El discípulo cocalero de Hugo Chávez y Gaddafi insiste en tratar de proyectarse como “líder mundial”. Con ocasión del nombramiento del portugués Antonio Guterres como nuevo secretario general de la ONU, Evo Morales le envió un mensaje de felicitaciones donde le pide trabajar por “un mundo sin invasores ni invadidos”.Todo sería muy bonito, si la frase no entrañara una flagrante contradicción con los festejos que el mandatario encabezó pocos días atrás en Vallegrande, donde homenajeó a la invasión extranjera a Bolivia que encabezó el guerrillero estalinista Ernesto Guevara de La Serna.Sería interesante conocer la opinión de Morales sobre las múltiples invasiones de ejércitos irregulares perpetradas por la Cuba castrista en casi toda América Latina y en regiones de África en los 60 y 70, o sobre las recientes amenazas de la Venezuela chavo-madurista contra Guyana.O sobre la ocupación de Crimea por las tropas de otro socio de Morales, como es Vladimir Putin. O sobre la actual expansión de China sobre aguas internacionales que ese Estado dictatorial, tan venerado por el caudillo del Chapare, comparte con otros países más débiles militarmente.“Sin invasores ni invadidos de ningún color ideológico”, habría que decir, para que el pedido a Guterres no acabe siendo una simple evada…[email protected]