Detalle. El Sistema Integrado de Gestión y Modernización Administrativa (SIGMA), muestra una ejecución presupuestaria del 59%, lo que equivale a un 41% del gasto no realizado tanto en el ente central, departamental y local.
Es un hecho que la ejecución presupuestaria, referente a esta gestión 2013, se cerrará con recursos sin ser utilizados (saldo de Caja y Banco), cuyo monto a noviembre llegaba a Bs 30.333 millones, equivalente al 41%.
A menos de un par de días del cierre del año fiscal, el reporte de ejecución presupuestaria emitido por el Sistema Integrado de Gestión y Modernización Administrativa (SIGMA), muestra que el sector público nacional ejecutó un 59% del Presupuesto General del Estado (PGE) establecido en Bs 299.058 millones.
Incidencias por sectores. Del monto del PGE programado para esta gestión, se gastaron un total de Bs 176.470 millones, quedando un saldo por ejecutar de Bs 122.587 millones. Asimismo, se observa que los sectores con mayor ejecución son el Órgano Legislativo con 70%, las Instituciones Descentralizadas con 67% y el Órgano Ejecutivo con 65%; el resto de los sectores y en la mayoría de los casos tiene una ejecución debajo del 60%.
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Los datos que saltan a la vista con índices de baja ejecución presupuestaria son las Gobernaciones y Municipalidades.
Estos gobiernos subnacionales, alcanzaron a noviembre de este año, una ejecución de 52% y 45% respectivamente.
«El hecho de que esta situación sea relevante, se debe a que estas entidades territoriales son la cara visible del estado y el gasto en inversión pública que realizan va en beneficio o afectación directa a la calidad de vida de sus habitantes», señala el economista Jimmy Osorio, experto en la temática municipal.
En el caso de las gobernaciones. Las gobernaciones en su conjunto llegaron a un 52% de su ejecución. Eso explica que, de los Bs 16.949 millones, gastaron un total de Bs 8.812 millones, quedando Bs 8.136 millones por ejecutar.
Estas instancias departamentales con mayor ejecución presupuestaria son las de Beni con 58% y Tarija con 57%, en el extremo opuesto están las gobernaciones de Pando con 38% y Oruro con 44%.
A partir de 2010 las gobernaciones fueron bajando sus niveles de ejecución, en 2010 registraron un 81%, en 2011 un 73% y en 2012 un 68%. A pocos días del cierre de la gestión fiscal, superar el nivel de ejecución de la gestión pasada se hace una tarea casi imposible, puesto que en menos de 15 días calendario, tendrían subir su ejecución en 16 puntos.
Los municipios con sus variables. Los gobiernos municipales en su conjunto llegaron a un 45% de su ejecución, esto quiere decir que de los Bs 29.243 millones, gastaron un total de Bs 13.180 millones, quedando Bs 16.063 millones por ejecutar.
Los municipios con mayor ejecución presupuestaria son las de Santa Cruz con 58% y Cobija con 55%, en el extremo opuesto están las municipalidades de Oruro con 26% y Potosí con 39%.
Al igual que las gobernaciones a partir de 2010, los gobiernos locales fueron bajando sus niveles de ejecución, en esa gestión registraron un 68%, en 2011 un 63% y en 2012 un 63%.
La figura se hace más complicada que el de las gobernaciones, dado la mayoría de éstas, ni siquiera superaron el 50%, y para tratar de llegar al nivel de la gestión pasada tendrían que subir 18 puntos.
Ante esos datos, Juan Carlos León, Presidente de la Federación de Asociación de Municipios (FAM), rechazó rotundamente esos datos. «Yo no creo que estemos con el 45%, hasta el diez de cada mes es donde los municipios hacemos llegar los datos oficiales al Ministerio de Economía y Finanzas. Entiendo que estamos más del 50%. Este es el mes donde todos los municipios estamos pagando planillas», señaló.
El incremento del saldo. La baja ejecución a nivel general en la presente gestión, ha derivado en que las más de 500 entidades del sector público guarden dineros en sus cuentas fiscales en un total de Bs 30.333 millones, desglosados de la siguiente manera.
Del total de los recursos guardados en caja y bancos el 57% pertenecen a los gobiernos subnacionales, Bs 10.812 millones a Municipalidades y Bs 6.421 a gobernaciones.
Estos recursos que están en el erario público son dineros destinados a cubrir proyectos y programas de inversión pública, y por diversos motivos no han sido ejecutados y duermen en las cuentas bancarias esperando a ser utilizados. Mientras tanto la población tiene que conformarse con ver relegada su demanda.
