“Que coman huesos”


BONES Días atrás comparábamos a Evo Morales con María Antonieta, célebre por decir que si los franceses “no tienen pan, que coman torta”. Lo hacíamos a raíz de las declaraciones del presidente, quien recomendó a los bolivianos usar miel en vez de azúcar. Sin embargo, aseveraciones más recientes del mandatario superan con creces a la de la reina francesa, convirtiendo a Evo en una María Antonieta a la enésima potencia. En más de un mitin provincial con las menguantes bases sociales que aún le quedan al gobierno, el presidente aseguró que el azúcar sería prescindible en la dieta de los bolivianos, ya que él en su infancia no había conocido ese producto. En vez de azúcar, el jefe del “Estado Plurinacional” recomendó “comer huesos”, en sopas como la que su madre le preparaba en su tierna infancia de Orinoca. Aparte del disparate dietético del presidente, al suponer que los huesos puedan suplir al azúcar (cuya glucosa, por ejemplo, es fundamental para el buen desarrollo de las funciones cerebrales), hay que destacar que la frase desnuda la verdadera filosofía social del mandatario. No se busca elevar las condiciones de vida de los menos favorecidos, haciendo que esos niños campesinos que no conocen el azúcar puedan consumirla, sino que se procura nivelar hacia abajo, garantizando mediante el “socialismo comunitario” la igualdad en la pobreza. Que nadie coma azúcar y la revancha se habrá cumplido. De eso se trata, por lo visto: la venganza social usurpando el lugar de la justicia. A tono con las evadas presidenciales y tratando de racionalizar lo injustificable, ya los ideólogos más radicales del MAS comienzan a hablar de la desaparición del azúcar como de una saludable “descolonización alimentaria”…

[email protected]