En los últimos días se ha visto una suerte de epidemia de presentaciones de libros escritos por ministros de Estado, donde se procura establecer la “verdad” oficial sobre el caso de tráfico de influencias centrado en la ex novia del presidente Evo Morales, Gabriela Zapata.Al parecer, los funcionarios decidieron distraer tiempo de las labores para las cuales se les paga salarios a costa del bolsillo de los contribuyentes, y concentrarse en la elaboración de estos textos propagandísticos, que tienen la inequívoca intención de lavarle la cara al primer mandatario en relación a los crecientes escándalos de mega-corrupción de su gobierno.Esto a su vez apunta a la estrategia de convocar a un segundo referéndum reeleccionista, inconstitucional e ilegítimo, que desconocería la voluntad soberana expresada en las urnas el 21F.Para instalar su ficción exculpatoria, los librículos en cuestión recurren a la negación de lo evidente, como la relación contractual de Zapata con Camc (aspecto admitido por jerarcas de esa empresa china en entrevistas de TV) y, por supuesto, rodean el núcleo del problema: el escandaloso hecho de que la consorte presidencial manejara contratos con el sector público por miles de millones de dólares…[email protected]