El trágico caso LaMia trae cola y muy larga. Primero se conoció sobre los vínculos estrechos de los directivos de esa aerolínea con los regímenes de Hugo Chávez y Evo Morales, y ahora parece ser el Director General de Aeronáutica Civil de Bolivia, César Augusto Varela Carvajal, quien puede quedar en el ojo de la tormenta.Sucede que el citado funcionario, designado en agosto del presente año, aparece en archivos jurídicos de 1998 como “sometido a proceso penal por los delitos de tráfico y complicidad, incurso en el art. 48 con relación al 76 de la L. Nº 1008, dentro del proceso que se le sigue a Luis Amado Pacheco, en el caso del Narcoavión”.Se trata del sonado operativo de la DEA donde se descubrió el transporte de cuatro toneladas de cocaína a bordo de un avión con matrícula boliviana, en el aeropuerto Jorge Chávez de Lima.La investigación de aquel entonces permitió establecer que la organización a cargo del tráfico era encabezada por el famoso “Barbas Chocas” (Luis Amado Pacheco).Todo esto se vuelve muy relevante cuando circulan informes de prensa que vinculan a LaMia con un posible lavado de dinero y con presunto tráfico de influencias para la obtención de sus permisos en la DGAC.También abre interrogantes de peso, sobre cómo el gobierno de Evo Morales pudo designar al frente de la autoridad aeronáutica a una persona con antecedentes de ligazón con el narcotráfico…[email protected]