La dignidad perdida: “Evolandia”, egolatría desfachatada


Ronald Valderrama*evomessiEn el proceso electoral llevado a cabo el año 2005, la crítica realizada por el Movimiento Al Socialismo (MAS), fue la de asumir una postura contestataria de reivindicación identitaria, argumentando que la dignidad del país estaba por los suelos, se realizó una confrontación feroz a los regímenes liberales, se dio a entender en el discurso proclamado que “la dignidad del país, de los bolivianos, había sucumbido a los intereses imperialistas, capitalista y neoliberales”.Se debe de recordar que dicho discurso vuelve a emerger a inicios del siglo XXI y no es nada novedosa, ni tampoco que el MAS la inventa, ya que esta crítica y corriente se introdujo en el lenguaje político a inicios del siglo XX, mas precisamente en 1910 con los pensamientos de Franz Tamayo, que acusaban a las logias de ese entonces de haber sometido al país a intereses antinacionalistas, se incuba desde ese entonces el sentimiento nacionalista que dará rienda suelta a todo lo acontecido en la Revolución Nacional de 1952, desde ese primer momento emerge una corriente antiliberal y poco democrática que se plasma en ser la ideología de una gran parte de la sociedad boliviana.Después de haber transcurrido ya más de un siglo desde el primer momento de crítica al liberalismo político, hoy vemos que las cosas parecerían ser una clara réplica de un pasado envolvente. Los pensadores que emergieron con la corriente nacionalista fueron varios, hombres de apellidos destacados e ideólogos de un proceso político que la historia supo recordar (ya sea para bien o para mal), pero que dieron contribuciones teóricas para generar debates intensos sobre las falencias estatales bolivianas. Dentro de esos pensadores, el que observó de una manera mas imparcial la lógica del poder fue Almaraz, ya que en su obra El poder y la caída, recuerda que la ambición siempre esta presente, y que la diferencia reside únicamente en la resistencia que el orden estatal puede oponer a ella.Dentro de esta lógica, lo acontecido hasta la fecha desde la ascensión del MAS al gobierno, es precisamente una ambición de angurria de poder desenfrenada. El proceso electoral último que le dio prácticamente más de los 2/3 y control absoluto de todo el congreso (hoy llamada Asamblea legislativa) le permitió al MAS a la cabeza de Evo Morales asegurarse la lealtad no únicamente de los dos poderes principales sino también cooptar el Poder Judicial, como también controlar a todas las instituciones estatales y aparatos represivos a sus intereses políticos.Desde ese momento empezó a consolidarse un espíritu totalitario del poder, lo que Almaraz anticipaba la ambición exacerbada. Al no existir oposición sólida que verdaderamente pueda hacer frente al rodillo masista, la consecuencia de los hechos protagonizados que evidencian excesos de poder, de influencias y de maniobras desfachatadas cada día se incrementan.Hoy no simplemente basta con citar los ejemplos de las represiones acontecidas a discapacitados, universitarios, trabajadores de salud, indígenas del TIPNIS, mujeres, entre otros. No cabe la actitud de asambleístas culpados en hechos de corrupción, de violación, de asesinato. No es suficiente en acrecentar la ira y repudio que el tema marítimo provoca contra el vecino país. Tampoco basta con las exacerbaciones discursivas en contra de los EE.UU.Lo que hoy se visualiza son elementos de egocentrismo obnubilado, de prepotencia dictatorial, donde la lógica tiende a parecerse y ser de tipo colonialista, feudal, donde el Rey define que es lo que se hace, dice, e inclusive lo que se piensa. La tendencia a poner el nombre del presidente a cualquier obra realizada ya sea estadio, cancha, coliseo o aeropuerto, raya de lo sensato, de lo humilde, de lo racional a una lógica perversa típica de los tiranos que el planeta contemplo durante siglos.Hoy la resistencia estatal ha recaído en la sociedad, ya que las instituciones estatales están subordinadas y en otros casos se las trata de acallar de alguna manera, los partidos políticos que deberían ser la oposición mas férrea a regímenes de tendencia totalitaria, no logran aún estabilizarse y evidenciar una alternativa clara, con un cambio generacional distinto.Mientras las cosas estén como están, hoy vivimos en un país metafóricamente llamado Evolandia, donde la legalidad es lo que menos se respeta, donde el atropello a la historia es continuo, donde parece ser que pronto todo lo realizado por la sociedad pasará a tener una característica muy distintiva como arguye el ejemplo humorístico citado:¿Juancito Pintorete donde iras hoy? Pregunta su mami doña Domi.Juancito responde: iré a ver a la selección: evolandia, que juega contra el equipo: messiasno.