Cuatro países de la región (Brasil, Argentina, Paraguay y Chile) han puesto en marcha un proyecto de Corredor Bioceánico que no incluye a Bolivia.La exclusión del país en esta iniciativa estratégica de integración no es otra cosa que un resultado de la fallida política exterior del régimen de Evo Morales, que ha privilegiado las afinidades ideológicas por encima de los intereses geopolíticos nacionales.El gobierno evista también ha prodigado los conflictos verbales y los roces con administraciones de países vecinos consideradas “neoliberales”, expresión con la que se busca descalificar a cualquier gobierno que no encaje en el formato populista-autoritario del socialismo del siglo XXI.En este contexto Bolivia, que podría ser un país-bisagra para la integración comercial y logística del Cono Sur, se transforma más bien en un país-tapón, una zona que las corrientes de intercambio deben bordear para evitarse complicaciones innecesarias.Urge una reconducción de la política exterior, incluyendo un imprescindible acercamiento con la Alianza del Pacífico. Tareas que difícilmente pueda acometer el régimen del MAS, obnubilado por una obsoleta visión del mundo más propia de la Guerra Fría…[email protected]