La estrella brasileña contó la reacción que tuvo el día de la semifinal que su
selección perdió 7-1 ante Brasil, que tuvo que ver de afuera.

El día de la humillante goleada, Neymar no pudo jugar por un rodillazo que había recibido en la espalda por parte del colombiano Juan Zúñiga en los cuartos de final del Mundial, y que le provocó la fractura de una vértebra. Al respecto, el joven atacante de 22 años asegura que no le guarda rencor al colombiano. «Yo no soy un tipo rencoroso, nunca lo fui. Desde pequeño soy así. Siempre perdono. La decisión final no es mía, es de dios. Dios sabe lo que hace», afirmó.
El delantero confesó de todas maneras que evita mirar la jugada. «Porque fue un golpe que prácticamente me quitó mi sueño de terminar una Copa del Mundo», explicó.
Fuente: clarin.com
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