Todo indica que la maquinaria persecutoria del oficialismo, especialista en golpes de Estado regionales contra autoridades opositoras, se enfocará de aquí en más en el departamento del sur. A eso apunta tanto el desmembramiento presupuestal de la llamada «Ley del 8%», que transfiere recursos automáticamente a ciertos municipios, como la creación de una suerte de «décimo departamento» de facto a través de la autonomía regional del Chaco, viejo peligro del que ya se advirtió durante los debates de la Asamblea Constituyente y que ahora parece a punto de materializarse.De igual manera, hay asambleístas departamentales del MAS que hablan de destituir y procesar al gobernador Oliva, lo que refuerza la hipótesis de la arremetida institucional.Si unimos esto a la persecución judicial a dirigentes opositores en el Beni, más la sentencia contra el ex prefecto pandino y la apertura de procesos al gobernador cruceño, tenemos un panorama que no resulta nada casual sino parte de una estrategia de quiebre de bastiones regionales de resistencia, muy probablemente de cara a una nueva e inconstitucional intentona reeleccionista…[email protected]