Eduardo León trabajó para el MIR y fue asesor en El Alto, cree que le «armaron» su caso


Un familiar de Gabriela Zapata lo contactó para que fuera su abogado. Él cree que ‘armaron’ su caso desde 2015. Estuvo en el caso del Fondo Indígena.Eduardo León vive en la populosa zona de Villa Victoria en la casa de sus suegros. Ahora está internado en una clínica paceñaEduardo León vive en la populosa zona de Villa Victoria en la casa de sus suegros. Ahora está internado en una clínica paceña. APG

Eduardo León trabajó para el MIR y fue asesor en El Alto

EL DEBER / Marco Chuquimia / La PazDirigente estudiantil, universitario y candidato a diputado en 2005; Eduardo León, el exabogado de Gabriela Zapata, confiesa que la política lo sedujo desde mozalbete y trabajó para dos partidos, principalmente el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y Nueva Fuerza Republicana (NFR) acompañando al único dirigente que todos los viejos políticos identifican, José Luis Paredes (Pepelucho).Fue asesor de Paredes cuando fue alcalde de El Alto, a principios de 2000, aunque él afirma que fue en 2003, poco antes de que las protestas alteñas incendiaran el edificio edil, en febrero de ese año; luego lo acompañó cuando Pepelucho fue posesionado prefecto de La Paz.“Yo nunca juré al MIR, no era militante, soy un militante de la izquierda, siempre lo fui y convergimos con José Luis Paredes cuando él era dirigente y yo presté un trabajo de asesoramiento”, dijo León. Sobre NFR refirió que fue incorporado porque Plan Progreso, de José Luis Paredes, firmó una alianza con el partido de Manfred Reyes Villa.De ese modo llegó hasta la Cámara de Diputados y trabajó en un comité de la Comisión de Gobierno como secretario técnico, mientras que en la cuarta secretaría la asesora era Lenny Valdivia, que trabajaba con el diputado Franz Rivero, confirmaron los propios dirigentes de la extinta NFR.La militancia mirista fue descrita por los dirigentes de este partido y refirieron que León mediaba entre el líder del MIR, Jaime Paz, y José Luis Paredes. Después de 2008 y 2009 y cuando los mandatos de los prefectos de Cochabamba y La Paz fueron revocados, León desapareció y se dedicó a la profesión libre, hasta 2012, cuando surgió el primer problema de las personas con discapacidad y fungió como abogado.El factor Zapata Según el mismo Eduardo León, el seguimiento a su persona se inició en noviembre de 2015, cuando empezó a manejar el caso del Fondo Indígena y en febrero de este año conoció que estaban “buscando” el caso de su título, aunque sin éxito. León sabía que era perseguido.El caso Zapata fue su perdición, algunos dirigentes afirman que hubo un “contacto político” para que se hiciera cargo de la defensa de la expareja de Morales, pero él asegura que un familiar de Gabriela Zapata le pidió que la asistiera profesionalmente; fue su decisión de visitarla en la cárcel de Obrajes y aceptar defenderla.León afirma que sabía el precio que pagaría por enfrentarse al Gobierno y refiere que lo hizo como abogado y que cuando aceptó el caso, solo se habló del denominado tráfico de influencias y no del supuesto hijo de su clienta con el presidente Evo Morales