Sanabria, era el jefe de la Inteligencia política de Evo y el más destacado en la lucha antidroga, conocido como “El Justiciero”, ahora debe responder a la justicia. Sanabria quiso concretar un negocio por $us 5,6 millones. Tenía que enviar 2,8 toneladas de cocaína a Estados Unidos.
En el gobierno, Sanabria fue a cubrir el hueco dejado por Carlos Núñez del Prado en el Ministerio de Gobierno y su trabajo era ser el jefe de la Inteligencia política del Ejecutivo. El Cegein, a su cargo, además de encargarse de vigilar a los de Narcóticos, hace seguimiento y escucha telefónica a los adversarios políticos del MAS.
Ex autoridad. El general (r) René Sanabria Oropeza, cuando era director nacional de la FELCN. | Foto: Archivo / David Guzmán, La Razón
‘El Justiciero’ debe responder a la justicia
Narcotráfico. René Sanabria, ex jefe de la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico, está preso en EEUU acusado de traficar 144 kilos de cocaína
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Pablo Ortiz, El Deber
El mejor alumno, el que servía como ejemplo, el hombre de los récords, el más destacado en la lucha contra el narcotráfico, ‘El Justiciero’, ahora debe responder a la justicia. René Sanabria Oropeza, general de Policía y uno de los hombres más destacados de dicha institución, fue arrestado el 24 de febrero en Panamá, acusado de traficar 144 kilos de cocaína a Estados Unidos. Hasta ese momento era director del Centro de Inteligencia y Generación de Información (Cegein) del Ministerio de Gobierno y ahora deberá enfrentar un juicio en Miami por el que puede ser condenado a cadena perpetua. Él se declara inocente.
Sanabria, hombre de campo, escaló en la institución verdeolivo ganándose su cupo en la Escuela Nacional de Policía a punta de trabajo. Fue uno de los más destacados de la promoción de 1977 y desde ese momento no paró de ascender hasta llegar a general. Es por eso que a sus camaradas les extraña su implicación en el narcotráfico. El coronel retirado Rolando Fernández asegura que las referencias que tenía de Sanabria eran la de ‘un hombre intachable’. “Se le apodaba ‘El Justiciero’. Era un hombre consecuente con su trabajo, con una carrera muy limpia, no conozco una sola denuncia en su contra, pero lamentablemente nos hemos encontrado con esta desgraciada sorpresa. Dicen que la peor currupción es la del mejor hombre, y él era considerado el mejor hombre”, cuenta Fernández.
Y si en la Policía era ‘intachable’, en su casa era un héroe. Paola Sanabria, la tercera de sus cuatro hijos, confía en que esto es solo una pesadilla de la que pronto despertarán. “Confiamos en mi papá. Es un hombre sencillo, humilde, trabajador, un hombre que ha luchado por progresar, por ser más, es un hombre íntegro y lo tenemos como en un altar porque es un hombre ejemplar”, dice. No cree que se haya metido en nada ilegal porque no tienen mucho en esta vida. Para prueba, dice que viven en un departamento que sus abuelos maternos le regalaron, tienen una camioneta Nissan modelo 1995 que no pueden cambiar hasta ahora y las tres hermanas deben compartir una habitación para dejar las otras dos a su hermano y a sus padres. “¿Usted cree que si tuviéramos recursos ya no nos hubiéramos dado más comodidades?”, pregunta la joven comunicadora, de 23 años.
Foto: Orgulloso. René Sanabria muestra a la prensa el resultado de una de las requisas de droga. Fue en en 2008 en La Paz
Con la hoja de vida limpia, Sanabria comenzó a escalar puestos de poder el 8 de enero de 2007, cuando la ministra de Gobierno de ese entonces, Alicia Muñoz, lo posesionó en remplazo de Miguel Vásquez, que ascendía al Comando Nacional de la Policía, en la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn).
