Con ocasión del Día del Estudiante, el caudillo cocalero Evo Morales se rodeó de jóvenes a los que hizo colocar poleras con su nombre y a quienes incitó a convertirse en “antiimperialistas” (ya anteriormente el vicepresidente Álvaro García Linera los había instado a “usar la dinamita para defender los recursos naturales”).Esto tiene un contexto y es que, culto a la personalidad y megalomanía aparte, existe también un cálculo electoral detrás del esfuerzo por adoctrinar ideológicamente en la visión totalitaria del mundo a los futuros votantes.El régimen ha detectado su debilidad entre los jóvenes (algo bastante evidente tras la militancia digital por el NO de amplios segmentos juveniles en el 21F), por lo que procura:a) Incidir sobre quienes votarán por primera vez en el 2019.b) Preparar a los sufragantes del 2024, en la tesis de una probable pérdida del poder en los próximos comicios y a la necesidad de sembrar la semilla de su ideología de odio para un retorno cinco años más tarde…[email protected](Foto: El Deber)