El presidente Evo Morales abogó hoy por la hoja de coca que se cultiva en Bolivia y demandó una lucha integral contra el narcotráfico durante su intervención en el 56 periodo de sesiones de la Comisión de Estupefacientes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que se realiza en Viena, Austria.
Evo defiende en Viena industrialización de la coca y ve riesgos en uso político de la lucha antidroga
El presidente Evo Morales participó hoy del 56 periodo de sesiones de la Comisión de Estupefacientes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), escenario en el que defendió el cultivo legal de la coca.
La Razón Digital / La Paz
El presidente Evo Morales defendió ante la Comisión de Estupefaciente de la ONU, en Viena, el cultivo legal de la coca y su industrialización, y demando revisar la lucha antidroga de "algunas potencias" porque el uso político y económico que hacen de ese tema pone en peligro ese desafío.
Morales afirmó que en Bolivia no habrá coca cero ni libre cultivo como lo demuestran los niveles de reducción de cultivos certificados por la propia Organización de Naciones Unidas (ONU) y que el año pasado superaron las 11 mil hectáreas excedentareas e ilegales del arbusto.
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En este marco insistió en la estrategia de industrialización de la hoja, sobre todo por sus propiedades medicinales.
Bolivia retornó a la Convención de 1961 en materia antinarcóticos luego de que el órgano internacional acepto la reserva nacional de respeto al acullico.
"Siempre defenderemos la hoja de coca con argumentos científicos, históricos y milenarios", afirmo Morales y añadió que en el marco del respeto a la Convención de 1961 en lo relativo a la industrialización con fines benéficos se buscará firmar acuerdos entre Estados para la exportación de productos de coca.
"Esta política de industrialización no es para hacer daño, sino para salvar la vida", afirmó el mandatario en su alocución en el 56 periodo de sesiones de la Comisión de Estupefacientes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), transmitida por los medios de comunicación estatales.
La norma boliviana establece la legalidad de 12 mil hectáreas en la zona de los Yungas y siete mil has en el Chapare. La administración boliviana proyecta legalizar al menos 20 mil has para el consumo interno y la industrialización, apoyado en un estudio de consumo legal en curso.
Morales recordó que su administración nacionalizó la lucha contra las drogas y que al momento destina 40 millones de dólares a la estrategia, que es apoyada “con casi nada” por Estados Unidos. Reivindicó la necesidad de la responsabilidad compartida y dejar lado el desarrollo alternativo para ir hacia un desarrollo integral en las zonas productoras de coca.
Cuestionó la visión geopolítica que hacen algunas naciones industrializadas de la lucha antidroga. “Algunas potencias, imperios, usan la lucha contra el narcotráfico con fines netamente políticos y económicos, si eso no revisamos la lucha contra el narcotráfico va a seguir siendo un fracaso”, advirtió el presidente.
Bolivia es el tercer productor de coca después de Colombia y Perú. Morales reconoció que parte de la producción es destinada a la ilícita actividad del narcotráfico debido a la demanda del mercado de consumo. Advirtió que hoy el mundo asiste a una “guerra sorda entre dos drogas tradicionales y sintéticas que disputan el mercado”.
Morales aboga por la coca y demanda una lucha integral contra la droga
EN LA ONU.
El presidente de Bolivia, Evo Morales junto a Yury Fedotov, director ejecutivo de la Unidad Contra la Droga y el Delito en la sede de la ONU en Viena. Foto: Reuters
Aproximadamente a las 6h45 (hora boliviana) Morales se dirigió a los asistentes a esa asamblea para agradecer a los 169 países que apoyaron el retorno de Bolivia a la Convención de 1961 con la reserva del masticado de la hoja de coca, decisión adoptada en enero y vigente desde el 11 de febrero.
Sin embargo, dejó establecido que ese paso no significa legalizar la cocaína o la droga, pues por el contrario el país desarrolla una lucha sin tregua frente a ese mal que aqueja a todas las sociedades.
"Por eso aclarar, reiterar y ratificar no es legalizar la cocaína, ni la droga defender la coca y expresaremos que no es posible que mediante la Convención de 1961 la coca sea un estupefaciente no lo es en su estado natural, otra cosa es en uso de precursores y químicos rechazamos rotundamente", dijo.
Lamentó que 15 países no hubieran respaldado la reserva planteada por Bolivia, aunque remarcó que están en su derecho, no obstante, señaló, que lo logrado significa un avance en el reconocimiento de la hoja de coca y su pronta salida de la lista de estupefacientes.
"Si no es ahora tarde o temprano bajo el conocimiento y la reflexión del mundo la hoja de coca será retirada de lista de estupefacientes de las Naciones Unidas", dijo.
El Mandatario boliviano explicó ampliamente las bondades de la hoja sagrada como las alimenticias y medicinales, pero también su uso cultural y tradicional no sólo por los movimientos campesinos e indígenas, sino por estudiantes y profesionales en el país.
"Lamentablemente satanizaron a la hoja de coca es mal visto como el movimiento indígena pero poco a poco libramos esa batalla", mencionó.
El Jefe de Estado demandó también una lucha integral contra el narcotráfico y consideró que si se deja de lado los intereses geopolíticos en las luchas contra las drogas se podrá obtener buenos resultados.
"La denominada lucha contra el narcotráfico es un instrumento de dominio geopolítico", enfatizó. ABI (El Deber digital)
Presidente defiende beneficios de la coca y habla de su industrialización ante la ONU
La Paz, 11 mar (ABI).- El presidente boliviano, Evo Morales, defendió el lunes los beneficios de la hoja de coca para la salud humana y habló de su industrialización, en la 56 Comisión de Estupefacientes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que se celebra en Viena, Austria.
Morales, en su intervención ante el pleno de la reunión internacional, afirmó que la coca no es cocaína y que la reserva del masticado de la hoja milenaria con la que retornó a la Convención no significa que Bolivia optará por la legalización de la droga.
‘Por eso aclarar, reiterar y ratificar no es legalizar la cocaína, ni la droga defender la coca y expresaremos que no es posible que mediante la Convención de 1961 la coca sea un estupefaciente no lo es en su estado natural, otra cosa es en uso de precursores y químicos rechazamos rotundamente’, dijo.
Mencionó que incluso el Papa León XIII disfrutó de bebidas hechas con esa planta, que en el país andino amazónico se emplea como medicina, alimento y también para rituales y prácticas culturales.
Indicó que en base a la hoja milenaria se elabora tortas, pasteles, jarabes, refrescos, pastas dentales, entre otros, éste último objeto de un estudio en Alemania que dio cuenta que es beneficioso para la dentadura.
Agregó que cura la diabetes y controla el mal por la altura, entre otros síntomas y enfermedades.
El Jefe de Estado recodó que el objetivo de la Convención de Estupefacientes de 1961 es fiscalizar el uso indebido de estupefacientes y no prohibir las prácticas de uso medicinal y sociocultural que no hacen daño a la salud humana.
Expresó su deseo de que más adelante la hoja de coca pueda salir de la lista de estupefacientes de la ONU, para lo que un paso importante fue lograr la reserva del masticado, apoyada por 169 naciones.
‘Si no es ahora tarde o temprano bajo el conocimiento y la reflexión del mundo la hoja de coca será retirada de lista de estupefacientes de las Naciones Unidas’, dijo.