Llegó el día, el lugar y la hora para Bolivia. El estadio olímpico Atahualpa, que espera lucir repleto de espectadores, será testigo hoy (17:00 hb) del debut, en su segunda era, del español Xabier Azkargorta al mando de una selección urgida de puntos y, debido a su mala campaña en lo que va de estas eliminatorias, menospreciada por otras de mayor rango del continente. “Ustedes van a ver una selección muy diferente, de pensamiento y de actitud”, aseguró el técnico que hace 19 años ayudó a que Bolivia se clasifique por única vez a una Copa del Mundo por méritos propios.
Sin embargo, el aquí y ahora, como él mismo suele decir, tiene un presente diferente. La selección llegó a Quito el miércoles, con dos días de anticipación al encuentro, para ir tomándole el pulso a la cancha y al ambiente festivo que irradia Quito por estos días con su seleccionado que llega crecido anímicamente. Con cuatro puntos (un triunfo de local y un empate de visitante) y antepenúltima en la tabla de posiciones, camino al Mundial de Brasil 2014, Bolivia tiene hoy una misión difícil pero no imposible. Los seis puntos perdidos de local, ante Chile y Colombia, respectivamente, obliga a recuperarlos en condición de visitante. Ecuador será el primer rival de esa lista a la que Azkargorta y sus muchachos intentarán hacer sentir la misma frustración de ceder puntos en casa.
Las dos selecciones llegan con bajas importantes en sus equipos y en igualdad de condiciones con el tema de la altura. El estadio Atahualpa de Quito está situado a 2.800 metros sobre el nivel del mar, inferior en altitud a los 3.600 de la temida, pero cada vez más accesible La Paz. “La altura no juega sola, si fuera así, Bolivia hubiera tenido mejor suerte en las eliminatorias pasadas”, remarcó Azkargorta. Después de la clasificación al Mundial de Estados Unidos 94, Bolivia nunca más pudo arrebatarle puntos a Ecuador jugando de visitante. Las estadísticas indican una clara superioridad de los ecuatorianos en esta clase de competición. Esa supremacía puede comenzar a desgastarse a partir de hoy, si los dirigidos por Azkargorta logran descifrar en la cancha lo que en teoría el DT español pretende en este nuevo desafío. La referencia del equipo boliviano es Marcelo Martins. El delantero del Gremio brasileño viene de ser elegido por la gente como el mejor jugador de la primera fase del campeonato brasileño. Del otro lado está Antonio Valencia, una de las figuras del Manchester United y el jugador más emblemático que tiene el seleccionado local. Junto a él hay otros de buen peso, como Felipe Caicedo, que vuelve a su selección tras solucionar un distanciamiento con el actual entrenador.
Las dos selecciones vienen de ganar sus partidos en condición de local, Bolivia derrotó a Paraguay (3-1) y Ecuador hizo lo propio frente a Colombia (1-0). Para este duelo ambos entrenadores se han manejado con mucha cautela a la hora de descifrar sus equipos. Desde La Paz, Azkargorta llegó a Quito con un dibujo táctico claro y con el onceno ya definido, salvo que a último momento decida retocar su idea futbolística. Su colega, el colombiano Reinaldo Rueda, tampoco ha querido anunciar abiertamente a sus 11 titulares, para evitar ofrecer ventajas a su rival. Será un encuentro de altura y sin ventajas de ningún tipo. Ecuador se hace fuerte en casa y Bolivia está acostumbrada a dar el golpe en el momento menos esperado. En las eliminatorias para el Mundial de Sudáfrica 2010 empató con Brasil en Río de Janeiro (0-0) y estas eliminatorias también le asestó un duro golpe a Argentina, empatando (1-1) en Buenos Aires.
Fuente: El Deber
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