Santa Cruz. Recuento. Hay unos 2.000 afectados. La entidad deberá ceder su cartera.
Desesperación. Así se mostraron los ahorristas de la Cooperativa San Luis desde que se enteraron de la virtual quiebra. Ahora peregrinan todos los días, pero no tienen respuesta
El Deber
Hace dos semanas estalló la crisis por la quiebra de la Cooperativa de Ahorro y Crédito Societaria San Luis Limitada. En medio de ahorristas desesperados que confiaron su dinero a una entidad sin licencia quedan un hueco financiero, un exgerente encarcelado, dos ejecutivos con mandamiento de aprehensión y la decisión gubernamental que empuja al cierre definitivo, entre informes de alerta, recomendaciones incumplidas y versiones externas confluyen en una muestra de negociados y desprotección de los ahorristas. Los entendidos en banca y cooperativismo llaman a esta figura estafa piramidal.
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Informes emitidos por la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) entre 2009 y 2011, y el reconocimiento público, tanto del presidente del Consejo de Administración, Lucio Mercado, como del gerente general de la entidad, Daniel Fernández Daza, se evidencia que el ‘desangramiento’ económico-financiero de la Cooperativa San Luis data de 1999, pues a lo largo de una década se acumularon pérdidas hasta por Bs 50 millones.
Sin embargo, según consta en el informe de inspección emitido por la ASFI sobre el trámite 462492, el total de pérdidas cubiertas con cargo a “reservas por ajuste global de patrimonio” al 31 de diciembre de 2010, asciende a Bs 83,4 millones.
Sobre el deterioro de la situación financiera, en su informe la ASFI también destaca que durante todas las gestiones la cooperativa comprometió su patrimonio y las aportaciones de sus socios. Con muchas observaciones de por medio por actos equivocados en la administración e inclusive acciones calificadas como dolosas en el ámbito financiero-legal, en el informe de auditoría de abril de este año la cooperativa reportó un activo de Bs 224 millones y un pasivo de Bs 330 millones.
Desde la óptica de Vicente Cuéllar, decano de la facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno y exdirector del Instituto Nacional de Cooperativas (Inalco), hubo discrecionalidad por parte de la ASFI en la fiscalización del conjunto de las cooperativas cerradas, siendo que por norma tiene facultad para supervisar a todo el sistema financiero del país.
Vicente Cuéllar también opinó que en el caso de la cooperativa San Luis los ahorristas quedaron desprotegidos porque nadie les previno de la delicada situación a la hora de captar recursos. “Este impacto puede generar problemas en las cooperativas que están en proceso de adecuación, pero hay que respaldar al sistema cooperativo en su conjunto porque es bueno y sin descuidar la transparencia de sus acciones”, explicó.
Sobre los procesos de liquidación e intervención, en el caso de que la figura se diera con alguna entidad cooperativa que sí es fiscalizada, según el experto en banca Ludwing Toledo, se procede de acuerdo con las normas que están establecidas en el país desde hace más de 10 años. No obstante, en el caso de las cooperativas que no están fiscalizadas, no tienen licencia y quiebran, su destino es incierto porque nunca les dieron autorización para funcionar.
Por denuncias de un par de ahorristas que en varias oportunidades reclamaron en vano la devolución de sus depósitos, EL DEBER entrevistó al gerente general, quien muy afectado e impotente por tener apenas Bs 10.000 en sus bóvedas reconoció que por la situación extrema de iliquidez habían tocado fondo y no se podían cubrir las deudas.
Como parte de su descargo, el ejecutivo también denunció que entre 2010 y 2011 se realizaron acuerdos y transacciones entre anteriores directores y ejecutivos de la San Luis con el empresario y presidente del club The Strongest, Kurt Reintsch San Martín, que prácticamente “dio el tiro de gracia a las finanzas de la institución y la dejó herida de muerte”.
¿Cuáles fueron esos negocios de referencia? De acuerdo con los contratos proporcionados por la cooperativa y refrendados por dos informes emitidos por la ASFI entre junio y agosto de 2011, entre otras cosas Reintsch negoció una deuda personal, de su esposa, de algunos familiares y su club por valor de $us 6,1 millones. A cambio entregó certificados de acciones del club aurinegro de La Paz.
Pero además, a través de la cesión del 50% de un terreno de 450 hectáreas ubicado en una zona rural de La Paz, Reintsch finiquitó con la San Luis la subrogación de una deuda por $us 10,9 millones. El acuerdo establecía que el empresario cobraría tal monto de una cartera cedida por la entidad y a cambio tendría una comisión de 30%.
Sin embargo, ante el cambio de directores y ejecutivos la institución revocó el poder a Reintsch en diciembre del año pasado y desde entonces libraron un ida y vuelta con procesos judiciales de por medio y varias conminatorias públicas para que el empresario devolviera las carpetas y los recursos cobrados.
