3 tips para darte tú misma los mejores orgasmos


orgasmo-660x350Una vez que aprendas qué es lo que te gusta podrás enseñarle a tu galán…1.  Arranca motoresEl foreplay no es sólo para parejas. Sedúcete al acariciar tus zonas erógenas: el interior de tus muslos, detrás de tus rodillas y de tus orejas, así como tu nuca.– Prende una vela aromática para calentarte; según el Instituto de Investigación del Olor y del Sabor de Chicago, los aromas de la lavanda y del pay de calabaza incrementan el flujo de sangre en la vagina 11%.– Lee una escena candente de un libro muy hot, como Luxe, el nuevo lanzamiento de la autora best-seller, Ashley Antoinette, acerca de una estudiante universitaria que se involucra perdida y peligrosamente con un grupo de personas de Los Ángeles.2. Tus mejores movimientosPerfecciona tu técnica para que puedas ver el paraísoLA POSICIÓN DE PODERArrodíllate en la cama con los muslos separados, y recárgate en la pared mientras te tocas. Esta posición te da acceso completo a tu cuerpo, permitiendo el uso de vibradores internos y externos, y el flujo sanguíneo extra de tu pelvis hará mucho más fácil que llegues al clímax. Además, tendrás una mano libre para jugar con tus boobs. P.D. Si tu cama no está pegada a la pared, ve al sillón de la sala… sobre todo si están pasando Scandal.  HÚMEDA Y SALVAJENo hay momento del día más relajante que la ducha. Coloca uno de tus pies en el borde de la tina. Ahora, estimula tu clítoris con tus dedos… o con tu regadera movible. Al estar de pie, estarás fortaleciendo tus músculos pélvicos, lo que te llevará a un orgas- mo más intenso y, debido a la manera en que estás expuesta, el agua caliente llegará a lugares que pocas veces estimulas. LA CLÁSICARecuéstate boca arriba. Una vez que hayas encontrado tu punto más sensible, mejora el asunto usando un vibrador interno y curveado para estimular simultáneamente tu punto G. Ahora deja caer tu cabeza por el borde de la cama. El resultado será un orgasmo extremo (estimulación en tu punto G y tu clítoris) + el flujo de sangre en tu cabeza.3. La sensación sorpresa Recuéstate boca abajo, con la espalda arqueada y tu bootie ligeramente levantado en el aire. Ahora estira tu brazo y pásalo entre tus piernas para estimular tu clítoris. Para darle un cambio, estimúlate con movimientos diferentes a los que estás acostumbrada. Si lo haces de arriba hacia abajo, ahora diagonalmente. O si sueles ir directo al punto, excítate haciendo círculos en tu clítoris con tus dedos, creando anticipación y estimulando tus terminales nerviosas hasta que ya no puedas más.Fuente: Cosmopolitan