Sanabria era coronel y llegó con promesas de mantener los éxitos de Vásquez, que un año antes había logrado incautarse de 14 toneladas de cocaína. También dijo que había ‘un cambio de actitud en la Policía’ y que ahora respaldaba al Gobierno en su lucha contra el narcotráfico. Y cumplió. En menos de seis meses ya había logrado incautarse del mismo volumen de droga que la gestión anterior y para agosto su promedio diario de secuestro de estupefaciente llegaba a la increíble cifra de 1,8 toneladas por día (Felcn). Para fin de su gestión había superado las 600 toneladas de droga incautada, la mayor parte marihuana, y había capturado a más de 6.000 narcos.
Eso le valió su ratificación y, pese a las cifras de ensueño del año anterior, en 2008 se superó a sí mismo y duplicó la incautación de cocaína a 28 toneladas.
Esta vez su premio fue convertirse en general y ocuparse de la institución moral de la Policía, como jefe del Tribunal de Disciplina de la institución. Ahí condenó a los jefes policiales que negaron apoyo a sus camaradas en el linchamiento de Episana y pasó a retiro a casi un centenar de sus camaradas involucrados en hechos delictivos. Ahí surgió el mote de ‘El Justiciero’. Pasado a ‘servicio pasivo’ a finales de 2009, fue invitado a hacerse cargo de la Cegein a partir de enero por el viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres. Oficialmente, el Cegein debía encargarse de hacer contrainteligencia en tareas antidroga, vigilar que los involucrados en interdicción no crucen la vereda y trafiquen drogas y de desarticular redes de corrupción en la justicia, el Ministerio Público y la Policía.
Sin embargo, gente que antes trabajaba en el Ministerio de Gobierno cuenta otra historia. El consultado, que pidió mantener su nombre en reserva, explica que Sanabria fue a cubrir el hueco dejado por Carlos Núñez del Prado en la cartera de Gobierno y que su trabajo era ser el jefe de la Inteligencia política del Ejecutivo. Explica que el Ejército se ocupa de tareas de seguridad nacional, el departamento de Inteligencia de la Policía se encarga de lucha contra el crimen, pero que el Cegein, además de encargarse de vigilar a los de Narcóticos, hace seguimiento y escucha telefónica a los adversarios políticos del MAS.
Desde el lunes de la presente semana, EL DEBER trató de comunicarse con el ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, para plantearle esta denuncia, pero su enlace de prensa explicó, primero, que se encontraba muy ocupado en tareas de rescate en el megadeslizamiento de La Paz y, luego, que seguía ocupado esta vez preparando su informe al Congreso. Cuando se intentó ubicar a Cáceres para transferirle los cuestionamientos, la respuesta es que estaba ayudando a Llorenti a preparar su informe. También se contactó a Denis Rodas Limachi, abogado del ministerio en el caso Sanabria. Solo explicó que ya habían presentado una querella en su contra y se excusó de hablar porque le estaba entrando otra llamada. No volvió a contestar su teléfono.
El exfuncionario de Gobierno que aclaró las funciones de Sanabria en el ministerio, señaló que ya había sospechas del general y que incluso hubo advertencias desde la cúpula sobre la pertinencia de dejarlo al mando de la Inteligencia política, pero asegura que Llorenti confiaba mucho en él.
Para Rolando Fernández, Sanabria tuvo la oportunidad perfecta. Por su trabajo en la Felcn y en la Cegein, conocía a la perfección las redes de narcotraficantes y se dio cuenta de que no era muy difícil ‘exportar cocaína’. Analiza que se le dieron todas las condiciones para hacerlo cuando la DEA fue expulsada, ya que no había nadie que lo controle.
“Se jugó a cara o cruz. Si salía cara, el general Sanabria se convertía en millonario. Si salía cruz iba preso. Salió cruz, está preso, perdió y con él perdió todo el país, porque nuestra imagen internacional quedó muy afectada”, analiza el coronel Fernández.