En una conciliación rápida y después de que EL DEBER verificara in situ que el exfundo Tahuapalca, cantón Cohoni, del municipio de Palca en el departamento de La Paz, no estaba totalmente saneado y es reclamado por pobladores del lugar que se dedican a la agricultura, Reintsch deshizo el contrato de $us 10,9 millones devolviendo varias carpetas y comprometiéndose a entregar en 60 días $us 400.000 a la cooperativa por las deudas que se cobró.
En todos los informes de la ASFI, cinco en total emitidos entre 2009 y 20012, se hicieron públicos los nombres de los consejeros, tanto de administración como de vigilancia, además de los ejecutivos de la entidad que tenían responsabilidad sobre los manejos financieros. Si bien una parte fungió en su cargo por más de 10 años, otros solo estuvieron tres, dos, un año y menos; empero, todos los dardos apuntaron al exgerente Arturo Cuéllar Urgel.
Para conocer su versión sobre el manejo irregular y los errores administrativos se ubicó a Cuéllar Urgel, quien descartó todas las denuncias sobre supuestos manejos dolosos y reconoció solo un delito, pero que presuntamente fue cometido por el ex jefe de captaciones, Emilio Limpias, que desfalcó $us 400.000; según denuncias de exempleados de la San Luis. Durante mucho tiempo Limpias fue ‘mano derecha de Cuéllar’.
Para la directora de la ASFI, Lenny Valdivia, lo de la San Luis es un hecho aislado en el que ninguna autoridad pública tiene culpa, por lo que la suerte de la entidad está echada: la consecuencia de la quiebra será una salida del sistema financiero cooperativo de forma ordenada.
Detalles para conocer
– Historia. La cooperativa San Luis tiene más de 40 años de vida institucional y cuenta con alrededor de 18.000 socios, que realizaban sus movimientos en cajas de ahorro y depósitos a plazo fijo (DPF). Con el tiro de gracia de la ASFI y una asamblea extraordinaria de socios de por medio, resta definir su estatus.
– Movimientos. Tanto informes externos como versiones internas confirmaron que en esta entidad de intermediación financiera se hicieron ‘negocios de papeles’, se dieron créditos vinculados, se favoreció a propios y extraños de la institución y hasta se permitieron desfalcos por parte del mismo personal.
– Llamada. A propósito del desfalco realizado por Emilio Limpias, reconocido y denunciado por Arturo Cuéllar, desde Fort Worth Texas (EEUU) se comunicó vía teléfono con la redacción de EL DEBER Geovanna Limpias, que se identificó como hija de Emilio. La mujer pidió una dirección de correo electrónico para enviar su versión sobre la verdad de los hechos, pero cuando se le preguntó por el paradero de su padre respondió que no lo ve desde hace 10 años; nunca mandó la nota prometida.
– Desmarque. Cuatro cooperativas abiertas que gozan de buena salud económica marcaron diferencias con las cerradas que no cuentan con el aval para realizar intermediación financiera. “Queremos manifestar a nuestros socios, clientes y público en general que brindamos la máxima seguridad y transparencia en la actividad financiera porque contamos con la solvencia avalada por la ASFI”, dijeron.
– Alerta. Cuando la directora de la ASFI, Lenny Valdivia, fue consultada sobre la posibilidad de que con la San Luis puedan caer otras cooperativas que también tienen pérdidas, que no tienen licencia pero siguen captando recursos de los ahorristas, respondió que la sensación de tranquilidad debe permanecer y que seguirá garantizada mientras la gente se cerciore de que tienen licencia.
– Consecuencia. Desde que se destaparon las irregularidades de la cooperativa San Luis, decenas de llamadas, correos electrónicos y copias de información escrita llegaron a la redacción del periódico para apoyar, confirmar y sustentar lo publicado. También hubo reclamos y voces de alerta sobre lo que podría originar en el sistema cooperativo dado el alto grado de nerviosismo interno y externo.
– Interpelación. La diputada por Convergencia Nacional Jéssica Echeverría señaló que no se puede quedar indiferentes ante esta estafa criminal que se ha cometido en la entidad, por lo que pidió a la directora de la ASFI, Lenny Valdivia, que cumpla con el traspaso de las carteras de la cooperativa, de manera que los ahorristas sepan que hay un compromiso serio para la devolución de su dinero.
– Futuro. Según la ASFI, lo más probable y aconsejable es que la cesión de cartera se haga a las cooperativas abiertas que tienen licencia para dar certeza y tranquilidad a los ahorristas. Para este lunes está marcada la sesión ordinaria de la Brigada Parlamentaria Cruceña donde se analizará el tema con presencia de invitados e interesados. La cita es para las 9:00 en el edificio central.
Conclusiones y recomendaciones de la ASFI
La luz roja de pérdidas se encendió en 2009
Los hallazgos establecidos con corte al 30 de junio de 2009 muestran inviabilidad financiera, debido a que la entidad no generaba el suficiente nivel de ingresos por cartera vigente que solventen los gastos de administración.
