"Los hinchas no tienen por qué preocuparse", dijo el presidente del Bayern, Uli Hoeness, al diario ‘tz’. "No tenemos previsto cerrar todo ni cercar la calle Säbener (sede del club)". Hoeness aseguró que la llegada de Guardiola el 1 de junio no alterará "la tradición del Bayern de que los hinchas puedan ver de cerca a sus ídolos".
Guardiola adoptó la costumbre de cerrar a los hinchas los entrenamientos con su anterior equipo, el Barcelona. El tema es sensible en Múnich: hace cinco años hubo una protesta de seguidores del equipo cuando se especuló que el entonces nuevo técnico Jürgen Klinsmann haría entrenamientos cerrados.
Fuente: Sport