Apostar por la libertad económica


Luis Christian Rivas Salazar

LUIS CHRISTIAN En nuestro anterior artículo denominado: “¿Volver a la tribu? No, gracias”, mencionábamos que el vicepresidente Álvaro García Linera dijo: “No hay de parte de ninguna agrupación política existente en Bolivia un proyecto alternativo de Estado, de economía y de sociedad diferente al que postula el MAS y que está en la CPE; es decir, un Estado plurinacional…”.

Lamentablemente tiene razón, los candidatos que se llaman opositores siguen la matriz propositiva oficialista, ninguno propone cambiar la esencia de la Constitución Política del Estado, especialmente la parte económica, que dice que el Estado controla, vigila, regula, supervisa toda la economía.



Son serviles del estatismo económico, y aunque en las filas de los Demócratas hay personas que internacionalmente se hacen ver como los abanderados del liberalismo nacional, a la hora de la verdad, no son nada de eso, son timoratos y pusilánimes frente al electorado.

Ayer aullaban en contra de la Constitución, ahora se rebajan ante este proyecto y se prostituyen por votos.

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¿Cuál puede ser una buena propuesta, diferente de la matriz propositiva oficial?, nada del otro mundo, apostar por la libertad económica.

Existe la Declaración Universal y Privada de Derechos Humanos, redactado principalmente por el profesor Gabriel Zanotti, la cual puede ser base de cualquier propuesta que merezca la pena apoyar rumbo a la sociedad abierta.

En esta declaración, se establece que las personas tienen derecho natural al fruto de su propio trabajo, o a lo legítimamente heredado o donado sin fraude. Ello incluye al libre comercio. Por ende, todo impuesto que grave la propiedad o la renta es contrario al derecho natural y por ende intrínsecamente inmoral.

Por el contrario y como nunca, este gobierno que se dice solidario nos está ahogando con tributos y aranceles insoportables; vivir en una sociedad libre significa que ninguna persona tiene por qué declarar ante nadie sus ingresos, ni su origen o el destino.

Toda persona es inocente excepto se demuestre lo contrario. Pero, en el Estado Plurinacional se presume la culpabilidad.

Se trata de devolver principalmente al ciudadano el rol de la actividad económica, ya que el estatismo boliviano controla casi el 40% de la economía boliviana, peor aún, cada día va ampliándose el porcentaje, siendo la empresa privada la más afectada.

Como dice la Declaración: “Los gobiernos no tienen autoridad sobre los contratos entre personas que no violen derechos concretos de terceros”, entonces: “Todas las personas que violen estos derechos, requisando, preguntando, expropiando y por ende robando bienes o impidiendo el derecho de las personas a circular y establecer vínculos privados pacíficos por razones de nacimiento, nacionalidad, étnicas, religiosas o de cualquier índole colectiva, cometen actos intrínsecamente inmorales y violatorios de esta declaración, lo sepan o no, de los cuales son responsables primarios desde los autores intelectuales de esas legislaciones, el poder ejecutivo que las impulsa, los legisladores que las sancionan, los jueces que las hacen cumplir y todos sus agentes”, por lo tanto: “Todos los que ejecutan y hacen cumplir normas de esa índole son por ende los criminales y delincuentes, y todo aquel que se resiste es el verdadero inocente que se está defendiendo del robo ejecutado por una banda de criminales o de la privación de su libertad personal, sin importar si aquellos pretenden o no representar a la ley con sus actos”.

Los políticos no pueden entender esto, viven de la hipertrofia política, lo económico no les importa mucho, por eso, no nos sentimos representados, es lamentable la pobreza de ideales de los políticos opositores frente a la propuesta masista. Solo saben que son antimasistas, de ahí para adelante, no podemos exigirles nadas más.

El Día – Santa Cruz