Escuela de Cracks busca levantar el nivel de las inferiores en el país altiplánico.
Ya comenzó a rodar la pelota para las futuras estrellas bolivianas. Y es que en el Club 31 de Octubre ubicado en la zona de Aranjuez de la paz, abrió sus puertas la Escuela de Cracks, dirigida por Javier Garcés, hijo del veedor de Universidad Católica, Alfonso Garcés.
Una escuela que cuenta con tecnología poco vista en Bolivia, ya que los trabajos se realizan con la medición con fotocélulas y también las plataformas de salto.
Por esto es que la entidad busca dar un mayor impulso a las divisiones inferiores del país altiplánico. Iniciativa de privados que lleva al revolución táctica y técnica en el gramado boliviano.
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En la inauguración de las clases, el ojeador de la UC indicó: “Existen grandes valores dentro de la escuela, la idea es formar jugadores y personas de bien y ojala con esto se pueda aportar al fútbol boliviano, porque uno como parte del continente no le gusta que otros países vengan a ganar a los sudamericanos, si nosotros somos los que proveemos de jugadores a las mejores ligas del mundo”.
Fuente: Goal
