Desembarco de China en Bolivia: “esto es sólo el comienzo”


chinificadoCon sinceridad imperial, el consejero económico y comercial de China, Yao Ming, confesó que el desembarco de 50 empresas de ese país en Bolivia “es sólo el comienzo”. El diplomático añadió que a su juicio todavía es reducido el número de ciudadanos chinos residiendo en territorio boliviano, sugiriendo que podría ampliarse esa presencia demográfica.Lo cierto es que, bajo el régimen de Evo Morales, el expansionismo económico chino encontró una plaza altamente vulnerable en el Estado Plurinacional, dependiente de la política monoexportadora de hidrocarburos y por tanto jaqueado por la crisis de los precios internacionales de las materias primas.Con las orejeras ideológicas que le impiden ver la economía más allá del gasto público, el gobierno evista pronto se entregó a los empréstitos de los “fondos dragón” (la versión asiática, aumentada y empeorada de los fondos buitre), hipotecando el futuro de las nuevas generaciones de bolivianos para sostener su populismo en el corto plazo.Otro ángulo crítico es el de la corrupción, toda vez que los préstamos de la dictadura pos-maoísta vienen condicionados por la contratación de empresas chinas como la Camc, con profusos antecedentes de sobreprecios y tráfico de influencias en varias partes del planeta…[email protected]