
“Van a dejar de ser empleados, se van a volver empresarios y en vez de tener un empleo van a tener que manejar una empresa, lo más seguro es que esas empresas quebradas no se puedan levantar y entonces el empleado se va quedar sin empleo y sin patrimonio”, añadió.
Asimismo, dijo que con la ley se perdería la confianza de los bancos en el sector empresarial, también se verá afectada la captación de inversiones del extranjero provocando que la industria colapse. “Los bancos van a dudar en prestar a empresas con conflictos sociales, el inversor que venga del extranjero y sepa que si se atrasa tres meses en pagar le van a quitar su fábrica, nunca va venir a Bolivia, en vez de ayudar a las industrias se la está llevando al colapso”.
“Este tipo de leyes en vez de beneficiarnos nos pueden hundir, por eso hay desesperación, todos estamos preocupados”, puntualizó Salinas.Foto: El País
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