a la patria para justificar una supuesta lucha contra el terrorismo, que como ya se percibe, no es más que el pretexto para una arremetida contra las regiones opositoras al régimen masista.

Durante las dictaduras militares los “enemigos de la patria” y “terroristas” eran los comunistas, los “extremistas”. En la “revolución democrática y cultural” de Evo, lo son los autonomistas. En verdad, la historia tiene sus vueltas y Marx ya había asegurado que los hechos suceden primero como tragedia y se repiten como comedia. Los dictadores y los auto proclamados «revolucionarios» utilizan idénticos argumentos.

Llama la atención que sea precisamente el ex terrorista García Linera el que enarbole argumento tan radical para justificar lo que llama la “lucha contra el terrorismo”. El terrorismo es una lacra que debe ser erradicada mediante los mecanismos de la democracia, pero su instrumentalización para imponer el sistema autoritario que planean Evo y Alvaro,colocándose ellos en el papel de “patriotas” y asignando a los opositores el de “antipatriotas”, es inmoral. 

“El patriotismo es el último refugio de los canallas” afirmaba Samuel Johnson, notable poeta y ensayista ingles del siglo 18 que tenía la «cínica» costumbre de ver las cosas como son y no como debieran ser.