El presidente del Comité pro Santa Cruz, Luis Núñez, reiteró su pedido al gobierno boliviano, que solicite una comisión internacional de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), para que investigue el caso Rozsa y los más de una veintena de hechos políticos violentos que generaron muertes y violaciones a los derechos humanos en Bolivia.
“Ya está bueno, ya no pueden tapar el sol con un dedo. Con la publicación del último video, donde se observa al testigo clave del Gobierno, recibiendo un soborno de 31.500 dólares, se les cayó todo y se confirmó de que el caso Rozsa fue una complot contra los autonomistas de Santa Cruz”, ratificó Luis Núñez.
Cuestionó al gobierno por gastarse el dinero de los bolivianos en pagar sobornos a falsos testigos, para luego perseguir políticamente a los que piensan diferente. “En vez de estar buscando a quién echarle la culpa de la entrega y divulgación del video, el fiscal Marcelo Sosa debería investigar el contenido, pues allí aparece un ex asesor del Ministerio de Gobierno y un ex funcionario de la Defensoría de Pueblo. ¿No puede ser ambas personas hayan desaparecido y que la Policía y el Ministerio Público no sepa de ellos?”, se preguntó el titular cívico.
Luis Núñez le dijo al fiscal Sosa que no sea cobarde y que deje de perseguir a los bolivianos, aprovechando de su condición de fiscal, ¿por qué mejor no renuncia y deja que organismos internacionales promuevan y cooperen con una investigación imparcial?.
En relación al refugio político en Paraguay que recibió el gobernador de Tarija, Mario Cossio, como también el refugio que otorgó el gobierno brasileño a favor del ex gerente del Comité, Lorgio Balcázar y el ex dirigente de la Unión Juvenil Cruceñista, David Sejas, el presidente cívico manifestó sentirse contento y a la vez triste; primero porque un país hermano reconoce de que en Bolivia no hay democracia ni estado de derecho y segundo, porque siempre tener a un amigo coterráneo lejos no deja de preocupar.
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“Lo que si está claro, es que en Bolivia no hay justicia para todos, sí hay un gobierno autoritario que no reconoce la democracia y los refugios que otorgó Brasil y Paraguay, es una alerta al mundo de lo que está sucediendo en Bolivia. Ya son cuatro los países que reconocen el grado de violencia y persecución política, Brasil, Paraguay, Perú y Estados Unidos”, concluyó Luis Núñez.