Socialismo y mortalidad infantil


La ministra de salud de Venezuela, Antonieta Caporales, fue despedida de manera fulminante por publicar la verdad: que entre 2015 y 2016 la mortalidad infantil en su país aumentó en un 30,12% y la materna en un 65%.Este agravamiento en los indicadores está directamente relacionado con la escasez de alimentos (desnutrición) y de medicinas, ocasionada por el intervencionismo estatal en los mercados, que hoy como siempre desemboca inexorablemente en el desabastecimiento, al distorsionar todas las cadenas de cooperación e intercambio voluntario que conforman la economía.De esta manera, la consigna chavista de “Socialismo o muerte” parece convertirse en “Socialismo y muerte”, remitiéndonos a otros momentos históricos donde la ideología colectivista generó hambre y mortalidad en gran escala. Pensemos, por ejemplo, en el “Holodomor” producido por la reforma agraria de Stalin, que acabó con la vida de 7 millones de ucranianos, o en el “Gran Salto Adelante” de Mao Tse Tung que terminó en la muerte de 45 millones de chinos, en la peor hambruna en la historia de la humanidad. Nicolás Maduro, con su traje cuello Mao, parece recordarnos que el socialismo del siglo XXI no resultó tan distinto al del siglo XX…[email protected]