Víctima de la política: Leopoldo regresó a su casa débil y en silla de ruedas


La Paz. Con barbijo, en silla de ruedas y con la presión alta, el exprefecto de Pando, Leopoldo Fernández, retornó ayer a su casa después de estar preso, sin sentencia, más de cuatro años.

Leopoldo regresó a su casa débil y en silla de ruedas

image ‘Leo’ retornó a su casa después de estar preso más de cuatro años

El Deber, La Paz, Bolivia



Con barbijo, en silla de ruedas y con la presión alta, el exprefecto Leopoldo Fernández, ‘el cacique’ de Pando, fue trasladado ayer desde la clínica Cemes, donde fue internado hace 42 días, hacia su domicilio, en la ciudad de La Paz, para cumplir con la detención domiciliaria que ordenó la justicia en su contra por el caso de Porvenir.

Fernández tenía que salir hace diez días de la clínica, donde guardaba un tratamiento médico luego de ser operado dos veces. Por su delicado estado de salud, el Tribunal Quinto de Sentencia decidió la detención domiciliaria del exprefecto de Pando, mientras continúan las audiencias del caso, donde Leopoldo es uno de los acusados de generar la violencia del 11 de septiembre de 2008, que causó más de 12 muertos en Porvenir.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

Luego de una audiencia hace diez días, el juez César Portocarrero determinó el arresto domiciliario, pero la medida fue postergada por el cambio de autoridad de la cárcel de San Pedro, donde estaba recluido. Ayer, la familia del exprefecto y el abogado, Karlo Brito, lograron la firma del último documento que faltaba para trasladarlo a su casa.

Incluso, la defensa obtuvo el miércoles un fallo que probaba la acción de libertad para que el nuevo gobernador de San Pedro, Carlos Coritza, cumpla con la ejecución del mandamiento de detención domiciliaria. Brito amenazó con abrirle un proceso por incumplimiento de las resoluciones de acciones de libertad.

La salida

A las 17:20 de ayer, la Policía iniciaba el operativo de traslado desde la Clínica Cemes. La ambulancia de la Unidad de Bomberos se instaló a la salida, escoltada por dos patrullas del 110 y un grupo de policías.

Cinco minutos después, llegó el abogado Brito y Pamela, hija de Fernández, quienes realizaron los trámites en la clínica. Eran las 18:00 cuando Leopoldo salía en silla de ruedas, directo a la ambulancia, sin emitir una sola palabra. Para subir, se paró un momento, pero se notó la debilidad en el cuerpo del hombre. La caravana salió de la zona de San Jorge, se desvió hacia Llojeta, siguió viaje de 12 kilómetros por la avenida  Costanera hasta llegar a la calle 35 de la zona de Cota Cota.

Policías y bomberos ayudaron a bajar la silla de ruedas en que estuvo sentado el ex prefecto y lo metieron a su casa. Llevaba instalada una bomba de oxígeno. En la reja de la casa había una pancarta que decía: “Te extrañábamos tata Leo”, dentro de la misma se divisaban adolescentes que guardaron silencio, pero en el rostro se notaba felicidad. A las 18:35 la Policía concluyó la misión de traslado y se retiraron. Quedaron dos custodios

En la jornada  

La internación

Leopoldo fue internado desde el 13 de enero, en la clínica Cemes, donde le extirparon un riñón. Su salud se complicó por afecciones en la próstata.

Control médico

Fernández permanecerá bajo un estricto control médico en su casa, en La Paz, y seguirá una dieta estricta.

Más de un mes internado

Vestía una polera ploma y una chamarra del mismo color. Unas pantuflas y un buzo negro le cubrían del frío.

La familia

Continuarán pidiendo que Leopoldo se traslade a otro país para recibir atención médica especializada para tratar el cáncer que le aqueja.

Fernández deja la clínica con detención domiciliaria

Juicio. Estuvo preso desde septiembre de 2008.

image

Proceso. La exautoridad pandina abandona la clínica Cemes. Imagen: Red Uno.

La Razón / La Paz

El exprefecto de Pando Leopoldo Fernández fue trasladado ayer a la casa de su esposa en Cota Cota, donde cumplirá la detención domiciliaria dispuesta por el Tribunal 6° de Sentencia de la Corte Superior de Justicia de La Paz.

La exautoridad salió cerca de las 18.00 del Centro de Especialidades  Médicas (Cemes), donde fue internado el 12 de enero. Fernández estuvo alejado de su hogar cuatro años y cinco meses, en los cuales estuvo internado en el penal de San Pedo y en Chonchocoro como efecto de un juicio por los hechos de Porvenir, Pando, en el cual fallecieron 13 personas.   Fue detenido el 16 de septiembre de 2008.

El exprefecto salió de la clínica montado en una silla de ruedas, con el rostro cubierto con un barbijo, el pelo más canoso, vestía una bata de hospital y un buzo azul. Los efectivos de la Unidad de Bomberos que le ayudaron y le trasladaron hasta su domicilio portaban un tanque de oxígeno que le ayudaba a respirar.

La ambulancia policial que lo condujo hasta Cota Cota, donde le esperaba un letrero que decía que “lo extrañaban”, fue custodiado por policías montados en motos y por radiopatrullas.

Su abogado, Carlo Brito, explicó que los médicos le dieron de alta hospitalaria, pero no médica. Además dispusieron reposo absoluto durante diez días, tiempo en el que no podrá ir a ninguna audiencia.

“Para la familia y para nosotros, como defensa técnica, es grato poder tener a Leopoldo Fernández en su casa para que pueda seguir su tratamiento médico, pueda restablecerse plenamente en su salud”, dijo. El exprefecto fue sometido a dos intervenciones quirúrgicas. “Le han extirpado el riñón izquierdo, le fue detectado un cáncer, se le hizo una cirugía de próstata, tiene poliglobulia y tiene tuberculosis”, recordó el jurista.

“En este momento, el doctor le inició tratamiento por la tuberculosis extra pulmonar que tiene y debe tomar siete tabletas durante seis meses”.  El abogado recordó que el alta hospitalaria le fue concedida el 18 de febrero y que la orden de traslado fue dada el 5 de febrero.