Resta drásticamente la credibilidad del país
Fernando Mayorga | Sociólogo
Es llamativo que todos estos acontecimientos relacionados a la producción de hoja de coca y tráfico de cocaína acontecen justo cuando Bolivia se encuentra en una ofensiva para la despenalización del acullico y había conseguido cierto apoyo internacional.
En poco tiempo, estalla el caso Sanabria, jefe de Inteligencia y exjefe antidroga de Bolivia involucrado en narcotráfico y sale el informe de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) de la ONU, que le restan drásticamente la credibilidad a la campaña del Gobierno boliviano.
Saber cómo podrá afectar esto al Gobierno depende mucho de cómo termine el caso. Estamos hablando, de momento, de una banda de narcotraficantes que operaba dentro de la estructura gubernamental. Hasta el momento no hay indicios de que esa banda se haya extendido hacia otros niveles políticos y no hay que tomar conclusiones apresuradas, como la de la oposición, que ya tilda al Ejecutivo como ‘narcogobierno’. El Presidente ha dicho que aquí no se encubrirá a nadie y esperemos que se actúe como con el narcoamauta.
Sin embargo, en Bolivia no se le da importancia a otros fenómenos relacionados con el narcotráfico que son igual de peligrosos. Hay una microproducción de cocaína en diversas regiones del país que debe tener su propia red de acopio y comercialización. Este tipo de negocios tiene consecuencias sociales mucho más profundas y difíciles de corregir. Casos como los de Sanabria se resolverán dependiendo de la actitud del Gobierno.
Las cifras
144
kilos de cocaína son los que supuestamente traficó René Sanabria a Estados Unidos. Fueron incautados.
28
toneladas de cocaína fueron las que se incautó el general Sanabria en 2008, cuando era jefe de la Felcn.
1
Millón de dólares es lo que se ha incautado la Fiscalía de Estados Unidos de cuentas relacionadas con Sanabria.
El caso genera ola de rumores
La captura del general René Sanabria Oropeza fue fruto de una investigación de la Administración de Cumplimiento de Leyes sobre las Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos en coordinación con las policías de Chile y Panamá, además de la administración de Aduanas de Estados Unidos. Se llevó a cabo en cuatro países pero sus colegas no se explican cómo un general con su experiencia fue a caer en una red tan obvia, viajando con supuestos narcos y manteniendos reuniones en hoteles y haciendo tratos al calor del whisky, como se informa que pasó en Chile. Otro punto que no se entiende es cómo se involucró con Marcelo Foronda Azero, un hombre que en 2000 fue buscado por la Policía por su presunta implicación en compra de vehículos robados en atracos violentos dirigidos desde Palmasola.
Hay versiones de que Sanabria temía por su vida y que incluso trató de sacar documentación comprometedora del país vía Yacuiba. Las fuentes apuntan a su esposa como portadora de la misma, algo que Paola Sanabria, hija del general niega rotundamente. Asegura que su madre se encuentra enferma y pide respeto por su buen nombre. También se pudo saber que el dato del supuesto cambio de bando de Sanabria surgió de ‘la comunidad de inteligencia de Bolivia’ y las actividades del general y sus más inmediatos colaboradores fueron seguidas en detalle.
En detalle
– 2006. René Sanabria fue el segundo hombre de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn).
– 2007. El entonces Coronel fue designado director de la Felcn. Gozaba de la confianza del general Miguel Vásquez y nombró a Milton Sánchez como director en Santa Cruz. El capitán Raúl Oña, también acusado de narcotráfico junto a Luis Fernando Siles, Antonio Calderón y Julio Navía (no se ha confirmado que exista relación entre ambos casos de narcotráfico), ya estaban en la Felcn y trabajaban en Santa Cruz.
