La decisión del organismo electoral manipulado por el chavismo de paralizar el proceso de referéndum revocatorio presidencial equivale a la caída de la última máscara democrática de ese régimen, algo que muchos opositores venezolanos consideran un golpe de Estado.La opinión también es coincidente con la del secretario general de la OEA, Luis Almagro, quien al conocer el diktat del CNE señaló: “Sólo las dictaduras despojan a sus ciudadanos de derechos, desconocen el Legislativo y tienen presos políticos”.Almagro añadió que “es hora de tomar acciones concretas”, lo que probablemente apunte a la apertura en el seno del sistema interamericano de un debate para la adopción de sanciones contra el gobierno de Nicolás Maduro.En el plano interno, la situación ha desembocado en una suerte de “batalla final” en el conflicto de poderes entre un Ejecutivo sin respaldo popular pero que aún retiene el control de la fuerza pública y un Legislativo apoyado por casi el 80% de la ciudadanía.La Asamblea Nacional ya se ha declarado en rebeldía y anuncia un juicio político a Maduro, lo que a su vez fue contestado con una toma del Parlamento por las tropas de choque del PSUV, al peor estilo mussoliniano.¿Qué postura adoptarán los mandos militares ante la ruptura final del Estado de Derecho protagonizada por el chavismo y frente a la desobediencia civil de amplias mayorí[email protected]