Una problemática en debate. Para Róger Edwin Rojas Ulo, Viceministro del Tesoro y Crédito Público, una vez más la baja ejecución es inherente a una escasa capacidad de gestión. «Cada vez tenemos mayores recursos que tienden al sector de la inversión. Entonces, la baja ejecución tiene que ver con las instancias subnacionales, lamentablemente hay casi tres mil millones de dólares en sus cuentas en caja sin utilizar. Eso es exclusiva responsabilidad de ello (municipios y gobernaciones)», apuntó.
La autoridad manifestó que los gobiernos subnacionales en su autonomía no están desarrollando de manera óptima la planificación de su Plan Operativo de su presupuesto. «En materia del IDH, el 80% van directamente a estas entidades subnacionales. Esos saldos de Caja y Banco están en determinadas cuentas y esos recursos, por mandato de la ley, tienen un objeto de gasto determinado ya sea en infraestructura, salud y educación. Deben ir destinados en lo que ellos necesitan», precisó.
Sobre el tema, el economista Carlos Schlink señaló que es un concepto errado atribuir a la capacidad o no de los municipios y gobernaciones toda la responsabilidad de los gastos fiscales. Menciona que los saldos en bancos de las instituciones publicas se debe a la pésima programación de los ingresos del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, siempre se tiene un error del 100% en las proyecciones.
«Pero este error es intencional porque de esta manera el gobierno critica a las instituciones públicas y se alaba al momento de decir que acaban con superávit fiscal, por los recursos de las gobernaciones, municipios y universidades, porque el TGN siempre tiene un déficit, para el 2014 tiene un déficit del 25% en su flujo de caja financiero», apuntó Schlink.
Además menciona que mientras suben las recaudaciones; las proyecciones de ingresos son las peores del mundo. «Ningún economista le falla en el 100% de error en una proyección de ingresos», apuntó.
En las comunas
Los efectos del doble aguinaldo
Efecto. Según los entendidos en el tema será mínima la incidencia que tendrá en el total de los gastos fiscales, el doble aguinaldo. Subirá el nivel de la ejecución de sus recursos entre 2% a 7% más, derivando en una mejora ficticia de su capacidad de manejo financiero.
Gasto corriente. Las municipalidades para cubrir su gasto de funcionamiento (Sueldos, servicios no personales y materiales y suministros) utilizan el 25% de sus Recursos Propios, Coparticipación Tributaria y HIPC II (este para fines de cálculo). Se establece que a mayor población se registran más captación de recursos propios y mayor asignación de transferencias de coparticipación tributaria.
Gastos posibles. De los 339 municipios, apenas 17 tienen población mayor a 50.000 habitantes. Esto refiere que en los municipios chicos su gasto de funcionamiento está en los límites del gasto permitido por Ley, bajo esa premisa, cargarle un gasto adicional de un sueldo a toda la planilla de personal de planta y consultores, desbordaría su 25% permitido, derivando en transgresiones a la Ley.
«Los cuellos de botella que evitan viabilizar mejor ejecución no se han superado. Los municipios chicos aún tienen dificultades. Las normas se han hecho burocráticas».
Punto de vista
Jimmy Osorio
Experto en Administración Municipal
«El no ejecutar esos recursos relega la demanda social»
‘Por tercer año consecutivo se registra bajos niveles en la ejecución presupuestaria del Sector Público Nacional, sobre todo en las Gobernaciones y Municipalidades, a menos de 15 días hábiles para el cierre de la gestión fiscal.
Tendría que pasar algo realmente extraordinario para que cambie la figura de ineficiencia que muestran estos niveles subnacionales.
Como cada año en el que la ejecución presupuestaria es baja, y la sociedad civil encare a sus gobernantes, estos saldrán a echarle la culpa a todo. Generalmente atribuyen su incapacidad de ejecución a la excesiva burocracia, luego a la normativa draconiana y en tercer lugar a la ingobernabilidad producto de afanes políticos y personales de sus entes fiscalizadores, en ningún caso los gobernantes de turno hicieron mea culpa y trataron de corregir las deficiencias que los llevaron a esos niveles del gasto paupérrimos.
Es alarmante ver que cada vez se engrose más los dineros guardados en cuentas fiscales del sistema financiero, sobre todo en gobernaciones y municipalidades. El 90% de dichos recursos tienen como único destino la inversión pública y el no ejecutar esos dineros relega la demanda social e incrementa los ajustes inflacionarios para la siguiente gestión. Los proyectos que se pretendía ejecutar con dichos recursos tienen que ser reajustados acorde a la subida de precios en el mercado, dicho de otra manera, esta situación no es más que daño económico al Estado’.
Fuente: eldia.com.bo