Humberto Vacaflor Ganam
- las consultas previas de los pueblos originarios para que entren las petroleras en sus territorios “son una pérdida de tiempo”, que
- los indígenas “han dejado de ser la reserva moral de los bolivianos”, que
- exploraremos con toda fuerza las “áreas protegidas”, que
- aprobaremos leyes para crear más incentivos para que las petroleras se decidan a explorar en territorio boliviano, y otras linduras.
Él no quisiera dejar el rol de Papa Noel, como entiende su rol de presidente, que reparte regalos, compra cosas caras, comenzando por barcazas chinas que nunca llegan, o satélites que no sirven, y cree que eso es gobernar.Tendría que haber alguien que le explique que, en este momento, las petroleras están del otro lado del mostrador, y que sólo van a invertir donde les aseguren buenos precios, no solamente incentivos, como “costos recuperables” y bonos especiales. En Bolivia, los precios están ahora muy bajos, y deberá que subirlos para satisfacer a las empresas.Ese alguien tendría que decirle que, en este momento, las petroleras tienen en Bolivia mejores condiciones que cuando estaba de presidente Gonzalo Sánchez de Lozada. O decirle que sus anuncios de que los parques naturales o las áreas protegidas están para ser violadas, no han sido dichos ni siquiera por los más recalcitrantes neoliberales del mundo. Ni los Bush lo han dicho en Estados Unidos.Ese consejero debiera decirle que para acabar con la pobreza no hacen falta petroleras, como está demostrado en Venezuela, sino condiciones para que la gente trabaje. Y que la coca no es una opción digna, habría que aclararle.