
- Liberar las exportaciones bolivianas de los arbitrarios cupos y prohibiciones impuestos por el Estado.
- Política cambiaria de minidevaluaciones graduales, para recuperar la competitividad del sector exportador ante una región que ya ha devaluado las monedas.
- Negociar el levantamiento de barreras para-arancelarias en el Mercosur para los productos bolivianos.
- Negociar un acercamiento comercial con la Alianza del Pacífico.
- Negociar preferencias arancelarias con Estados Unidos, a cambio de un retorno de la DEA.
El problema, como se verá, es que para impulsar este tipo de medidas el gobierno no solo tendría que romper con sus hábitos e inclinaciones ideológicas, superando el intervencionismo estatal y reconociendo pragmáticamente la gravitación hacia el bloque del Pacífico, sino también aceptar la cooperación internacional en la lucha contra el narcotráfico, algo que parece más difícil para el régimen cocalero…[email protected]