¿Y qué comerás? Pregunta doña Domi:Comeré unas evoburguer, en el evoking cerca al evosiless. Responde Juancito.Cuando acabe el partido te llamare por evotel, para irnos al evopuerto. Dice doña Domi.Juancito responde: Esta bien mami, no te olvides comprarme una camiseta evodiño y evomessi para estar de moda.Doña Domi: está bien hijito, pero no hagas evozuras, sino te pondrán en el famoso libro evadas, Ok.(OJO: Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia)Mientras el humor perdure, todavía la democracia no habrá sucumbido.Hoy entristece e indigna que la dignidad boliviana sea cambiada por caprichos individuales, donde la diplomacia, el protocolo que debería existir y diferenciar a un mandatario de Estado, sea arrastrada a una simple caseta o camarín de futbol, donde un deportista que se cree el pezón de cleopatra atiende al mandatario poco mas en pepas.Indigna que existan reconocimientos a personajes que no han hecho nada por el país, que no aportan ni un solo peso para enfrentar la pobreza, el hambre, la desnutrición de los más vulnerables. La lógica colonialista de sobrevalorar lo extranjero vuelve a ser el referente que demuestra que los discursos pueden ser como el papel que aguanta todo, la incongruencia y la poca consecuencia de hacer lo que se dice, es una vez mas evidenciada por todos.Mundialmente se puede ver una tendencia de desgastar y desprestigiar los valores, los protocolos y conductas que establecieron personas, sociedades, en bien de llevar una construcción y edificación llamada diplomacia. El hecho de tratar de instituir un populismo en la conducta de algunos jefes de Estado, simplemente recae en una tendencia a la ridiculez. Cualquiera sea el país en cuestión, la figura del presidente siempre debe ser distinta, ya que de ser uno más de la población, pasa a ser el primer hombre de un país, es el que representa a todo un Estado conformado por millones de personas, es el que debe dar ejemplo de una conducta a seguir y sea orgullo de muchos por su postura, su conducta como su sensatez.Es erróneo pensar que dichas normas, usos y costumbres tienen un carácter elitista y reservado que no se compadece con la igualdad a que ha conducido el proceso de democratización; el respeto a las normas de convivencia y cortesía contribuye a desarrollar la consideración y la deferencia que las personas comunes merecen en su trato recíproco.Las normas de Ceremonial y Protocolo han estado históricamente unidas a las de la diplomacia, produciéndose por supuesto una evolución en su formalismo. Desde el origen del hombre, toda norma de conducta que busque formas de acercamiento por medios pacíficos entre las tribus primitivas, desarrollará una labor elemental de diplomacia y con ella, reglas de procedimiento del ceremonial para llevarlas a cabo. Pese a todo lo descrito, las corrientes ideológicas arbitrarias tienden a contrarrestar este tipo de conducta, pero lo que en verdad contrarrestan son valores y formas de relacionamiento que el ser humano trata de construir para un mejor entendimiento y negociación.Lo único sensato que hoy nos queda después de tantos tragos amargos que bebemos a la fuerza día a día, es pensar en una reconfiguración política que devuelva una dignidad perdida, socavada y pisoteada, una diplomacia digna de revalorizar, un protocolo que de gusto replicar, pero sobre todo un gobierno que se preocupe de su razón de ser, de su labor y de su objetivo para el que fue elegido.Estimado lector: ¿Qué opinión y que sentimiento le provocó ver al presidente Morales cuando intercambio una medalla y un poncho boliviano por una camiseta sucia del jugador Messi.?*PolitólogoDeBolivia