Un foro bien organizado en La Paz permitió repasar datos ampliamente conocidos sobre la situación lamentable en que ha quedado la industria petrolera del país luego de los cambios a los que fue sometida en los últimos años.
Un foro bien organizado en La Paz permitió repasar datos ampliamente conocidos sobre la situación lamentable en que ha quedado la industria petrolera del país luego de los cambios a los que fue sometida en los últimos años.
El desabastecimiento de derivados de petróleo y gas natural que sufre el consumidor es resultado de una serie de factores que se fueron acumulando en los últimos años y que llevaron a la parálisis de las inversiones y la caída de la producción.
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Encabezados por el ex ministro y ex superintendente Carlos Miranda Pacheco, expertos convocados por la Cámara Boliviana de Hidrocarburos (CBH) y el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) expusieron todas las cifras referidas a la actual situación.
En este momento hay sólo dos pozos en perforación, cuando hace cuatro años habían 63. Este dato podría resumir todo lo expuesto en el mencionado foro.
La enumeración completa alude a la caída de las inversiones, a la baja producción de combustibles, una casi nula exploración de pozos y la disminución de los ingresos por exportación de gas, que son la principal fuente de recursos del país.
El foro “Situación actual y perspectivas del sector hidrocarburos en Bolivia” fue la ocasión para que se recuerde que este año los ingresos por exportación de gas natural serán de 1.500 millones de dólares, cuando el año pasado habían llegado a los 3.000 millones.
En la revisión de las cifras de las exportaciones se mencionó el hecho de que Brasil ha optado por consumir su propio gas natural de yacimientos descubiertos casualmente, como consecuencia de la insegura provisión del gas boliviano. También se mencionó el hecho de que cuatro provincias argentinas pidieron formalmente al gobierno de Cristina Fernández no hacer inversiones para comprar gas boliviano, porque no es seguro. Y también se aludió al hecho de que la Cámara Paraguaya del Gas recomendó al Gobierno de ese país no poner a los consumidores en la situación de depender de un proveedor poco seguro como Bolivia.
El foro se produjo cuando se ha hecho habitual la importación de gasolina de Chile, en vista de que la producción nacional no cubre la demanda. La escasez de gasolina en el mercado boliviano es algo que jamás había ocurrido desde que existe YPFB.
Mientras se desarrollaba el foro, el gobierno del presidente Evo Morales no respondía a las alusiones de los ejecutivos del ingenio azucarero de Guabirá sobre la posibilidad que tienen de entregar hasta 100 millones de litros de alcohol combustible, que permitiría sustituir las importaciones de gasolina chilena.
Los asistentes al foro hubieran querido escuchar las exposiciones de los funcionarios de YPFB y del Ministerio de Hidrocarburos, pero no fue posible. Las autoridades del Gobierno vinculadas con el sector petrolero no atendieron la invitación para exponer sus puntos de vista.
Lo que sostienen esas autoridades es que en el invierno que se avecina, Brasil y Argentina elevarán sus pedidos de gas natural hasta los niveles del año pasado. Lamentablemente, según las cifras de Miranda Pacheco, la actual producción de gas no da abasto para atender una mayor demanda de los países vecinos, lo que condena al país a consolarse con ingresos muy inferiores por concepto de exportaciones de gas.