ESPECIAL. El mapa del narcotráfico cambió en los últimos años, y de acuerdo con especialistas el escenario podría modificarse de nuevo tras la muerte de Heriberto Lazcano Lazcano, “El Lazca”, abatido durante un enfrentamiento con infantes de Marina
Crimen y narco, principales retos de Enrique Peña Nieto
Por Alfredo Jiménez Pereyra – Los Tiempos – 26/11/2012
Peritos policiales examinan los cuerpos de varias personas que fueron asesinados por el crimen organizado. Ap Agencia
A partir del 1 de diciembre cuando Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), asuma la presidencia de México enfrentará al poderoso narcotráfico y al crimen organizado, flagelo que en los últimos años ha aumentado su accionar hasta el punto de colocar al país en estado de emergencia.
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Armando Arriazola Peto-Rueda, embajador de México en Bolivia, afirmó que la prioridad de Peña Nieto es enfrentar al narcotráfico por tratarse de un tema de seguridad nacional.
Indicó que el próximo Gobierno prevé hacer desaparecer la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), entidad que enfrenta al crimen organizado, para darle "más poder" a la Secretaría de Gobernación -o Ministerio del Interior-.
Respecto a que si fracasó o no la política antidrogas emprendido por el presidente Felipe Calderón, el embajador mexicano dijo que hay bastantes interpretaciones.
Por un lado hay sectores que critican la estrategia por el número de víctimas; y por otro, el arresto o muertes de los líderes de los cárteles del narco.
Desde diciembre de 2006, cuando el presidente Calderón tras asumir el cargo lanzó un operativo militar antidrogas, más de 57.449 personas han muerto de forma violenta, la mayoría como resultado de pugnas entre los cárteles de las drogas, operativos federales y asesinatos de civiles ajenos al crimen.
Las víctimas son narcotraficantes, como efectivos de los cuerpos de seguridad y civiles (entre los civiles se cuenta a periodistas, defensores de derechos humanos, extranjeros y personas sin identidad, que son ejecutadas por los cárteles de la droga), según la versión digital del diario Proceso.com.
Ante este sombrío panorama, Peña Nieto ha contratado los servicios como asesor en seguridad a Oscar Naranjo Trujillo, exdirector de la Policía Nacional de Colombia.
Recientemente, Naranjo Trujillo indicó que la política de seguridad en México debe verse como una iniciativa del Estado que privilegie la protección a las víctimas en lugar de aportar únicamente estadísticas de disminución de delitos.
El exjefe policíal, quien en su tiempo fue llamado el mejor policía del mundo, consideró que la política de seguridad tiene que asegurarse de contener una visión de Estado y no una percepción parcial de un determinado partido.
“Una política de seguridad pública para México debería entenderse como una política de Estado, no como una política de gobierno o de partido, con lo cual esa política de seguridad deberá tener un carácter incluyente, de sostenibilidad y de reconocimiento con los esfuerzos del pasado”, dijo al diario Reforma.
Juan Carlos Montero, especialista de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), considera que la política de seguridad nacional demanda altos niveles de cooperación, además de transformaciones en la cabeza de la política, lo cual, inevitablemente, conduce a múltiples dificultades.
Montero, autor de “La estrategia contra el crimen organizado: análisis del diseño de la política pública”, explica que el problema en el diseño de la política para combatir el crimen, es la ambigüedad en cuanto a las tareas que desempeñan las Fuerzas Armadas, al punto de que estas mismas dependencias han acusado y exigido que se las regule mediante la actualización de la normatividad aplicable.
Datos: Agencias e Internet
Los Caballeros Templarios
Los Caballeros Templarios forman un grupo inusual en el entorno de la delincuencia organizada. Sus integrantes tienen prohibido consumir drogas, conducir automóviles en estado de ebriedad, robar, secuestrar o agredir mujeres. Se rigen con un estricto código de conducta escrito por Nazario Moreno González, “El Chayo” quien también fue el fundador de La Familia y que murió durante un enfrentamiento con la Policía.
Durante la reciente visita del papa Benedicto XVI a México, el cártel decretó una tregua en la guerra contra sus rivales.
Controlan el mercado de producción y tráfico de drogas, especialmente marihuana y anfetaminas, en los estados de Michoacán y Guanajuato, así como en parte del estado de México y Guerrero. Mantienen una alianza con la Federación de Sinaloa, especialmente para sostener su disputa contra el cartel de Los Zetas, del que fueron aliados hasta 2006.
Está comandado por Servando Gómez Martínez, alias “La Tuta” y Dionicio Loya Plancarte, “El Tío”.
FEDERACIÓN DE SINALOA
En 2006 este grupo operaba en cinco estados. Ahora su influencia se extiende a 16 de las 32 entidades del país. El cártel, encabezado por Joaquín Guzmán Loera, "El Chapo", e Ismael Zambada, "El Mayo", emprendió una cruenta guerra con otras organizaciones para controlar especialmente la frontera con EEUU, lo cual consiguió en 2010.
