En el marco de su campaña para la reelección, el presidente Evo Morales visitó hoy al Papa Francisco, buscando mostrar una imagen distinta luego de haber atacado sistemáticamente a la Iglesia Católica a lo largo de todo su gobierno.Este giro aparente tiene razones de peso: según todas las encuestas, la Iglesia es la institución con mayor grado de credibilidad entre la población, por lo cual en tiempos pre-electorales el mandatario cocalero procura de manera oportunista la cercanía para absorber algo de esa imagen positiva.Tiempo papal: la duración promedio de las audiencias del Papa con jefes de Estado es de 45 minutos. A Evo le concedió 32 y a Maduro 20. Dato anecdótico y tal vez sintomático.En la reunión, Francisco se encargó de subrayar “la decisiva contribución de la Iglesia Católica en Bolivia en la educación, sanidad, apoyo a las familias y asistencia a los niños y ancianos”, algo que puede ser leído como una respuesta entre líneas a las acusaciones de Morales contra la Iglesia de “oligárquica”.El Sumo Pontífice también regaló a Evo varios textos, entre los que se encuentra el Documento de Aparecida, señalándole algunos pasajes “que no debe olvidar”.Un rápido examen de ese documento nos lleva a las siguientes frases:“La utopía de volver a dar vida a las religiones precolombinas, separándolas de Cristo y de la Iglesia universal, no sería un progreso, sino un retroceso. En realidad sería una involución hacia un momento histórico anclado en el pasado”.“El sistema marxista, donde ha gobernado, no sólo ha dejado una triste herencia de destrucciones económicas y ecológicas, sino también una dolorosa opresión de las almas”. ¿Habrá captado el mensaje el [email protected]