Nuevas revelaciones sobre las llamadas realizadas por el fallecido viceministro de gobierno, Rodolfo Illanes, en su último día de vida, ponen en cuestión el papel jugado en esa jornada por el ex ministro de la presidencia, Juan Ramón Quintana.De acuerdo a la denuncia de un parlamentario, Illanes habría hecho decenas de llamadas al Palacio Quemado, presumiblemente a Quintana, algo que no estaría siendo investigado por el fiscal general Ramiro Guerrero.De ser así, ¿por qué no actuó el entonces Ministro de la Presidencia para viabilizar el diálogo con los cooperativistas mineros y precautelar la seguridad de Illanes?El asunto puede tener repercusiones importantes en el contexto de la interna del Movimiento Al Socialismo, donde Quintana aparece momentáneamente desplazado de la primera línea del poder, mientras que uno de sus probables alfiles, el fiscal Guerrero, protagoniza un duelo verbal con el ministro de gobierno, Carlos Romero, contendor del ex “hombre fuerte” ahora en las sombras.La historia se complica si tenemos en cuenta que Quintana es visto como uno de los más furiosos reeleccionistas, mientras Romero sería una de las figuras gubernamentales abiertas a explorar la posibilidad de una candidatura alternativa.La pregunta que queda flotando en el viento, y que la investigación de las llamadas de Illanes puede ayudar a esclarecer en el futuro, es si la omisión de asistencia que llevó al trágico fallecimiento del viceministro fue parte de una jugada letal (y fallida) para hacer caer a Romero, en el marco de las disputas secretas del oficialismo… [email protected]