Como siempre, desde hace una década, los culpables son los anteriores


eddie-roca-okEddie Roca*Ante cualquier eventualidad que provoque cierto disgusto a la población boliviana y a sus eventuales mandamases, estos gobernantes de turno buscan la consabida y desgastada muletilla de inculpar a los gobiernos anteriores, a los neoliberales o los de la derecha y finalmente llegaron incluso a endilgar algún mal a los conquistadores españoles mientras los Morales, García Linera o su ministro de la presidencia, adoradores del sol, la luna o la madre tierra se rasgan las vestiduras al imputar a sus predecesores de los males presentes sin recordar que impusieron su voluntad a capricho los últimos diez años, pronunciando sueños de futuro absolutamente embaucadores por no llamarlos grotescos.Pero finalmente es cierto, la culpa de todo la tienen los gobiernos anteriores al de Evo Morales, independientemente de quienes hayan sido o cual fue su tendencia ideológica o política, en esos periodos se dieron precisamente la exploración con la consiguiente evaluación de reservas petrolíferas y gasíferas en nuestro territorio, la perforación de pozos que permitieron producción. La construcción de gasoductos, plantas de refinación e incluso la comercialización a gran escala con los contratos con Brasil y Argentina entre otros, la ley 3058 referente a los hidrocarburos que finalmente es el instrumento nacionalizador de esos recursos y los ingresos provenientes de su exportación.Infelizmente en esta década de oro en cuanto a los ingentes recursos económicos que llegaron al país producto de todo lo anterior, estos fueron malgastados en inversiones nada productivas como canchas de césped sintético, aeropuertos de rango internacional en zona donde la cantidad de pobladores no justificaban esos lujos pero probablemente su actividad económica relacionada a la coca probablemente explican esa decisión, fondos como el Fondioc que dilapidaron recursos con entregas millonarias a cuentas privadas, empresas deficitarias que requirieron millones de dólares para su implementación o recuperación como Enatex, Papelbol o Cartonbol entre muchas, muchas otras, negocios y obras multimillonarias sin ninguna licitación entregadas a empresas chinas a pesar de comprobarse su deficiente cumplimiento tanto en tiempo como en calidad. Despilfarro en viajes de representantes de “movimientos sociales” a eventos en representación del país, aviones de lujo, palacios, museos o estatuas de los padres de Morales y tantas otras absurdeces y megalomanías de las que fuimos mudos testigos de cómo malgastaban los recursos del erario nacional, todas, todas acompañadas de discursos prometiendo un futuro suizo o amenazando con un sol que se ocultaría y una luna que ya no saldría, una pachamama que se pondría rara y otros absurdos semejantes dignos de comunicación a un pueblo ignorante y sumido en el oscurantismo al que felizmente los bolivianos no pertenecemos.Y, es claro que con el tema del agua, su racionamiento y falta del suministro en todo el occidente de Bolivia sea culpa de gobiernos anteriores, no dejaron a los masistas represas que cumplan con las necesidades de una población creciente, no perforaron pozos para garantizar con aguas subterráneas abundantes en este girón patrio el aprovisionamiento de esas represas, hoy echar la culpa a cambios climáticos o a la desfachatez del pueblo que no supo administrar el recurso que le llegaba por cañerías es el discurso fácil, hasta podríamos creer que los efectos del cambio climático, indiscutibles por cierto solo afectaron al occidente de Bolivia, países limítrofes y la mayoría del resto del mundo también victimas de cambios climáticos no tienen problemas de agua porque supieron desde hacen más de cinco años tomar recaudo para eventualidades como la que hoy castiga a muchos bolivianos. Paciencia la de Job, la nuestra ya se agota, como dicen los alteños; la nueva versión de la guerra del gas, será la del agua.*Coalition for Democracy