La piedra en el zapato


Disidentes del MAS y dirigentes de sectores indígenas han conformado una agrupación contestataria a Evo, ¿serán los nuevos perseguidos?

image Disidentes del MAS, conforman agrupación para hacer frente al Gobierno -foto: afka (periódico Opinión)

Evo Morales es de todo menos comprensivo con las expresiones de disidencia u oposición. Todo lo que se oponga a su sacrosanta e infalible palabra debe ser extirpado de raíz. Todo su entorno sabe que el oponerse a sus sagrados designios puede significar que se comience a escarbar en sus asuntos para encontrarle algo que pueda significar su inmediato alejamiento de ese grupo selecto de los que todo lo pueden.



Felix Patzi fue ministro de Educación y compró computadoras con fondos sindicales y con sobreprecio. En esas épocas, como era considerado el “ideólogo” indigenista, no tuvo mayores problemas y todo se resolvió con un repliegue del cargo pero se le consiguió otra pega muy bien remunerada en la entonces prefectura paceña.

En ese cargo Patzi cometió algunas tropelías entre las que se cuenta el uso discrecional de vehículos propiedad de la institución las que chocaba de manera permanente por conducir en su estado habitual, pero todo se le perdonaba. En realidad no fue retirado de la candidatura a la gobernación paceña por conducir en estado de ebriedad sino por haberse hecho descubrir por la prensa.

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Ahora que forma parte de los masistas disidentes (aunque ayer no asistió al encuentro en un hotel de La Paz), el gobierno ha decidido hacerle pagar todas en una y en la gobernación paceña se ha instruido un proceso en su contra por la destrucción de tres vehículos y se le exigirá el pago de al menos 50 mil dólares por este concepto.

Por otra parte, la ministra anticorrupción, la siempre presta Nardi Suxo, ya ha pedido al Ministerio de Educación un informe de la adquisición de las computadoras durante la gestión de Patzi. Es claro que por ese lado se cierne también otro proceso contra Patzi.

No es el único, ya que en la mira están todos los ex masistas que hayan ocupado algún cargo público en el pasado. Es claro que de lo que se trata es de hacer fracasar cualquier acción política de los disidentes y hacer que algunos de ellos regresen a ponerse de rodillas frente al “guía espiritual”.

El temor de Evo Morales respecto a la reunión no tiene motivos políticos ya que sabe que ninguno puede hacerle sombra, por ahora. Su temor radica en que la mayoría de ellos lo conoce muy bien, saben sus fortalezas y debilidades porque alguna cola  ha dejado en las dos décadas de dirigente cocalero y parlamentario; habría que preguntar al respecto a su ex vocero Alex Contreras, que a propósito tampoco concurrió ayer al encuentro de disidentes pese a ser uno de sus promotores.

Entre los fundadores del proyecto masista y ahora disidente está, naturalmente, Filemón Escóbar, quien fue guía y mentor de Evo y tuvo la discutible idea de insuflarle grandes ambiciones políticas. Fue precisamente Filipo quien en una conversación de café paceño, anunció que en su momento hará conocer algunas vinculaciones non sanctas de Morales y de sus más íntimos allegados.

Algo de esto ha llegado a oídos del Presidente que habría dispuesto que se haga un estricto seguimiento a quien en sus años mozos obedecía a pie juntillas y a quien consideraba su maestro. No se sabe con exactitud que es lo que se le podría achacar a Filipo pero dicen que proyectan acusarle de haber recibido dinero de la oposición cuando era senador o al menos esta es la posibilidad que está manejando el ministro de Gobierno, Sacha Llorenti.

Por otro lado desde palacio habría llegado la orden a Rene Martinez y a otros asambleistas del MAS  para que rebusquen y encuentren en archivos de la cámara alguna «macana» que se haya mandado el ex senador Lino Willca, que ahora forma parte del grupo de  los «indeseables» disidentes del MAS. 

Esta claro que el gobierno ha decidido ampliar su lista de perseguidos incluyendo a todos los impulsores del nuevo proyecto político organizado por ex masistas y dirigentes de sectores indígenas y se comenta que el oficialista equipo de «estrategas» de la guerra sucia trabaja sin descanso.

Felipe Quispe, dijo que la flamante Coordinadora Indianista Katarista será la piedra en el zapato de la yunta Evo-Álvaro; ¿el  Mallku será el próximo perseguido?