“El ladrón piensa que todos son de su condición”. Quienes llegaron al poder derrocando violentamente a gobiernos constitucionales viven con el temor de sufrir igual suerte, lo que es una proyección de su mala conciencia.Al mismo tiempo, se victimizan denunciando golpes imaginarios, utilizando esta práctica para perseguir disidentes o para ocultar conflictos sociales.Sucede así en Venezuela con el chavismo, nacido de un golpe de Estado fallido (el 4F) y frecuente productor de falsas alarmas sobre aprestos golpistas opositores, mecanismo con el cual se busca justificar la creciente represión autoritaria.Pasa también en la Bolivia del MAS, donde el caudillo cocalero Evo Morales viene alarmando con presuntos golpes de “la derecha” o “el imperio” desde que se puso la banda presidencial en enero del 2006.El recurrente guión, de probable factura cubana, está siendo usado nuevamente para encubrir la descomposición de la alianza de movimientos sociales que son la base del bloque oficialista. Ruptura generada por el agotamiento de la renta estatal con la caída de los precios internacionales de los hidrocarburos.Ésa y no otra es la verdadera explicación de los enfrentamientos que acaban de saldarse mediante los métodos letales que han caracterizado al masismo, sólo que antes eran empleados contra opositores “oligarcas” y ahora son utilizados para el combate entre ex aliados…[email protected]