Difamación de Estado


difama“Yo me retracto, tú te retractas, ellos no se retractan”, podrían decir por estos días la mayoría de los ciudadanos bolivianos.Sucede que con la ley del embudo judicial, nunca más vigente que durante el régimen evista, los mecanismos de procesamiento por supuesta difamación funcionan ampliamente a favor de los altos funcionarios de Estado, mientras que el simple ciudadano se encuentra desprotegido.Así, mientras el presidente Evo Morales puede obligar a la retractación al Premio Libertad de Prensa 2016, al mismo tiempo repite en varios foros acusaciones sin fundamento histórico contra el general Gary Prado, referidas a su actuación en la lucha contra la invasión guevarista.Fenecidos todos los balances y controles que hacen al sistema republicano, no hay ya ningún freno para el deslenguamiento del caudillo, quien sin embargo deberá tener en cuenta que su poder no es eterno…[email protected]