– 2009. Sanabria fue ascendido a general y fue miembro del Alto Mando, durante la gestión de Víctor Hugo Escobar. Ese año el capitán Oña fue ayudante de Sanabria y luego fue enviado a Oruro como el segundo de la Felcn. Sanabria luego va al Tribunal de Honor de la Policía. A finales de ese año, se crea el Cegein.
– 2010. Sanabria deja el Alto Mando Policial y, según declaró, Felipe Cáceres lo invita a hacerse cargo del Cegein. Recluta a Siles, Calderón y Oña para que lo acompañen. El coronel Sánchez, que fue director de la Felcn de Santa Cruz y Cochabamba, realizaba estudios para volverse coronel efectivo. Antes de ser detenido, Sánchez comenzaba a trabajar como comandante de la zona sur.
Ven que la lucha está perdida
Carlos Fernández, coronel retirado de la Policía y abogado penalista, dice que Bolivia puede hacer todos los esfuerzos, pero no está en condiciones de enfrentar al narcotráfico por la enorme demanda internacional de drogas que existe.
El coronel Fernández fue uno de los primeros directores de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), y en su momento defendió la tesis de luchar contra la cocaína ‘a la boliviana’, pero ahora considera que la desigualdad de medios entre los productores de cocaína y los encargados de la interdicción es enorme, por lo que se está perdiendo la guerra. El también coronel retirado, Rolando Fernández, es más drástico y considera que la guerra ya está perdida, que el poderío del negocio de la droga compra conciencias en Bolivia y en cualquier otro lugar del mundo y que ya es hora de pensar en otros enfoques, como la legalización. Asegura que los mayores opositores a esta idea son los que viven de la interdicción y que las principales razones no son éticas o legales, sino económicas y de poder.
En el caso de Sanabria, los dos Fernández recuerdan que el general ya no estaba en la Policía, que el cargo en la Cegein era un puesto político, de confianza del ministro de Gobierno y que siempre han existido este tipo de puestos.
Sanabria quiso concretar un negocio por $us 5,6 millones
Droga. Tenía que enviar 2,8 toneladas de cocaína a Estados Unidos
Cárcel en Miami En la fotografía se ve el centro penitenciario en el que está recluido el general (r) René Sanabria Oropeza. | Fuente: foto: Alejandro Lopez
La Razón
El general (r) René Sanabria Oropeza, ex jefe antidrogas y miembro del Centro de Inteligencia y Generación de Información (Cigein) del Ministerio de Gobierno, iba a concretar un negocio de $us 5,6 millones por el envío de 2,8 toneladas de cocaína al mercado de Miami, Estados Unidos.
La información fue difundida por el diario chileno El Mercurio, en su edición de ayer. En ella se indica que Sanabria tenía previsto cobrar alrededor de $us 2.000 por el traslado de cada kilo de las 2,8 toneladas de cocaína.
El 19 de agosto, según el reporte, Sanabria viajó a Arica, Chile, junto al coronel Milton Sánchez Pantoja, comandante del Distrito Policial 4 de la zona Sur de La Paz, con el objetivo de concretar el negocio del envío de 144 kilos de cocaína a Miami, vía Panamá, a bordo de un contenedor. En ese viaje, se añade, el general en retiro recibió $us 75 mil, como un adelanto. Ambos viajaron en bus, para no despertar sospechas, se informó.
Pareja. Sanabria realizaba el trato con una pareja que aparentaba ser un matrimonio que tenía conexión con grupos de narcotraficantes en Miami, pero que en realidad eran agentes encubiertos del OS-7 de los carabineros chilenos, quienes trabajaban en estrecha relación con personeros de la DEA norteamericana.
Según el informe de El Mercurio, Sánchez tenía conocimiento cabal sobre bandas mafiosas y circuitos de tráfico de drogas en la región.
Sanabria y Sánchez, tras su llegada a la Terminal de Arica, tomaron un taxi para llegar a un hotel lujoso de la ciudad chilena. Allí se encontraron con la pareja de supuestos narcos, con quienes debían cerrar el trato del envío de los 144 kilos de droga.
Después de almorzar, todos se fueron a una habitación para cerrar trato. “Parecía un escenario seguro para Sanabria y Sánchez. Pero la realidad era otra. Desde el cuarto contiguo, como en una producción cinematográfica, la cita era monitoreada mediante micrófonos por un grupo de expertos del OS-7”, relata la nota de El Mercurio.
Por medio de esta operación, los carabineros reunieron la información referida al tráfico de clorhidrato de cocaína desde Bolivia a Estados Unidos. Todos los datos fueron remitidos a la Fiscalía de Miami, instancia que levantó cargos contra Sanabria y sus cómplices.
El operativo concluyó con la detención de Sanabria y de Juan Foronda Azero, en Panamá, el 24 de febrero, luego de que los agentes encubiertos y la DEA hicieron un seguimiento de los 144 kilos de cocaína que fueron enviados, desde Bolivia vía Arica, en un contenedor con rocas de zinc. Posteriormente, los dos capturados fueron enviados a Estados Unidos. El general boliviano fue detenido preventivamente por orden de un juez en Miami el 1 de marzo, por riesgo de fuga.
Sanabria fue director Nacional de la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico (FELCN) entre 2007 y 2008. Luego fue parte del Cigein.
Sanabria afirmó a los agentes encubiertos del OS-7 de carabineros que él tenía contactos, para recolectar cocaína, con tres grupos de narcotraficantes en Bolivia, los mismos que operaban en los departamentos de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.
Los otros detenidos
Tras conocerse la noticia de la captura de Sanabria, en Bolivia se realizó operativos para capturar a los cómplices del general en retiro. Fueron detenidos el coronel Milton Sánchez Pantoja, el mayor Raúl Oña Moncada y el capitán Franz Siles.
El trato iba a cerrarse en la Rep. Dominicana
El encuentro que debía sostener Sanabria se fijó para el 26 de febrero
El negocio de la venta y traslado de más de 2 toneladas de cocaína a Miami, por parte del ex jefe antidrogas y miembro del Centro de Inteligencia y Generación de Información (Cigein), general (r) René Sanabria, debió concretarse en un hotel de República Dominicana, reportó ayer el diario chileno La Tercera.
El acuerdo al que llegó Sanabria era el envío de la cocaína a Miami a través del puerto de Arica, una ruta similar a la que habían seguido los 144 kilos de droga que habían sido seguidos por agentes encubiertos del OS-7 de Carabineros de Chile y por agentes de la DEA norteamericana.
“Pero Sanabria no llegó a la cita prevista para el pasado 26 de febrero. Dos días antes fue detenido en Panamá y deportado a Estados Unidos, donde está preso por narcotráfico, señala el reporte de La Tercera publicado ayer.
El envío de las dos toneladas de droga era la segunda fase de la operación que inició la DEA contra el ex jefe policial para comprobar su participación en el narcotráfico y que contó con el apoyo del OS-7 de Carabineros, añade el matutino chileno.
El despacho del cargamento fue acordado en Arica entre Sanabria y los agentes de Carabineros que se hicieron pasar por compradores de droga colombianos, los mismos que habían comprado 144 kilos de cocaína.
Por cada kilo de ese cargamento, Sanabria iba a cobrar $us 2.000, según la información difundida por el diario El Mercurio, que cita a fuentes allegadas a la investigación. El general boliviano indicó que tenía control y supervisión sobre el ingreso y salida de cargamentos del país.
Sanabria cerró trato por $us 5 millones
SEGÚN DIARIOS CHILENOS
El general en retiro René Sanabria cuando ocupado el director nacional de la Fuerza de Lucha Contra el Narcotráfico en 2009. – Apg Agencia
Los Tiempos – 6/03/2011
Marcelo Foronda Azero, presunto narcotraficante detenido junto al general en retiro René Sanabria en Panamá el pasado 24 de febrero, no sólo fue quien contactó a los agentes encubiertos chilenos con el exjefe antidrogas, sino que también sirvió de anzuelo para su captura, según nuevas revelaciones sobre el caso publicadas ayer por los diarios chilenos La Tercera y El Mercurio.
Según las notas, en un bien acondicionado hotel de República Dominicana, el exjefe antidrogas iba a finiquitar un nuevo negocio: el envío de 2,5 toneladas de cocaína desde el puerto de Arica hacia Miami. Trato por el que pretendían cobrar cerca de 2 mil dólares por cada kilo de la droga puesto en Miami.
Pero Sanabria no llegó a la cita prevista para el pasado 26 de febrero debido a que dos días antes fue detenido en Panamá y deportado a Estados Unidos, donde ahora está preso por narcotráfico.
El envío de las dos toneladas de droga era la segunda fase de la operación que inició la DEA contra el exjefe policial para comprobar su participación en el narcotráfico y que contó con el apoyo del OS-7 de Carabineros de Chile.
El despacho del cargamento fue acordado en Arica entre Sanabria y los agentes de Carabineros que se hicieron pasar por compradores de droga colombianos.
Según La Tercera, los agentes encubiertos del OS-7 contactaron a Sanabria gracias a los oficios del narcotraficante boliviano.
Los efectivos policiales se vincularon primero con el presunto vendedor de drogas Marcelo Foronda Azero, quien les ofreció realizar el embarque a Miami.
En Arica sostuvieron una reunión con el sospechoso, quien relató a los oficiales que tenía contacto con el actual jefe del centro de Inteligencia del Ministerio de Gobierno (Cigein) y que no había problemas para efectuar el embarque.
Los oficiales le pidieron más datos a Foronda. Días después le señalaron que querían conocer a Sanabria para cerrar el trato con miras a nuevos negocios como el envío de las 2,5 toneladas de cocaína a Estados Unidos.
Así, el narcotraficante convenció a Sanabria para que concurriera a la cita con los falsos compradores de droga.
Según fuentes policiales, de esta forma se comprobaría que Sanabria prestaba protección al menos al grupo de traficantes liderado por Marcelo Foronda, quien aseguraba haber sacado más droga desde el puerto de Arica.
El trato
El encuentro se realizó el pasado 20 de agosto. Ese día, Sanabria ingresó a Chile por tierra junto al jefe policial Milton Sánchez. Ambos tomaron un colectivo y se trasladaron a un hotel de Arica.
Allí fueron recibidos por los agentes policiales. Cenaron y fueron a recorrer la ciudad. Los policías habían hecho las reservas y cancelaron los gastos de los bolivianos.
Al día siguiente se conversaron los detalles del acuerdo. La reunión se efectuó en una suite del hotel especialmente acondicionada por la Policía con un sistema de grabación de audio e imagen.
Según fuentes de la investigación, el encuentro duró una hora y media. Sanabria señaló que controlaba y supervisaba el ingreso y salida de todos los productos de Bolivia en su calidad de jefe del centro de Inteligencia del Ministerio de Gobierno (Cigein). La escena fue registrada por cámaras de alta definición.
Explicó que solamente había que buscar una fachada y documentación para sacar el contenedor con droga desde Bolivia. Ahí surgió la idea de que fuera una exportación de mineral, preferentemente piedras de zinc. En la reunión se le planteó a Sanabria el envío de 2,5 toneladas de cocaína, pero se le pidió que antes se debía probar la ruta con un alijo menor: 144 kilos.
El exgeneral abandonó Chile la noche del sábado 21 de agosto. Tomó un bus con destino a Bolivia con un maletín con 75 mil dólares para los gastos del primer embarque.
Fue felicitado por el envío
El general (r) René Sanabria cumplió el acuerdo. El cargamento con 144 kilos de cocaína fue despachado desde el puerto de Arica y llegó en noviembre a Miami sin demora. Toda la operación estuvo monitoreada por la DEA.
