Dedicada a su hogar. La cruceña, que radica en Miami, está concentrada en su familia y asegura apostar por un perfil más bajo desde hace varios años; sin embargo, su belleza y sofisticación no son invisibles para empresas cruceñas que siguen buscándola como imagen de sus marcas

No es la típica ama de casa que espera al esposo en bata y con ruleros. No. Los que conocen a Marta Elena Gutiérrez Fleig se preguntan si es una mujer de carne y hueso o una muñeca de cera.
Es que siempre luce impecable, como si durmiera maquillada; y delgada, como si solo se alimentara con aceitunas y cereales.
Pero ella no es solo figura y ropa fina, es además elegancia, esa que parece genética, la misma que destila en su red social, y que le ha valido convertirse en la imagen de importantes campañas publicitarias, la más reciente de la marca automotriz BMW, con la que tuvo una sesión de fotos en la zona Wynwood, en Miami, donde radica con su esposo, Patrick Blanchett, y su hija, Adrianna Blanchett (9).
Hace ya varios años que se fue del país, sin haber retornado y, sin embargo no pierde contacto o vigencia. Las empresas bolivianas la siguen buscando, y a ella no le molesta estar de moda siempre.
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_¿Quién es Marta Elena más allá de un marketing personal efectivo de fashionismo y glamour?
Una persona discreta, privada, quien por otro lado comparte con todos su vida. Creo que tengo algo que aportar, que decir, algo que contribuir. Muchas de las personas que me siguen lo hacen desde varios años y de alguna manera crecemos juntos.
Otra faceta es que me encanta ser mamá y ama de casa. Soy muy casera, me gusta tener mi casa impecable, con flores y detalles. Me gusta cocinar.
_¿Qué significa ser elegante?
La elegancia en parte es innata y otra parte se aprende. Va más allá de la forma de vestir. Es la manera en que se trata a las personas, sin importar la condición social. Los modales, la forma de comer y hasta de sentarse son algunas cosas que se aprenden, pero la sofisticación se adquiere desde que nacemos. El entorno y el estilo de vida van creando nuestra personalidad. La sofisticación es el resultado de la vida que llevamos y es importante querer aprender, refinarse. Las personas más elegantes y sofisticadas que he conocido, son también las más sencillas y sensibles.
_¿Cómo se puede administrar moda y un estilo de vida glamuroso en un país caro?
La moda viene y va, el estilo permanece. Mi vestuario está basado en piezas clásicas de buena calidad y cada temporada le doy un toque actual con algunas piezas que están de moda.
_¿Cómo es tu vida en EEUU?
Vivo en Miami Beach. Mi rutina: me despierto temprano y alisto a mi hija para ir al colegio. Hago ejercicios, por lo general al aire libre, en la playa. Ayudo a mi esposo en lo que haga falta; voy al supermercado; veo mi casa. Me gusta tener todo organizado y en su sitio.
_¿Y Bolivia? Nunca regresaste. ¿Qué te parece la sociedad cruceña?
Fui muy feliz viviendo en Bolivia. Hay tiempo para todo, para trabajar, pero también para compartir con la familia y los amigos. Creo que las personas son auténticas y la gran mayoría de buenos sentimientos.
Me gusta la sociedad cruceña, pasé la mayor parte de mi vida en Santa Cruz. Cuando estaba allá hacía mucha vida social porque me gustaba y también porque tenía tiempo para hacerlo.
No tenía todavía a mi hija. En Miami hay vida social, por supuesto, pero llevo un ritmo tranquilo y familiar. Es mucho más importante para mí dedicarme a hacer tareas con mi hija, o ayudarla a estudiar para un examen, que estar en un cóctel.
_¿Por qué nunca te separaste por completo de tu tierra? Por lo menos el Facebook nos mantiene al tanto de tu vida…
No me separo de mi tierra porque es parte de quien soy. Soy una cruceña que vive en Miami. No una cruceña que quiere ser otra cosa.
_¿Elegiste un perfil más bajo en Miami?
Aquí tengo un perfil bajo, hago una vida normal, lo que no quiere decir que no sea ‘glamurosa o sofisticada’. Tengo la suerte de vivir rodeada de gente fina, sofisticada y discreta, a quienes, como a mí, nos gusta llevar una vida de bajo perfil sin ostentaciones. El verdadero lujo es ser felices con lo que somos y vivir para nosotros mismos, de la manera que nos haga felices.
_¿Qué mueve a Marta Elena a hacer las cosas?
Buena pregunta. Algunas veces yo misma me la planteo. Primero me gusta lo que hago. Tengo ganas de compartir lo que sé y siempre, en todo lo que hago, sigo mi corazón. En otras palabras, lo hago porque tengo ganas de hacerlo.
_Cuando mirás a tu hija, ¿que ves en ella? ¿Le hablás sobre Bolivia?
Cuando la miro me veo a mí misma. Es increíble cómo todo se hereda. Me gustaría que sea una persona feliz haciendo lo que a ella le gusta, sensible al mundo que la rodea; que crea en si misma y en sus sueños; que crea que si trabaja duro por lo que quiere, todos sus deseos se pueden hacer realidad.
Trato de darle una educación completa, que tenga valores firmes, como me enseñaron a tenerlos mis padres. Quiero que también se sienta orgullosa de ser boliviana.
_¿Te parece que en Bolivia las marcas eligen de forma acertada a las imágenes de sus campañas publicitarias?
En Bolivia y en todas partes, la imagen que eligen las empresas para representarlas son el reflejo de quiénes son
Fuente: sociales.com.bo