El Papa Francisco aseguró ayer que la teoría científica del Big Bang no contradice la intervención divina en el origen del universo, ya que según afirmó “de ninguna forma es producto del caos sino de resultado de la fuerza creadora de Dios”.No es la primera vez que un Pontífice intenta mezclar el cristianismo con la teoría de la Evolución, pero sí que es la primera vez que alguien que se sienta en el trono de oro utiliza unas palabras tan claras sobre el tema. Según él, la evolución de la naturaleza no se contradice con la noción de Creación, porque la evolución presupone la creación de los seres que evolucionan.Además, el argentino ha criticado la visión que se tiene de Dios por culpa del Génesis: “uno se imagina un Dios mago, que con una varita mágica ha creado todo, pero no es así”. Se refiere a la explicación de la creación del mundo en 7 días por parte de Dios, en los que en creo todo el universo conocido, incluyendo todos los elementos y a los seres vivos.Según Bergoglio, en declaraciones que recoge Europa Press, “Él creó a los seres y les dejó que se desarrollaran de acuerdo a las leyes internas que les dio a cada uno, para que evolucionaran, para que llegaran a su plenitud”. Unas palabras que seguro revolucionan a los defensores del creacionismo, que defienden que un Dios creo todo y que las especies no cambian. Ese inmovilismo de plantas y animales es ahora negado por el Papa “así es como el mundo fue avanzando siglo a siglo, milenio a milenio, hasta llegar a lo que es hoy”.Giovanni Bignami profesor y presidente del Instituto Italiano de Astrofísica aplaude las palabras de Francisco, ya que según él entierran las “teorías absurdas del creacionismo”. Según cuenta a la agencia de noticias Adnkronos “La declaración del Papa es muy importante. Somos los descendientes directos de la gran explosión que creó el universo. La Evolución vino de la creación”.La evolución y los papasEn 1950, el Papa Pío XII aseguró que no existe un conflicto intrínseco entre el catolicismo y la evolución. Juan Pablo II reconoció públicamente en 1996 que el evolucionismo “es ya más que una sola hipótesis”. Aun así, muchos fundamentalistas católicos se escandalizaron y pidieron a la iglesia que no perdonase a Charles Darwin, el autor de la teoría de la Evolución, y que con ella se ganó la ira de los cristianos.A partir del Concilio Vaticano II (1962-1965) y sobre todo después de las palabras del Papa Wojtyla, la fe cristiana no tiene dificultad en asumir el evolucionismo. Con una condición: que se admita una acción de Dios que determina el paso de animal a lo que es persona, mediante la introducción del alma humana.Es decir, que el cristianismo defiende que Dios intervino en dos momentos: en la creación del universo y en la del hombre. Todavía tendremos que esperar a que un Papa diga que venimos del mono, con todas las consecuencias.WTB