Bolivia. Los médicos y salubristas dicen que esas acciones no los amedrentan; cumplen ya 4 semanas de medidas de presión en rechazo al Decreto que repone la jornada laboral de ocho horas.
100 médicos y salubristas ya fueron despedidos
Un universitario de la UPEA protesta en La Paz, ayer. Foto Apg
El Gobierno entregó hasta ayer más de 100 memorandos de despido a médicos y trabajadores en salud que están en paro y huelga de hambre, y advirtió que todos los que no hayan asistido durante tres días seguidos a su fuente laboral ya no figurarán en el sistema y planillas de mayo.
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El presidente del Colegio Médico de Bolivia, Alfonso Barrios, confirmó que 25 médicos y profesionales en salud recibieron sus cartas de despido.
Los galenos y salubristas, que cumplen ya cuatro semanas de medidas de presión en rechazo al Decreto 1126, que repone la jornada laboral de ocho horas, manifestaron que esas acciones no los amedrentan.
Dijeron que continuarán con el paro y masificación de los piquetes de huelga de hambre.
Entretanto, el acercamiento entre los dirigentes médicos y el ministro de Gobierno, Carlos Romero, no ha logrado instalar la mesa de diálogo para tratar el polémico decreto.
El defensor del Pueblo, Rolando Villena, visitó ayer los piquetes de huelga en Santa Cruz y pidió a los galenos y salubristas no radicalizar sus medidas de presión con acciones extremas como la huelga seca y el tapiado. Dijo que realizaba gestiones ante el Gobierno para que se instale el diálogo y se analice sus demandas, que va más allá de las seis u ocho horas de trabajo.
El martes pasado, ejecutó los primeros despidos, de 14 funcionarios del Instituto Nacional de Laboratorios en Salud (Inlasa) —ocho trabajadores y seis médicos—, porque “no estaban cumpliendo con sus funciones por acatar el paro médico”. Un día después, en Chuquisaca, la directora del Servicio Departamental de Salud, Gilka Guerrero, informó del despido de 25 funcionarios en salud y médicos, por el mismo motivo, y ayer informó de otras destituciones más. En Oruro, el jueves, el secretario de la Federación de Sindicatos Médicos y Ramas Afines (Fesirmes), René Bilbao, informó de cuatro despidos.
El vicepresidente del Colegio de Bioquímicos de Bolivia, Carlos Caballero, habló de 600 despidos a nivel nacional, entre médicos y trabajadores en salud.
Los ayunadores a nivel nacional, entre médicos, trabajadores en salud y estudiantes de las facultades de medicina, superan el millar, mientras que ayer cientos de marchistas colapsaron, nuevamente, las principales calles de las ciudades capitales del país. A estas medidas se sumaron trabajadores y médicos de las cajas de salud Nacional y Bancaria.
En Cochabamba, el director del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Guido Sánchez, informó que se tienen 100 memorandos de despido que serán entregados la próxima semana y se emitirán otros, de acuerdo al informe sobre el recorrido realizado ayer por los diferentes centros de salud para constatar quiénes no están cumpliendo sus funciones.
Dijo que esos ítems serán utilizados para contratar a personal que tiene actualmente contratos eventuales y que sí quieren trabajar las ocho horas.
Por otra parte, el secretario General del Sindicato de Ramas Médicas (Sirmes) de Cochabamba, Walfred Zapata, informó que varios directores y jefes de áreas renunciaron, sobre todo del hospital Viedma, en apoyo a los piquetes de huelga de hambre que realizan sus colegas.
Sánchez dijo que si estos profesionales tienen “voluntad patriótica” no sólo deberían renunciar a sus cargos sino a sus ítems para que otras personas puedan ocuparlos.
Frente al paro indefinido del sector que lleva varias semanas, el ejecutivo de la Federación de Campesinos de Cochabamba, Manuel Mamani, dijo que expulsó a cuatro médicos de los municipios de Cliza, Tarata y Aiquile por acatar el paro.
La representante de los profesionales de salud de Cochabamba, Juana Lora, consideró la entrega de esos memorandos de despido como una provocación, que puede acentuar el conflicto con medidas más radicales.
Masiva marcha en Cochabamba
En Cochabamba, ayer, docentes, estudiantes y personal administrativo de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) se sumaron a la oleada de conflictos que enfrenta el Gobierno. Junto a médicos, trabajadores en salud y fabriles, protagonizaron una masiva marcha por el centro de la ciudad exigiendo respuestas a las demandas de cada uno de estos sectores.
La UMSS pide la modificación de la Ley Financial y la Ley del Órgano Electoral porque vulnera la autonomía universitaria, pero además apoya la demanda del sector salud porque el Decreto 1126 perjudicaría también a los estudiantes de la Facultad de Medicina.
Los trabajadores en salud, al igual que los médicos, también marcharon, mientras más huelguistas se sumaron a los piquetes instalados en diferentes lugares.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Municipios de Cochabamba (Amdeco), Saúl Cruz, informó que los 47 municipios determinaron hacer un “control social” a los médicos y trabajadores en salud de las provincias debido a que no estarían cumpliendo sus funciones.
Aseguró que no dudarán en denunciar a los salubristas y galenos y pedir su reemplazo por otros profesionales que quieran trabajar ocho horas.
MAGISTERIO
• El conflicto del magisterio urbano por una nivelación salarial (al magisterio rural), derivó en un problema interno entre algunas federaciones departamentales y la dirigencia nacional, que firmó en días pasados un acuerdo con el Ministerio de Educación aceptando una nivelación gradual e instalar mesas para tratar las otras demandas.
• Las federaciones, entre ellas la de Cochabamba, Camiri y Potosí, que rechazaron ese acuerdo, ayer determinaron levantar sus medidas de presión y pedir una conferencia nacional —la próxima semana— para resolver sus diferencias internas y analizar el acuerdo.