La Federación de Sinaloa desplazó al cártel de Juárez, que controlaba el tráfico en Chihuahua y Durango, al norte, y tenía grupos operativos en Quintana Roo, al sureste.
También se apoderó del territorio del cartel de Tijuana, en Baja California, y que había sufrido daños importantes en su estructura tras la muerte y captura de casi todos sus fundadores, los hermanos Arellano Félix.
Pero su actividad no se limita a México. Informes del Gobierno de EEUU y la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc) indican que la organización de Sinaloa mantiene presencia en países como Argentina, Ecuador, Perú, Panamá, Costa Rica y Guatemala.
También se han encontrado personas vinculadas a la Federación en Australia y Malasia, así como en algunos países de Europa.
Según informes de la DEA, el cártel de Sinaloaa se dedica al tráfico de heroína, marihuana y cocaína, además de dominar el mercado de las drogas sintéticas, las cuales produce en laboratorios clandestinos ubicados especialmente en Nayarit, Jalisco, Michoacán, Colima y Baja California (frontera con EEUU).
Los líderes actuales son: Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo Guzmán”, Ismael Zambada García, “El Mayo” y Juan José Esparragoza Moreno, “El Azul”.
EL TEMIBLE CÁRTEL DE JUÁREZ
Era el grupo de narcotráfico más fuerte de México, con presencia en la mitad del país. Pero ahora su territorio se limita a algunas poblaciones en Chihuahua, al norte, así como en Querétaro y Quintana Roo, en el sur.
Es el cártel de Juárez, que de acuerdo con la consultora Stratfor y el Buró Federal de Investigaciones (FBI) de EEUU, perdió la batalla contra la Federación de Sinaloa, con la que alguna vez estuvo aliado.
El grupo encabezado por Joaquín Guzmán Loera, "El Chapo", le arrancó el control de prácticamente toda la zona fronteriza de Chihuahua con EEUU, uno de los principales sitios de tráfico de drogas en el país, así como también le desplazó de sus enclaves en Sinaloa y Guerrero.
La disputa por el territorio se libró especialmente en Ciudad Juárez, considerada la población más violenta de México y donde murieron unas 6.000 personas en dos años.
El cártel de Juárez, encabezado por Vicente Carrillo Fuentes, "El Viceroy", estableció una alianza con el grupo de Los Zetas para defenderse de sus rivales, pero no pudo conservar su mercado.
Actualmente se dedica a la exportación de heroína, marihuana, cocaína y drogas sintéticas principalmente a través de Ciudad Juárez, donde también controla a bandas de pandilleros dedicados a la extorsión de comerciantes.
Al inicio de 2012, Stratfor anticipó el posible fin de esta organización, lo cual fue confirmado meses después por uno de sus lugartenientes, Guillermo Castillo Rubio, "El Pariente", quien confesó que el cártel "está debilitado".
Está comandado por Vicente Carrillo Fuentes, “El Viceroy” y Juan Pablo Ledesma, “El JL”.
CÁRTEL DEL PACÍFICO
Hasta enero de 2008 este grupo, encabezado por los hermanos Beltrán Leyva, formaba parte de la Federación de Sinaloa. Pero la alianza terminó con la captura del narcotraficante Alfredo Beltrán, "El Mochomo".
Actualmente el cártel del Pacífico Sur mantiene operaciones en Sinaloa y algunas poblaciones de Sonora, en el noroeste, así como Morelos y Guerrero, en el sur. También opera en los alrededores de Ciudad de México, la capital del país, según ha documentado la Secretaría de Seguridad Pública (SSP).
Una característica del cártel del Pacífico Sur es su capacidad de corromper a policías y funcionarios, reconocen especialistas y autoridades.
La DEA indica que el cártel del Pacífico Sur se dedica fundamentalmente al tráfico de cocaína, marihuana y heroína.
Está liderado por Héctor Beltrán Leyva, “El H”, Mario Alberto Beltrán Leyva y Fausto Isidro Meza Flores, “El Chapo Isidro”.
Cambios en el cártel del Golfo
Al inicio del actual Gobierno, en 2006, el cártel del Golfo atravesaba por varios problemas. Su líder principal, Osiel Cárdenas Guillén, estaba en prisión y pronto fue extraditado a EEUU.
Según documentos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), en 2010 la banda de exmilitares se separó por completo, y a partir de ese momento el cártel empezó a perder su territorio.
Según datos de la consultora Stratfor y la SSP, esta organización sólo mantiene presencia en algunas poblaciones de Tamaulipas, al noreste del país, especialmente Matamoros y Reynosa. También cuenta con grupos operativos en Nuevo León y San Luis Potosí.
La organización de El Golfo mantiene una alianza con la Federación de Sinaloa, que envió a su grupo armado, el cartel de Jalisco Nueva Generación, para combatir a sus rivales.
El grupo mantiene el tráfico de drogas, especialmente cocaína y marihuana, a través de la franja norte de Tamaulipas que colinda con EEUU.
Los líderes actuales son: Armando Ramírez Treviño, “El Pelón”, “Metro 24” o “Comandante Simple” y Guadalupe Leal “Lupito”, todos buscados por la justicia mexicana.