Las mujeres ya pueden acceder a los ‘vientres de alquiler’ en Portugal


La gestante solo recibirá la compensación por los gastos médicos

Una mujer embarazada.
Las mujeres portuguesas pueden ya acudir «excepcionalmente» a la «gestación subrogada». La ley, aprobada hace un año en el Parlamento, nace con tantas restricciones que, de cumplirse a rajatabla, solucionará el problema de muy pocas personas. Además, la gestante no recibirá compensación alguna por los nueve meses de trabajo, solo la compensación por los gastos médicos. La gestación subrogada solo será permitida a las mujeres sin útero o que sufran alguna lesión o dolencia en ese órgano que les impida quedarse embarazadas. Es decir, el portugués más famoso del mundo, Cristiano Ronaldo, tampoco con esta ley hubiera podido tener hijos en su país. En dos ocasiones, el futbolista ha recurrido a madres de alquiler en el extranjero, de las que tiene tres hijos.La ley tampoco autoriza el recurso a las madres de alquiler a hombres homosexuales. Además, el texto aprobado prohíbe la compensación económica por los nueve meses de embarazo más allá de los gastos médicos.

La ley es el resultado de las negociaciones entre los diferentes partidos de la izquierda. La iniciativa, del radical Bloco de Esquerda, tuvo que ser rebajada en el Parlamento para que la apoyara su socio, el partrido socialista. Gracias a ello también votaron a favor el ex primer ministro Pedro Passos Coelho (PSD) y 24 de sus diputados socialdemócratas.



El Partido Comunista votó en contra, argumentando que la extensión de la gestación a una tercera persona abre «grandes complejidades, especifidades y sensibilidades, principalmente en la instrumentalización del cuerpo humano»

La normativa está sometida a estrictas reglas y los contratos deberán ser revisados por el Consejo Nacional de Fecundación Asistida (CNPMA, por sus siglas en portugués), que tienen un plazo de 60 días para autorizar la solicitud o denegarla. En el proceso hay que incluir declaraciones favorables de un psiquiatra o psicólogo y del director del centro donde se va a llevar a cabo.La relación de la gestante con el niño se circunscribe «al mínimo indispensable, por los potenciales riesgos psicológicos y afectivos que esa relación comporta», según señala el decreto. En el caso de que la gestante sea familiar del matrimonio, esa relación podrá ser mayor. En el caso de malformaciones del feto, es la gestante quien decidirá si aborta o no.La gestante de sustitución tiene que cumplir las directrices médicas del ginecólogo que sigue el embarazo y realizar los exámenes y actividades terapéuticas considerados indispensables, pero puede rechazarse realizar determinados exámenes de diagnóstico, como la amniocentesis. El contrato puede ser denunciado por ambas partes si se produce un cierto número de intentos de embarazo fallidos.Fuente: elpais.com

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas