Cuatro fallecidos llegaron en helicópteros ayer a Santa Cruz y otro quedó en Chuquisaca. Las tareas de rescate fueron arduas. Creen que hubo fallas humanas.
Berthy Vaca Justiniano, El Deber
A las 17:25 se posaron ayer en la pista del aeropuerto El Trompillo dos helicópteros Huey de los Diablos Rojos con cuatro de los cinco cuerpos de las personas que fallecieron en el trágico accidente de la avioneta Cessna 206, CP-1823, caída el viernes en una serranía próxima a Monteagudo, en el departamento de Chuquisaca.
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Las víctimas son el piloto Édgar Antelo, el copiloto Daniel Jordán y los pasajeros René Oscar Holguín Taborga, Javier Flores Quinteros y Wilson Pilco Mamani. Los restos de este último se quedaron en Sucre.
El traslado de los cadáveres fue posible luego de una ardua tarea de recuperación ejecutada en una zona empinada y de difícil acceso situada a 7.000 pies de altura, a la que treparon al menos 30 efectivos del grupo SAR de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB). Los rescatadores hallaron dos cuerpos fuera de la nave destrozada y los restantes dentro.
Liborio Flores, comandante general de la FAB, dijo: “Felizmente hemos podido cumplir la misión después de un trabajo arduo. Lamentablemente la situación topográfica y las condiciones meteorológicas han dificultado muchísimo nuestra tarea. Sin embargo, hemos podido recuperar los cuerpos para, por lo menos, el consuelo de sus familiares”.
Los dolientes, acongojados, se dieron cita en gran número ayer en los predios de los Diablos Rojos y recibieron los cadáveres que luego fueron trasladados a la morgue del hospital San Juan de Dios para las autopsias legales.
Aunque aún no hay datos oficiales sobre las causas del suceso, Douglas Greiner, jefe de aeropuerto en El Trompillo, atribuyó la desgracia a una falla humana. “El accidente fue ocasionado por una nubosidad circundante en la serranía próxima al pueblo, que no fue considerada por el piloto. Para volar en ese sector debe hacerlo una persona experimentada o con conocimiento de los obstáculos que había en la zona y hacer los procedimientos de vuelo”, señaló Greiner.
Dicha afirmación fue refrendada por los generales Gonzalo Quevedo y Marvin Molina, jefe del departamento tercero de la FAB y director de la Tercera Brigada aérea, respectivamente.
La flota se ha renovado
Javier Puente / Piloto y exjefe de la DGAC
La flota de aeronaves en Bolivia más bien se ha renovado, lo cual, en los últimos años, ha reducido la edad promedio de las aeronaves. Hay aviones relativamente nuevos en las líneas aéreas comerciales y también en la aviación general.
Sin embargo, la seguridad no pasa necesariamente por la antigüedad del avión. Si una nave está correctamente mantenida y con las debidas precauciones puede volar por muchos años.
La DGAC hace sus controles, pero no puede estar verificando antes de cada vuelo. Los aviones están sometidos a programas intensos de mantenimiento periódico y la DGAC verifica el cumplimiento de estos mantenimientos para otorgar los permisos de vuelo.
Las autorizaciones se dan dependiendo de las categorías de las naves. Normalmente para los aparatos privados el permiso se renueva cada seis meses, para otras, cada año.
Cuando hay un accidente trágico la investigación se demora por lo menos seis meses, pues hay mucha información qué analizar. Luego se emite un informe final, que es público.
Progresión de un hecho trágico
13:59 viernes: La Cessna 206, CP-1823, despegó de El Trompillo a Monteagudo.
16:00 Un satélite de Chile la detectó a 10 millas de Monteagudo.
20:00 El grupo SAR recibió la solicitud de buscar la avioneta en la serranía.
12:00 sábado: Rescatadores dieron con el paradero de la avioneta y los cuerpos.
3:00 domingo: los grupos de rescate y los soldados del Grupo Aéreo 63 partieron del campamento base hasta la cima del cerro Iñaú.
7:00 Tras cuatro horas de caminata hallaron la nave. Tres cuerpos estaban en la nave y los otros dos a 10 metros del aparato.
7:30 Las víctimas son recuperadas y llevadas hasta un helipuerto improvisado.
16:00Los cuerpos de cuatro ocupantes partieron al aeropuerto El Trompillo, excepto el de Wilson Pilco, que se quedó en Sucre.
17:25 Llegaron los cadáveres a El Trompillo y fueron llevados a la morgue judicial.