El esquema contable aplicado en la inversión de la Siderúrgica del Este refleja una conducta irregular tendiente a distorsionar la verdadera situación económica de la cooperativa y a confundir a los socios y al sistema financiero en general sobre ingresos no reales.
Por ambos sentidos, se recomendó rechazar el plan de acción propuesto por la cooperativa debido a la magnitud de las observaciones identificadas y se dispuso el envío de una copia a la Dirección de Cooperativas.
Se recomendó avisar a los socios el año pasado
En junio de 2011 la cooperativa presentaba una crítica situación financiera producto de una administración y manejo poco transparente. La información proporcionada a la ASFI no era veraz, confiable, oportuna ni íntegra.
La cooperativa mantuvo el uso de inadecuadas prácticas contables y crediticias. Los problemas son estructurales, considerando que los gastos financieros y administrativos son excesivamente mayores a los ingresos generados; la solvencia fue comprometida.
Hay un daño económico de Bs 174 millones y la cooperativa presenta una situación financiera que compromete su sostenibilidad operativa, por lo tanto debería poner en conocimiento de sus socios de manera inmediata para que tengan información veraz y cierta de la situación financiera; esto no se hizo.
Desnudaron las pautas que fueron incumplidas
En agosto de 2011, es decir tres meses después de la última advertencia, la ASFI pidió a la cooperativa San Luis que realizara un informe sobre el cumplimiento de todos los aspectos legales referidos a la venta de una parte de la cartera de créditos y cuentas por cobrar.
Asimismo, pidió determinar los responsables y las acciones legales que correspondan, por el pago de finiquitos y comisiones efectuados de manera irregular.
También volvió a pedir la realización inmediata de una asamblea de socios donde se diera lectura al anterior informe emitido por la ASFI para que esta instancia tuviera información veraz y cierta de la situación financiera de la entidad; la asamblea se realizó en abril de 2012.
Cifras
Masa societaria
18.000
Es la cantidad de socios que llegó a sumar en más de 40 años de vida institucional. Entre los ahorristas afectados por la no devolución de sus recursos hay alrededor de 2.000 personas.
Pérdidas acumuladas
50
Millones de bolivianos sumaron las pérdidas de la Cooperativa San Luis entre 1999 y 2009. El ‘desangramiento’ financiero se prolongó hasta 2011.
Negocio truncado
10,9
Millones de dólares es el monto del negocio roto entre los ejecutivos de la entidad y el empresario Kurt Reintsch. Hubo irregularidades en la cesión de un terreno.
Punto de vista
“El sistema cooperativo tiene mucho por cambiar”
Remy Vásquez, experto en cooperativas
En la última década muchas entidades financieras se han constituido como cooperativas de ahorro y crédito con una estructura en su directorio que los convierte prácticamente en propietarios de las mismas, ya que sus estatutos contemplan como requisito para conformar el directorio (Consejo de Administración y Consejo de Vigilancia) un elevado valor en certificados de aportación.
Sin embargo, aun así es imposible formar parte del directorio por ser estructuras muy cerradas, lo cual contradice los principios fundamentales del cooperativismo establecido en el primer artículo de la Ley General de Sociedades Cooperativas.
Entre 1990 y 2010 muchas cooperativas de ahorro y crédito fueron declaradas en quiebra, y durante los últimos años las instituciones financieras que mantenían quiebra financiera fueron fusionadas con otras entidades por gestión de la exsuperintendencia, bajo el argumento de que con este procedimiento se evitaba el descrédito del sistema.
Sin embargo, los cargos penales presentados al Ministerio Público por parte de la exsuperintendencia en contra de los directores responsables de la quiebra de estas instituciones, se cambiaron por cargos civiles, por lo que a la fecha ningún exdirectivo tuvo la sanción correspondiente de acuerdo con los cargos imputados en origen.
A ello se agrega que la exsuperintendencia, hoy denominada ASFI, no tiene autoridad coercitiva, razón por la que su trabajo concluye al presentar los cargos. Tampoco realizan el seguimiento sobre el avance y estado de los procesos, razón por la que no existen responsables en prisión, como tampoco se recuperaron los montos por los que fueron imputados en la quiebra.
Existen cooperativas de ahorro y crédito que en su directorio contemplan personas desde la década de los años 60, 70, 80 y 90, ello se debe a la permisividad de sus estatutos, los cuales dan pie a que un socio pueda continuar siempre que después de un determinado periodo haya cesado sus funciones por el periodo de un año.
Vuelven a ser elegidos mediante asambleas amañadas que muchas veces son realizadas con solo la presencia de los propios empleados y familiares de los directivos y funcionarios; ello ha viabilizado que muchas cooperativas hayan estructurado “roscas de poder” en su administración y que prácticamente hacen las veces de propietarios.