En diciembre, los agentes de Carabineros, haciéndose pasar por narcotraficantes, volvieron a contactarse con Sanabria: lo felicitaron por la entrega y le señalaron que en febrero debía ir a República Dominicana. Allí lo iban a esperar otros representantes del grupo (falsos narcos colombianos) con los cuales había cerrado el trato en Chile. Le pidieron que hiciera una escala en Panamá.
“EL JUSTICIERO”
• El mejor alumno, el que servía como ejemplo, el hombre de los récords, el más destacado en la lucha contra el narcotráfico, conocido como “El Justiciero”, ahora debe responder a la justicia. René Sanabria Oropeza, general de Policía y uno de los hombres más destacados de dicha institución, fue arrestado el 24 de febrero en Panamá acusado de tratar de traficar 144 kilos de cocaína a Estados Unidos.
• Hasta ese momento era director del Centro de Inteligencia y Generación de Información (Cegein) del Ministerio de Gobierno y ahora deberá enfrentar un juicio en Miami por el que puede ser condenado a cadena perpetua. Él se declara inocente.
• Fue uno de los más destacados de la promoción de 1977 de la academia policial, y desde ese momento no paró de ascender hasta llegar a general.
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EL CORONEL MILTON SÁNCHEZ
Milton Sánchez Pantoja, coronel, jefe del cuartel policial de la zona sur de La Paz y experto antinarcóticos, en un rol de escolta y asistente acompañó a Arica al general (r) René Sanabria Oropeza para finiquitar la transacción de un contenedor con 144 kilos de cocaína con una pareja de supuestos narcos, quienes resultaron ser agentes encubiertos del OS-7 de Carabineros.
Según trascendió, Sánchez tenía conocimiento cabal sobre bandas mafiosas y circuitos de tráfico de drogas en la región.
Sanabria y Sánchez viajaron a Arica y según los pasajes también debían ir juntos a Panamá, aunque Sánchez negó tal situación en sus declaraciones.
CONTROVERSIA
Opositores apuntan al Gobierno
Los legisladores de la oposición insisten en que el Gobierno de Evo Morales no puede deslindar su responsabilidad con la actividad y la vinculación del exjefe antidrogas René Sanabria, actualmente recluido por narcotráfico en Estados Unidos (EEUU), alegando que se trata de un funcionario de tercer nivel y que es un “montaje” contra el Gobierno.
De acuerdo a los argumentos del Gobierno, según el diputado de la oposición Adrián Oliva, da la impresión de que los captores de Sanabria son los responsables hoy de que el narcotráfico haya penetrado al Gobierno de Evo Morales, pero dijo que habrá que preguntar al Gobierno quién dirige el Ministerio de Gobierno: Sacha Llorenti o la DEA, y con quién trabajaba Sanabria.
El diputado manifestó que está claro que Sanabria trabajaba con el Ministerio de Gobierno y su acusación por narcotráfico en Estados Unidos está desnudando que el narcotráfico ha penetrado al Gobierno, y sin DEA en el país, pues ya no se está hablando de “narcoamautas”, sino del Gobierno.
Responsabilidad
Oliva coincidió con el también diputado del Movimiento Sin Miedo (MSM) Fabián Yasik durante el debate sobre el tema en el programa Diálogo en Panamericana, del que también participó el senador masista René Martínez, en que el Gobierno no puede soslayar su responsabilidad en el caso y minimizar lo sucedido con Sanabria.
Asimismo, coincidieron, en contraposición a Martínez, en que el informe presentado el viernes pasado en el Legislativo por Llorenti fue insuficiente.
El diputado Fabián Yasik manifestó que el informe de Llorenti fue sólo un discurso antiimperialista que no aclaró nada, no explicó quién es ese “hijo de la DEA (Sanabria)”, según alega el Gobierno, antecedentes que seguro conocían cuando fue designado como director antidrogas y de Inteligencia.