Abril, la batalla crucial


Pluralismo democrático o hegemonía autoritaria. El ciudadano es responsable por su voto pero necesita de liderazgos y propuestas alternativas que deben salir de la oposición.

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El cabildo del millón por la autonomía, unidad y coraje. Aun es posible recuperar ese empuje del pueblo cruceño que fue seguido por Beni, Pando y Tarija con Chuquisaca también presente.



Es muy gráfica aquella imagen de la persona que camina tropezándose; dándose de narices contra todo lo que encuentra, que en su afán de componer las cosas acaba empeorándolas y hasta se ha llegado a describirlas como “chapulinescas” aludiendo a esa parodia de “superhéroe” que fue el Chapulín Colorado y que después de tantos años en la pantalla chica sigue entusiasmando al público.

Si trasladamos esa parodia a la política boliviana veremos que la actitud torpe y muchas veces cándida del Chapulín se parece en mucho a la de la oposición boliviana que hasta ahora no le emboca una. Por lo menos el Chapulín dentro de toda su simplonería resuelve, a golpe y porrazo, los casos para los que fue invocado, así esta solución conlleve un desbarajuste mayor al original.

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Se ha hablado mucho de la incapacidad de la oposición política; de su ineficacia para articular una propuesta política alternativa y es más, de la actitud masoquista y hasta suicida con la que ha actuado en los últimos años y con la que lo sigue haciendo. Pero al parecer, igual que el personaje de Gabriel García Marquez, ellos son los únicos que no se han percatado de que les está llegando su hora y que su muerte (esperamos que solo política) ha sido anunciada hasta el cansancio por Evo y las hordas triunfalistas del MAS.

Al parecer a los opositores la paliza que recibieron el pasado domingo les gustó tanto que llegó a producirles sensaciones orgásmicas al punto que están haciendo todo lo posible para que esta se repita en abril próximo. Al menos las palabras y actitudes de algunos precandidatos se parecen mucho a las que antecedieron al 6 de diciembre.

Es que todos y cada uno de ellos consideran que son lo máximo y hacen llamados a la unidad, en torno a ellos, claro está. No se han dado cuenta que están tejiendo la cuerda que les será colocada al cuello en cualquier momento.

Evo Morales debiera ser más agradecido y no describir a los opositores como “basura”. Finalmente, al igual que los periodistas a los que tanto detesta, contribuyeron mucho a que esté donde está y no solo eso, sino que le brinden la posibilidad de quedarse ahí por el tiempo que se le antoje.

Se vea desde donde se vea, los opositores (especialmente los «Samuel..es») actuaron como amanuense de Evo Morales y a ellos, más que a todos los movimientos sociales, es a quienes debiera agradecer que las cosas le hayan salido tan fáciles.

Pero hasta parece que les gustó el papel que se les ha asignado y están dispuestos de nuevo a facilitarles las cosas a los angurrientos masistas en las elecciones prefecturales y edilicias de abril próximo. De esta forma no quedará un solo cabo suelto, el oficialismo controlará absolutamente todos los aspectos de la vida nacional, hasta las organizaciones deportivas y entonces la oposición podrá sentarse a contemplar, si los dejan, muy complacidos su obra.

La mesa está prácticamente servida y de aquí al control absoluto de todos los poderes del Estado no hay más que un paso. El MAS ha demostrado que sabe llegar al poder y sabe también como reproducirlo por cualquier medio sea legal o ilegal.

Es cierto que todos y cada uno de los bolivianos deben asumir  la responsabilidad por el voto que depositan en las urnas, pero es indiscutible que el ciudadano necesita de propuestas y liderazgos fuertes y estos deben surgir de la oposición, de lo contrario ese rol será monopolio absoluto del oficialismo y entonces el país agonizará en un remedo de democracia.